sábado, 21 de septiembre de 2019

Serral de ses Abelles. Limpieza, restauración y adecuación.

Arriba: Septiembre 2.019. Abajo: Febrero 2.019. Talayot de Ses Abelles. Podemos apreciar, en comparación con la toma de febrero, como se ha vaciado el interior y se ha procedido a excavar la parte opuesta a la entrada que es donde se encontró la espada. También podemos apreciar el gran arbusto que estaba integrado en la pared.
El hallazgo de una espada de la Edad del Bronce en el talayot  del Serral de ses Abelles ha sido uno de los mayores acontecimientos de los últimos tiempos dentro del panorama arqueológico de Mallorca ¿pero en que circunstancias se realizó el hallazgo?
El propósito inicial era el de limpieza,  restauración y adecuación del talayot que se debía llevar a cabo durante el mes de agosto por un grupo al frente del cual se encontraban los arqueólogos Jaume Deyà y Pablo Galera así como el restaurador Manuel Jardón y sobre esta labor quiero hablaros.Las tareas de limpieza fueron subvencionadas por el Consell Insular de Mallorca con el límite temporal del mes de Agosto.
La "puesta a punto" del monumento tenía varios problemas o más bien retos pero principalmente eran dos; por una parte un corrimiento del terreno había provocado también el desplazamiento del talayot; y por otra parte la vegetación invasiva se había integrado en la pared del talayot.
Los trabajos realizados han permitido también establecer cual era la entrada inicial del talayot -ahora condenada- y que estaría casi al costado derecho de donde se encuentra ahora visto desde su interior.


Arriba: Septiembre 2.019. Abajo: Febrero 2.019. En la parte exterior los cambios no son tan espectaculares pero son evidentes: podemos apreciar una limpieza de arbustos y en la parte izquierda la recolocación de piedras que faltaban respecto de la imagen tomada en febrero.
Durante el mes de enero estuve en el talayot gracias a una visita organizada por ARCA (Associació per a la Revitalització dels Centres Antics) y posteriormente lo volví a visitar de forma individual en febrero. Las imágenes que se muestran en esta entrada son el antes y el después de la rehabilitación del Talayot del Serral de ses Abelles donde podemos apreciar que los retos a los que se enfrentaban el equipo arqueológico los ha superado de forma muy satisfactoria.
En el momento de escribir estas líneas se esta trabajando en la adecuación del talayot para las visitas, con paneles informativos que expliquen y pongan en valor el yacimiento, que es mucho más que una espada.

domingo, 15 de septiembre de 2019

Serral de ses Abelles. Espada

Empuñadura de la espada encontrada en el talayot del Serral de ses Abelles
Nos encontramos ante el mayor acontecimiento arqueológico del año en Mallorca y probablemente también de los últimos años: el hallazgo en el talayot del Serral de ses Abelles de una espada de bronce datada en el 1.200 a.C. aproximadamente.
Durante unos trabajos de limpieza, adecuación y restauración del yacimiento llevado a cabo por los arqueólogos Jaume Deyà y Pablo Galera así como el restaurador Manuel Jardón se encontró la espada. La sorpresa fue mayúscula, ya que el yacimiento fue escavado, en su mayor parte, en los años cincuenta por el historiador Guillerm Rosselló Bordoy sin que se encontraran objetos de importancia. Rossello en cualquier caso priorizaba otros talayots de la zona mejor conservados.

La espada al completo pero partida en dos, tal como se encontró en el yacimiento
La espada no tenía un uso militar sino que representaba una muestra de poder de la persona o familia de la que era propietaria.
La característica más importante de este hallazgo sobre los de otras espadas que se encontraron en su momento es que es se ha realizado siguiendo una metodología arqueológica, o sea, ha sido hallada por un equipo de arqueólogos mientras que en otras ocasiones eran hallazgos casuales de personas no especializadas por lo que las espadas encontradas quedaban descontextualizadas. Estamos hablando de un total de seis espadas. Pese a tener todas la misma tipología, la encontrada en Puigpunyent se caracteriza por tener una bola en el mango como elemento decorativo.

