viernes, 29 de diciembre de 2017

Son Serra de Marina o Cova de Sa Nineta

Cova de Sa Nineta con su portal orientado al sureste como la mayoría de los talayots cuadrados
Este talayot cuadrado, tambien llamado "Cova de sa Nineta" responde en sus medidas y la orientación de su puerta hacia el sureste y sus cerca de once metros de largo a lo que es habitual en estos monumentos que tenían un carácter cercano a lo astrofísico o de carácter ceremonial. Algunas de sus piedras sorprenden porque están perfectamente escuadradas, pero eso se debe a que el monumento fue restaurado a finales de los años 60 y se tuvo que recurrir a insertar algunas piedras modernas para poder encajarlo todo.

Vista posterior del talayot
Otra circunstancia relacionada con la restauración es que en uno de los lados de la puerta hay una losa vertical en lugar de varias losas puestas una sobre otra. Las pilastras verticales en los portales pueden darse en las murallas, pero no se dan en las puertas de los talayots. Hacia el Norte de este talayot hay algunos restos muy estropeados y cubiertos de vegetación. Durante la construcción de una carretera se destruyó el recinto de un probable santuario, cuyas grandes lajas se pueden ver todavía en el arcén.

viernes, 22 de diciembre de 2017

Cap de Barbarìa


Barbaria II
El cap de Barbarìa contiene el conjunto prehistórico más importante de Formentera, con un total de 21 yacimientos, de los cuales tres han sido excavados y pueden visitarse. No son restos espectaculares, ya que se encentran muy arrasados y resultan difíciles interpretar. Sin embargo, su presencia en la zona más árida de las Islas Baleares les otorga una magia especial.
La población que habitaba esta zona tenía unas características similares a la del periodo pretalayótico de Mallorca y Menorca. Grupos familiares dedicados a la agricultura y la ganadería que levantaron conjuntos de construcciones  a base de paredes con grandes losas rellenas de cascajo. A veces tienen planta circular, aunque en otras ocasiones se asemejan a los navetiformes. El horizonte cronológico de todo el conjunto de Barbaria se situa -al igual que en el caso de Ca na Costa- entre el Calcolítico y el Bronce antiguo (del 2000 a.C. al 1600 a.C.).

Barbaria II
El yacimiento de Barbarìa II responde al modelo de planta compleja. Contemplamos un extenso conjunto formado por nueve ámbitos, de plantas diversas. Llegando desde el camino vemos en primer término una estancia navetirome, que termina en un espacio oval. Al lado, y ocupando la mayor extensión de terreno, un gran espacio comunal, que tiene forma de elipse y probablemente estuvo cubierto.

Hipotética reconstrucción de Barbaria II -dibujo V.Sastre-
Las escavaciones han revelado que dos de las estancias fueron empleadas como hábitat, mientras las restantes eran almacenes o estables. Aparecieron resto de cerámica, huesos ovicápidos y un fragmento de cobre que revela la práctica local de la metalurgia, así como la importación de este metal.

Barbaria III
El yacimiento conocido como Barbarìa III se encuentra muy destruido. Se distinguen los muros de varias construciones. Sólo una es perceptible, levantada a base de ortostatos verticales rellenos de piedra menuda. Por uno de sus lados se adosa al ábside lo que debió de ser una estructura navetiorme. Aunque a simple vista parecer circular, la planta tiene forma cuadrangular con las esquinas redondeadas. Probablemente fuera un lugar que sirviera para actividades agropecuarias.

Barbaria I
Finalmente, Barbarìa I es una construcción de planta circular, de unos 13 metros de diámetro. En su interior se distinguen dos compartimentaciones hechas con piedra más pequeña. Las excavaciones también indicaron que no se utilizó como vivienda, sino que se trataba de una estructura secundaria cuya función se desconoce.


domingo, 17 de diciembre de 2017

Es Rossells

Acceso noreste. En primer termino se puede apreciar un gran bloque de piedra que debió ser el dintel de la entrada
Nos encontramos ante un poblado talayótico en el que al día de hoy lo que más destaca son sus imponentes murallas de distinta técnica constructiva. Un poblado de un potencial indiscutible de cara al futuro y que merece su atención por administraciones y entidades.
Situado a las afueras de Cas Concos -Felanitx-, se trata de espacio rocoso, con mucha vegetación. Tiene más de 300 metros lineales de muro que debía medir más de cuatro metros de altura y casi 7.000 m2 de superficie.

Acceso al poblado por la parte oeste. Cegado por las piedras pero claramente visible

Por los restos de cerámica y de otra índole ya estaba habitado desde tiempos del bronce -VII a.C.- A medida que se levantaba el poblado se fue construyendo la muralla que recuerda a la del poblado cercano de Ses Talaies de Ca´n Jordi. Según las cerámicas encontradas el poblado debió abandonarse en torno el siglo IV d.C. Se han hallado cerámicas de Ibiza, África, Italia y árabes.

Plano del poblado. Se pueden apreciar los accesos en el oeste y el noreste
Vista aérea de la ubicación del poblado
Construir la muralla supuso un gran esfuerzo en cuanto suponía mover grandes bloques de piedra. Teniendo en cuenta una población estimada de 230 habitantes de los que sólo 118 estarían en condiciones de realizar esta tarea llevaría más de treinta años levantar esta construcción.

Detalle de la muralla en la parte sur
Como ya he comentado, la muralla es la parte más visible, el interior del poblado es una sucesión de piedras esparcidas y agrupadas que requieren una actuación arqueológica de muchos años. En muchos casos sólo cabe especular sobre la presencia de talayots,  habitaciones diversas e incluso un santuario con forma de herradura. El trabajo a realizar es ingente pero apasionante.

