domingo, 8 de abril de 2018

Puig Figuer


Estado actual del turrifome, con muros que apenas alcanzan 1,5 metros de altura 
El yacimiento arqueológico de Puig Figuer se encuentra en el Parc Natural de la Península de Llevant, Artà. El paisaje de la zona se caracteriza por la presencia de carrizo, palmitos y diferentes animales que pueblan la finca, como halcones peregrinos, gavilanes o tortugas mediterráneas.

Restos de uno de los muros que rodean el talayot
Una vez llegados al cerro podremos disfrutar de una magnífica vista. La misma que tuvieron los pobladores de la comarca en el periodo talayótico,.
Este yacimiento arqueológico está compuesto por un único talayot circular aislado, a pesar de que está rodeado de una serie de estructuras, las cuales a falta de ser excavadas, hacen pensar en muros de reforzamiento de la misma torre o en una posible escalera helicoidal para acceder a la parte superior del edificio. También ha sido documentada una muralla que rodearía el edificio, que dificultaría el acceso al mismo.

Reconstrucción del complejo a partir de los datos que se han obtenido hasta ahora y teniendo en cuenta que el yacimiento no ha sido excavado hasta el momento -Dibujo: Vicenç Sastre-
El talayot tendría una altura aproximada de cuatro metros y destacaba por una excelente. A destacar la posible existencia de una rampa helicoidal para acceder a la planta superior. El acceso al interior lo posibilita una puerta orientada al sur, en misma dirección hacia la que se asentaba el poblado talayótico del Coll d´en Petro.

Se puede apreciar la entrada al talayot con orientación sur, probablemente a la vista de un poblado situado en el valle.
El periodo de ocupación del mismo está datado, según restos cerámicos, desde el periodo talayótico, 900 a.C., hasta el momento de la conquista romana, 123 a.C., y posiblemente a lo largo de uno o dos siglos después.
La función de este yacimiento en Mallorca, aunque la cronología de las diferentes estructuras es incierta, pero posiblemente sería un elemento clave en la vertebración del territorio, donde hay otros enclaves de diferentes tipologías y cronologías. Por lo tanto, este yacimiento formaría parte de un vasto conjunto de asentamientos, con la función principal, debido a su ubicación, de control y de demarcación de territorio. A través de él se establecería una fuerte conexión entre el interior de la isla y la costa. También sería un elemento clave para poder detectar la llegada de agentes externos al valle, tanto del interior de Mallorca, como del mar.

Estructura cuadrada en los alrededores del talayot
Este fue el motivo por el cual se utilizó de forma continuada a lo largo del tiempo, hasta que la llegada de una nueva civilización, la romana, con una nueva manera de concebir la isla y su territorio, propició el abandono progresivo del espacio.

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