Espada de similares característica a la encontrada pero sin la bola en el mango. Procedente del depósito de Son Foradat
Reseñar también que el talayot se construyó unos 200 años después de la fabricación de la espada, probablemente en época talayótica, y se enterró una vez que el talayot perdió su uso social y se debió enterrar como gesto ritual al ser localizada en un capa de cenizas abundante que no correspondería con un incendio del talayot.

Estado actual del talayot después de las tareas de limpieza y restauración llevadas a cabo durante el mes de agosto

viernes, 6 de septiembre de 2019

Son Coll Nou

Interior del talayot. Ha desaparecido la columna central
Se trata de un talayot de planta circular, aislado, sin la columna central y situado en el términos municipal de Algaida.
El talayot se levanta al borde del Camí de la Pau de Castellitx por lo que es de fácil acceso. Se encuentra en un encinar y adosado a una caseta derruida.

Font/Mascaró (1962:10)

Está construido con piedras "de montaña," de tipo calcáreo, que son prácticamente imposibles de trabajar. Así, el talayot está construido encajando piedras de forma irregular y diversos tamaños.
Algunas de las piedras más grandes no están en la parte inferior, lo que indica que se trajeron al lugar cuando ya se había comenzado la construcción del talayot, y que éste se iba construyendo a medida que iban reuniendo piedras de los alrededores.

Portal de acceso. Se puede apreciar su gran dintel y el corredor.
Conserva el portal original con dintel. Su altura llega a los 4,5 metros y el diámetro alcanza unos 13 metros. Al interior se accede a través de un corredor bastante alto, lo que permite acceder al interior sin apenas agacharse.
Como muchos otros talayots, fue reutilizado para guardar ganado en época reciente.

Vista Posterior del talayot

Vídeo

viernes, 16 de agosto de 2019

Es Claper des Dimoni

Entrada al talayot redondo de Es Claper des Dimoni
Cerca de la que fue la granja pretalayótica de Son Oleza nos encontramos con un talayot circular conocido como Es Claper des Dimoni. Es el primero de una línea formada por cuatro talayots circulares ubicados entre las fincas de Son Oleza y Son Ferrandell que se extienden durante casi un kilómetro.

Distribución de los talayots, túmulo y diversas estructuras en el pla del Rei. El 1 correspondería al Claper des Dimoni y el 5 al túmulo que se haya atravesado por la pared seca que delimita las posesiones de Son Oleza y Son Ferrandell
Además de los citados talayots, encontraremos también un túmulo y muchas habitaciones intermedias. Todo ello formaba un gran centro ceremonial perteneciente a un pequeño poblado talayótico que estaba donde actualmente se encuentran las casas de Son Ferrandell.

Corredor de acceso al interior del talayot
El talayot de Es Claper des Dimoni es el mejor conservado de los cuatro, gracias a la excavación que realizo en su día Waldren. Tiene 11,8 metros de diametro, tiene un corredor de acceso al interior de unos 2,5 metros de longitud. En el interior podremos ver su columna central aunque derruida.

Interior del talayot. Se puede apreciar la columna política derruida
La entrada esta orientada mirando hacia el túmulo próximo, cortado por la pared seca que divide las dos posesiones, por lo que nos encontramos ante un posible binomio de carácter sagrado entre las dos estructuras.

Estructuras cercanas talayóticas cercanas al Claper des Dimoni
El resto de talayots son de difícil acceso -tampoco es que este fuera sencillo- y tienen como característica en común la orientación de los mismos hacia fuentes cercanas. Entre los talayots se pueden ver las estructuras de varios edificios, algunos excavados en su momento y otros no.