Detalle de la muralla en la parte noreste


sábado, 9 de diciembre de 2017

Es Fornets y otros restos del Puig de Sa Morisca


Uno de los pocos restos más o menos bien conservados de Es Fornets

Dentro del ámbito del yacimiento del Puig de Sa Morisca en Santa Ponsa hay varios restos talayóticos que siendo de interés su atractivo es menor por diversas circunstancias: 

Es Fornets. Entre vegetación y a un kilómetro más o menos del Puig de Sa Morisca saliendo de un sendereo que delimita un campo de golf encontramos algunos bloques de piedra, que corresponden a los muros de un santuarrio. Detrás, se extiende todo un conjunto de habitaciones que llega hasta un acantilado aunque muy destruidas. 
El santuario es el elemento más interesante. Conserva la planta en forma de herradura , con una longitud total de 8,20 metros por 9 de anchura en la fachada, y 6 en su parte posterior. El interior se encuentra cubierto por escombros, y sólo se conservan en buen estado unos pocos fragmentos del muro. La esquina, que era la parte más entera y reconocible, fue abatida por una excavadora  mientras se realizaban las obras del golf.

Santa Ponsa 5
Santa Ponsa 5. Situado en la vertiente de una colina localizada a un centenar de metros del Puig de Sa Morisca. Esta constituido por una estructura constrouida con técnica ciclopea y con piedras de mediano tamaño, que conforman diferentes espacios que se adosan un os a tors y aprovechan las rocas naturales para acabar de formar las estructuras. Hay documentados al menos tres recintos.
Parece que su funcionalidad era la de habitat.

Santa Ponsa 20

Santa Ponsa 20.
 Se halla ubicado sobre una colina en medio del bosque, en la vertiente este del Puig de Sa Morisca. Su situación hace que domine visualmente toda la zona de Santa Ponsa hasta el Puig de Saragossa.
Esta formado por un monumento aislado de planta circular, de 9,5 metros de diámetro, con una pequeña construcción adosada en su vertiente sur, construida empleando la técnica ciclópea, a base de piedras de grandes dimensiones clavadas en el suelo.

Los tres yacimientos apenas están excavados y trabajar sobre ellos podría aportar gran valor cultural a ese gran espacio que es el Parque Arqueológico del Puig de Sa Morisca que parece que se quiere volver a impulsar con fondos provenientes de la ecotasa Balear.



viernes, 1 de diciembre de 2017

Son Ferrer. Túmulo escalonado

Turriforme escalonado de Son Ferrer desde la vertiente en la que se tiene acceso al hipogeo
 El turriforme de Son Ferrer, se encuentra localizado en la urbanización de Son Ferrer, dentro de la península de Calviá, en medio de una llanura fértil, donde el túmulo se encuentra en la parte más elevada, favoreciendo las funciones de control visual del territorio.

Se localiza en medio de una zona de chalés. Estos han afectado gravemente el poblado original. Hoy en día sólo se puede observar el túmulo y los restos de algunas estructuras asociadas.

Hay que destacar, pero, que el yacimiento en Calviá alcanza un largo periodo de tiempo, con estructuras construcciones previas y posteriores al túmulo, que irían desde el Bronce Antiguo (1800 a.C.) hasta muy entrado el siglo III de nuestra era.

Interior del hipogeo o cueva de enterramiento. Se pueden observar los bancos donde se depositaban los restos de los muertos
Este edificio ciclópeo se levantó encima de los restos de un hipogeo o cueva artificial de entierro de la Edad del Bronce. En su interior encontramos unos bancos, donde se depositaron los restos de los muertos, seguramente de algún poblado cercano. El hipogeo presenta tres cámaras. En la central se localizan dos bancos adosados y una plataforma dispuesta en una altura superior. Se accede por un pequeño agujero situado en la base del turriforme.

Desde la parte superior se puede apreciar el escalonamiento
Cuando hablamos de túmulo tenemos que pensar en una plataforma escalonada. En este caso, el túmulo de Son Ferrer, fue construido en la fase inicial del Periodo Talayótico, sobre el 900 a.C., y perduró a lo largo del tiempo cumpliendo unas funciones totalmente diferentes por las que fue levantado.

El túmulo de Son Ferrer se caracteriza por su escalonamiento, formado por paramentos ciclópeos rellenos de piedras de menor tamaño y tierra.

Esquema cenital del túmulo
Posiblemente el túmulo fue utilizado para celebrar encuentros colectivos, alrededor de ceremonias políticas o religiosas a lo largo del periodo talayótico.

Una vez finalizado este periodo, alrededor del siglo V a.C., hubo cambios en la manera de interpretar el mundo. En este contexto, el edificio adquirió nuevos usos, recuperando el funerario. Se reutilizó el interior del hipogeo, donde se han documentado más de 100 individuos y observado diferentes tipos de rituales. Estos se relacionan con las ofrendas florales, fuegos, ajuar cerámico, y un tratamiento de los neonatos y de los bebés muertos, enterrados dentro de urnas cerámicas. A partir del 70-50 a.C. se utiliza las vertientes del túmulo para continuar con las deposiciones funerarias, pero en este momento sólo se documentan entierros infantiles.

Aposentos adosados al túmulo interrumpidos por uno de los chales. Probablemente el yacimiento debió de ser bastante extenso
En este periodo se tiene constancia de la existencia de diferentes aposentos adosados al túmulo, que desgraciadamente se pierden en dirección a los chalés. Se puede apreciar claramente en el mapa.