Túmulo cercano al talayot. Podemos apreciar restos de estructuras y la pared de piedra en seco que lo atraviesa y delimita las posesiones de Son Oleza y Son Ferrandell
Estos restos, junto con los del Puig de Sa Moneda, el centro ceremonial de Son Mas y otros restos del valle conforman un entorno talayótico formado por dos poblados con sus correspondientes centros ceremoniales, talayots y túmulos y sus probables cuevas de enterramiento. Son grandes las incertidumbres para la interpretación de la zona y probablemente nunca serán desveladas.


sábado, 15 de junio de 2019

Es Fideïcomis

Acceso oeste al recinto amurallado de Es Castellot
Con el recinto del Castellot des Fideïcomis nos encontramos ante un poblado que estaba instalado en lo más alto de una colina, semioculto por el bosque ¿que motivos habría para construir una muralla de grandes bloques ciclópeos en un lugar de tan complicado acceso? La subida no resulta difícil para una visita esporádica pero si debía resultar penoso para el día a día del devenir del hombre talayótico.

Acceso por el Este. Algo más complicado
A lo largo de la muralla se pueden distinguir por lo menos tres portales (E-E-SE), que se conservan en bastante buen estado. Una restauración los dejaría espectaculares, ya que en uno de ellos se adivina una losa que probablemente serviría de dintel.

Plano del recinto según Mascaró

El recinto tiene un perímetro ovalado de alrededor de 180 metros. Las piedras están encajadas de forma regular y se mantienen en algunos fragmentos hasta en cinco hiladas. En el interior del recinto, la vegetación oculta posibles estructuras. No obstante, pueden contemplarse dos habitaciones adosadas a la muralla y algunas esquinas de muro aisladas, sin embargo no se ha encontrado ninguna construcción que pueda corresponder a un talayot.

Podemos apreciar el ancho del muro por la cara oeste
El lugar plantea incógnitas que probablemente nunca serán resueltas. Ante la extrañeza del lugar elegido para la construcción del poblado por la dificultad de desarrollar las actividades típicas de la época se añade el que no se haya encontrado ningún tipo de cerámica o útiles que se suelen ubicar en los poblados talayóticos. Entonces ¿cabe la posibilidad que nos encontremos más bien con lo que podría ser un emplazamiento puramente defensivo?

La visita a Es Fideïcomis ha sido posible gracias a ARCA (Associació per a la Revitalització dels Centres Antics) y a la ayuda prestada para la interpretación de la finca del Filicomis y los restos arqueológicos por Vicenç Sastre y Xavier Terrasa. Desde aquí mi más sincero agradecimiento.


viernes, 31 de mayo de 2019

Can Patos

Entrada al hipogeo de Can Patos
Nos encontramos ante la típica cueva funeraria pretalayótica alargada aunque algo más ancha, de 9 metros de longitud y 3,5 metros de ancho alcanzando el techo casi los 2 metros. La cabecera de la cámara es semicircular, de tendencia absidal y cabe destacar la existencia de dos hornacinas a la derecha de la entrada.
Esquema del hipogeo según L. Plantalamor, A. Murillo y T. Salva
No hay bancos laterales donde era habitual colocar los cadáveres, probablemente porque en épocas posteriores la cueva fue agrandada para darle uso de almacén o aljibe.

En esta vista desde el interior se puede apreciar el corredor descendente para acceder a la cueva
Hay que destacar que la entrada que se hace a través de un corredor descendente de unos 2 metros de longitud con escalones tallados en la roca y que comienza a partir de una boca de acceso ligeramente oval. Este corredor conserva varias de las lajas que se ponían atravesadas para cubrirlo. 

En esta vista desde la entrada se aprecia la no existencia de los escaños laterales característicos de estas cuevas pretalayóticas, probablemente arrasados en un momento posterior.


La visita a Can Patos ha sido posible gracias a ARCA (Associació per a la Revitalització dels Centres Antics) y a la ayuda prestada para la interpretación de la finca del Filicomis y los restos arqueológicos por Vicenç Sastre y Xavier Terrasa. Desde aquí mi más sincero agradecimiento.

jueves, 18 de abril de 2019

Granja pretalayótica de Son Oleza

Esquina Noroeste del poblado
El conjunto de Son Oleza es realmente excepcional a pesar de su escasa monumentalidad. Se trata de una vivienda rural pretalayótica con restos de sus tres navetiforme de habitación, muro de piedra y diferentes dependencias.
Los niveles más antiguos del yacimiento (2.300 a.C.) contienen los restos de unas cabañas hechas  de materia vegetal sobre unos cimientos de piedra tallados en la roca y hogares de fuego. El lugar es muy rico en cerámica campaniforme importada.

Reconstrucción ideal del asentamiento de Son Oleza. Se puede observar las navetas, el perimetro del muro y el canal de agua que llega a las naves provenientes del deposito. Dentro estaría el ganado y a la derecha los campos de cultivo. Dibujo W.Waldren.
En un nivel más reciente, sobre estas cabañas, en una segunda fase de uso del sitio, se construyó una granja de grandes proporciones. Se trata de un yacimiento al aire libre de 3.600 m2 rodeado de un gran muro perimetral de forma rectangular y aproximadamente 2,5 m de anchura en su base. Esta pared de piedra seca y doble paramento consiste en dos filas de bloques de piedra con un relleno interno de piedras y tierra. Este tipo de construcción es típica de la prehistoria de las Islas Baleares y se puede encontrar hasta el periodo postalayótico.

Ubicación del deposito de agua que era suministrada a las naves del interior del poblado mediante canalizaciones
En dos de las esquinas se construyeron contrafuertes para reforzar los muros construidos. La entrada sur tiene una estructura similar a una torre con un pasadizo cubierto de piedra y un pequeño porche o cuerpo de guardia.. Esta construcción en forma de torre no se presenta en la entrada norte. Dentro del reciento delimitado por el muro perimetral se pueden distinguir dos casas navetiformes. Las casas son de hasta 2 m. de grosor en la base. En la parte occidental del recinto se puede observar un canal de agua de unos 60 m de largo que originalmente estaba cubierto de losas de piedra y arcilla. Este canal transportaba  el agua de una balsa de unos 40 m3 que se encontraba fuera del reciento a un aljibe dentro del asentamiento.

Objetos hallados en el yacimiento de Son Oleza, se puede apreciar la cerámica campaniforme importada. Depositados en el Museo Arqueológico de Deia
Hay una clara organización del espacio dentro del asentamiento, con la parte occidental utilizada como espacio de habitat y de trabajo y la parte oriental dedicada a los animales. En este área  se encontraron mayoritariamente huesos de cabras y ovejas y el resto de bovinos y cerdos.
Se encontraron cerca de 700 fragmentos de pedernales y hoces. La gran cantidad de estos objetos es una indicación de una industria lítica de alta calidad y por otra parte prueba una actividad agrícola en el yacimiento. Lo más probable es que las especies cultivadas fuesen trigo y cebada.

Detalle del muro donde se puede apreciar el doble paramento
Este yacimiento debió de estar habitado por una familia extensa de una veintena de personas.
La granja, en todas sus fases sucesivas, estuvo habitada durante más de 1.000 años. Se ha señalado la erosión de la tierra como la causa del abandonamiento del sitio.

La bibliografía principal que se ha usado para realizar este artículo ha sido: "Del Myotragus a Cicili Metel" de Mark Van Strydonck. 2014 edita Associació Cultural Sa Talaia


domingo, 10 de marzo de 2019

Puig de Sa Moneda

Vista panorámica del túmulo del Puig de Sa Moneda
Los restos del Puig de Sa Moneda están enmarcados dentro del conjunto ceremonial de Son Ferrandell-Son Oleza  donde también se pueden encontrar restos de la época naviforme.
Situado a 450 metros de altitud, cerca del vial este de la urbanización George Sand en Vallodemossa, en lo alto de la sierra del Puig de Sa Monda. El monumento consiste en una gran acumulación de piedras pequeñas, de forma tumular y unos 5 metros de altura por su parte oeste y apoyado parcialmente en las peñas, rodeado con escalones realizados con piedras más grandes y rematado por una construcción de planta cuadrada. Se localizó cerámica baleárica y púnico-ebusitana.
Construcción de planta cuadrada situada en la parte superior del túmulo
Desde el túmulo, tenemos a golpe de vista un minarete de estilo árabe que hizo construir el archiduque Luis Salvador. Subiendo hacia el mismo, a 488 metros de altitud, se aprecia claramente un fragmento de muro ciclópeo al borde mismo del moderno camino. No esta clara si su función era defensiva o ritual. Cierra el acceso a la cumbre del Puig donde habría un posible monumento destruido por el mirador.

Fragmento de la muralla que cerraba la vertiente sur de la cima del Puig de Sa Moneda
El túmulo visto desde el fragrmento de muralla próxímo a la cima del Puig de Sa Moneda

domingo, 3 de marzo de 2019

Son Serra


Visión general del talayot 1. A la derecha se puede observar un corredor delante de la entrada
El asentamiento de Son Serra en Muro tiene como construcciones principales dos talayots de planta cuadrada con estructuras anexas con vestigios de ocupación desde la época talayótica hasta el periodo islámico.
El yacimiento se encuentra situado sobre una pequeña elevación muy cerca del albufera de Muro y no muy lejos de la costa.
En un momento no determinado del siglo XX el yacimiento se vio afectado por una actuación sobre el terreno para habilitar una explanada para la practica de equitación que dividió el poblado en dos partes.

Croquis de la zona norte del asentamiento de Son Serra
En la zona norte del yacimiento se encuentran los restos de los talayots cuadrados con sus correspondientes estructuras adosadas. Los dos tienen idéntica orientación y unas dimensiones similares en torno a los once metros de lado dentro de la media que suelen tener este tipo de talayots.
El talayót 1 -como se puede ver en el croquis- tiene visible el portal de entrada con orientación sur-este conservando el dintel así como buena parte de las losas de cubierta del corredor de 2,76 m. de longitud con un ancho de 0,70 m. Desde el ánglo este del T1 se proyecta un muro siguiendo la linea de la fachada norte-este.

Desde esta posición podemos apreciar la entrada al talayot 1
Las dimensiones de la cámara interior del talayot 1 son de aproximadamente 5,00 m por 5,40 m. Conserva parte de la columna política en el interior.
En el talayot 2, al día de la fecha todavía no se ha podido localizar la entrada al mismo aún teniendo en cuenta la lógica de la orientación de la entrada localizada en el talayot 1 y sólo trazas del paramento interno. El T2 también es el que parece que ha sufrido más modificaciones sobre la estructura primigenia con modificaciones y construcciones añadidas posteriores a la época talayótica.

Talayot 2
En la zona sur de la explanada que divide el yacimiento en dos partes, se han detectado diversos paramentos de varias construcciones diferenciadas así como la identificación de segmentos de muros.

Piezas de cerámica talayótica encontradas en el yacimiento durante la campaña de 2.019

Durante las sucesivas excavaciones se han recuperado piezas cerámicas de origen talayótico, sobre todo las realizadas mediante catas a niveles con cierta profundidad ausentes a niveles superficiales. También se han hallado restos de época balear, púnico-ebusitano y bajo imperial.

domingo, 3 de febrero de 2019

Serral de ses Abelles

El talayot circular ubicado en la parte occidental del poblado de Son Serralta
Aunque los restos que nos quedan de este poblado son bastante escasos y están mal conservados, son uno de los mejores ejemplos de poblado talayótico de montaña. Aparte de las excavaciones que se llevaron a cabo en dos de sus talayots a finales de los años 50, este conjunto puede ser analizado en el marco de su patrón espacial: un pequeño núcleo de población encaramado en lo alto de una colina, dominando los valles de los alrededores y, al otro lado de uno de esos valles, un talayot aislado, en un punto más alto, posiblemente como atalaya de vigilancia. Este patrón se repite en dos poblados vecinos dentro del mismo término municipal de Puigpunyent: Son Puig y Son Burguet.

Croquis del talayot A según Rossello/Camps
Las ruinas de este poblado están distribuidas por la cumbre de una colina urbanizada que le da su nombre. En el núcleo del poblado había dos talayots, en los extremos occidental y oriental de la misma. Mirando hacia el sur, al otro lado de un valle, está el talayot aislado, un ejemplar hermoso, pero dificilísimo de encontrar. Las excavaciones, a cargo de G. Rosselló y J. Camps, se llevaron a cabo en el talayot aislado y en el talayot occidental del poblado. El talayot aislado reveló una construcción y abandono durante las fases iniciales de la cultura talyótica; el talayot occidental del poblado produjo cerámica muy posterior, incluida cerámica romana, lo que nos muestra una larguísima perduración del poblado.

En esta vista en picado podemos apreciar el perímetro y el corredor de entrada al talayot
Lo que queda del talayot occidental se encuentra metido en medio de la urbanización. Nos encontramos con diversos restos del poblado, y luego una pared seca nos corta el paso. Se trata de la pared que separaba los antiguos predios de Son Serralta y Son Cotoner. Al otro lado de la pared hay abundantes restos difíciles de identificar, y el talayot oriental que conserva todo su perímetro y su corredor de entrada. El diámetro de la construcción es de 9,3 metros, y se vislumbra la ubicación de una posible puerta, orientada al Sur. Tuvo columna central, que fue retirada en el momento de la excavación. También aparecieron los restos de un hogar. Desgraciadamente, la mayor parte de las piedras de este poblado fueron utilizadas para la mencionada pared de separación de los predios.

La mayor parte de las piedras del poblado se usaron para delimitar los predios de Son Serralta y Son Cotoner
Actualización septiembre 2019: Un equipo de arqueólogos que trabajaba en el Talaiot del Serral de ses Abelles descubrió una espada de bronce del año 1200 a.C.
Jaume Deyà y Pablo Galera, directores de la excavación, explicaron que no tenía un uso militar sino que representaba una muestra de poder de la persona o familia que era propietaria. Noticia en Diario de Mallorca

domingo, 13 de enero de 2019

Son Puig

El talayot de Son Puig o "Sa Casa des Gegant"
El talayot de Son Puig también conocido como "Sa Casa des Gegant" es el elemento principal de un poblado típico de montaña, aunque los restos son muy escasos, el hecho de que el término municipal de Puigpunyent tenga tres núcleos talayóticos, dos de ellos de este tipo, nos permite ver el patrón territorial de los poblados talayóticos de zonas montañosas: el núcleo del poblado se encuentra dominando su territorio, generalmente un valle, desde una de las lomas. A cierta distancia, desde una loma vecina, otro talayot aislado domina el valle desde el otro lado. Es posible que algún talayot adicional estuviese colocado en una tercera loma. Las puertas de los talayots aislados están siempre orientadas hacia su poblado respectivo.

"Sa casa des Gegant" según la estupenda interpretación de Vicenç Sastre
En el caso de este núcleo, tenemos el talayot mejor conservado cubierto por grandes matorrales y acebuches y acompañado de unos pocos restos de una muralla adosada a él así como los de otro talayot muy destruido en lo que debió ser el interior del poblado. El portal mira hacia el interior del poblado, tiene un diámetro de 13 metros y una altura de 3 metros. Es importante hacer mención de la existencia de un pozo y una fuente cercana: Sa Font d´en Vic.

Desde este punto de vista podemos observar los restos de un muro adosado así como la abundante vegetación que ha invadido el monumento
En la loma vecina hacia el noroeste, se encuentra el talayot que vigilaba el valle desde el otro lado. Este esquema, o patrón de asentamiento, es muy similar al del poblado de Son Serralta, tambien en el término de Puigpunyent que veremos en la próxima entrada.



domingo, 6 de enero de 2019

Cabezas de toro de Son Corró. Els Bous de Costitx

Las cabezas de toro de Son Corró tal como están expuestas en el Museo Arqueológico Nacional. Bajo mi punto de vista tienen una iluminación deficiente que no permite apreciar en toda su plenitud su majestuosidad.
Corría el año de 1.895 cuando al realizar unas labores de ampliación de un bancal para ganar terreno para la siembra, se derribaron algunas de las piedras del muro del recinto talayótico de Son Corró y entonces se fueron produciendo diferentes hallazgos de los objetos allí depositados. El hallazgo más espectacular fueron tres cabezas de toro pero además se descubrieron dos pares de cuernos también de toro, un brazo de una figura humana, un vástago sobre el que se apoyan dos patas de ave rapaz, algunas piezas cilíndricas, clavos, además de vasos de cerámica talayótica, ibérica, y romana. Todos estos objetos fueron adquiridos por el estado español para evitar que el propietario del terreno lo vendiera fuera de España, siendo depositados en el Museo Arqueológico Nacional donde en la actualidad aún se exponen y conservan.

Las cabezas de toro y otros objetos hallados en Son Corro según el artículo publicado por Bartomeu Ferrà en la época del descubrimiento en el boletín de la Sociedad Arqueológica Luliana
Son tres figuras de bronce de excepcional calidad técnica y belleza artística localizadas en lo que fuera un recinto talayótico de culto o santuario. Están fundidas a la cera perdida con alma y las orejas y cuernos fundidos a parte, saturadas las primeras y enganchadas con un pasador o, sobre un apéndice, las segundas; los detalles figurativos de la textuz, ojos, morro y cuello, trabajados en firo, tienen una factura muy cuidada y precisa. Sus dimensiones, sin contar los cuernos, no superan los 60 cm. de longitud. Dos tiene un tamaño parecido, 47 x 68 cm. y 50 x 60 cm., y la última es un poco más pequeño, con 31 cm. de longitud máxima.


Las cabezas de Son Corró forman parte del notable conjunto de representaciones tauromorfas talayóticas de bronce y expresan la importancia y significación del culto al toro existente en las comunidades talayóticas de Baleares; aunque al ser un hallazgo por obras, sin intención investigadora, sin ningún tipo de método científico, no poseen una datación precisa.; ya que en el mismo recinto durante la excavación arqueológica efectuada en los años 90 al objeto de efectuar la restauración del recinto -muy criticada en su momento por su posible interpretación-, se pudo documentar una figura de bronce de época romana, un lar del sigo I d.C. que demuestra la perduración del uso más allá de la cultura talayótica. Se han datado de manera relativa, justo en el momento anterior a la llegada de los romanos en 123 a.C., es decir, entre el sigo IV y II a.C.


Figuras de la factura como las de Son Corró no se localizan fuera de Baleares. Esta originalidad ha constituido el argumento para los investigadores que defienden que fueron creados o fundidos en Mallorca frente a los que piensan que fueron importados dada la gran calidad técnica que tienen, imposible de ejecutar con los conociemientos de la metalurgia que tenían los talayóticos. Todavía no se tiene la evidencia arqueológica que permita afirmar que fueron creados en la isla.


Investigadores mallorquines como Gabriel Llompart, Bartomeu Font Obrador o Guillermo Rosselló-Bordoy relacionaban las figuras de toro con las de los guerreros y con las de las aves, de manera que se interpretaban como la expresión de una concepción en la que, la vida, la muerte y la guerra formaban la base mitológica talayótica. Y, en ese contexto debemos comprender las figuras de Son Corró.

Ver también: Son Corró