viernes, 21 de abril de 2017

Son Fornés. Poblado


Visión general de Son Fornés desde el Talayot 2


Son Fornés era un poblado talayótico genuino a través del cual podemos tener una visión clara de como era la vida y la sociedad de aquellos tiempos y su posterior transformación a medida que fue influenciada por culturas externas. Se trata de una yacimiento con varias fases que comprende desde el periodo talayótico hasta el clásico-romano. También se han documentado restos medievales e islámicos pero de carácter aislado.
Se encuentra al nordeste del término municipal de Montuiri, al lado del kilómetro cuatro de la carretera que une Montuiri y Pina, en una pequeña elevación del Pla de Mallorca. 
Son Fornés estaba constituido por tres talayots en torno a los cuales se encuentran varias habitaciones. Todo el conjunto se encuentra rodeado por una muralla.



Esta sociedad estaba caracterizada por su alto grado de igualitarismo y autosuficiencia. La vida y la interacción social giraban en torno a los Talayots. Tenían una fuerte economía ganadera complementada por  por el cultivo de cereales y leguminosas. La actividad agropecuaria se podría haber complementado con la recolección estacional de todo tipo de plantas que se encontraban alrededor del yacimiento. La comunidad talayótica que vivió en Son Fornés mantenía una economía de subsistencia.
La comunidad participaba colectivamente en la construcción de obras públicas y también utilizaba de forma comunitaria los talayots como centros de distribución y consumo de carne, sobre todo de cerdo y de vacuno, animales que todas las familias ayudaban a criar.


Las decisiones políticas y la actividad ritual, enmarcadas igualmente en los talayots, no debieron ser prerrogativa de un jefe o líder, sino más bien de un Consejo formado por varias personas, tal vez representantes de las familias de la comunidad. Es de prever que las decisiones tomadas en Son Fornés tuvieron bastante peso en el marco de la sociedad talayótica de Es Pla. Son Fornés era un poblado importante, incluido en el grupo de los llamados "centrales", del cual dependían otros núcleos cercanos más pequeños.
Aunque los edificios talayóticos transmiten una sensación de estabilidad, la sociedad que los construyó entró en crisis unos dos siglos después de haberlos construido. Al parecer surgieron sectores sociales con la capacidad de desmarcarse de las tradicionales relaciones de solidaridad económica y de segmentar o privatizar cada vez más la riqueza social. Parece como si el ordenamiento cívico-político y colectivizante representado en el mundo talayótico perdiera terreno frente a formas organizativas más proclives a la fragmentación del cuerpo social.

Vista desde el Talayot 1
Como consecuencia de esta crisis, hacia el 550 a.C. el poblado fue pasto de las llamas y la antigua población dejó de habitar en él. Se abría entonces una época de incertidumbres que supuso la plena implantación de la sociedad postalayótica.
Son Fornes volvió a ser habitado a inicios del siglo V a.C., años después del abandono catastrófico del poblado talayótico. El resultado fue un nuevo poblado totalmente distinto al anterior. Los cambios más llamativos se refieren a la ordenación urbanística. En el postalayótico las viviendas se distribuyeron de manera aleatoria, abriéndose entre ellas amplios espacios al aire libre. Cuando fue posible se reaprovecharon muros y bloques de piedra talayóticos en la construcción de las nuevas habitaciones.
En cuanto a la subsistencia nos encontramos ante un panorama marcado por una combinación entre una ganadería diversificada y un componente agrícola basado en los cereales.



Hacia la primera mitad del siglo II a.C. se produce un fuerte cambio socio-económico, que termina con la romanización. Aumenta el comercio, con gran cantidad de ánforas para el transporte de vino y aceite. Algunas viviendas son abandonadas, mientras que otras perviven hasta el sigo IV de nuestra era.
A mediados del siglo I de nuestra era Son Fornés entró en crisis, el número de habitantes cayó en picado y permaneció casi deshabitado durante más de tres siglos.

viernes, 14 de abril de 2017

Es Rafal


No siempre la localización o la visita de los restos prehistóricos resulta fácil, una veces por la dificultad del terreno y otras por encontrarse en fincas privadas dificultan la visión del interesado. Este es el caso de Es Rafal, en el municipio de Palma. Al encontrarse en terrenos de de una finca no pública siempre se presenta la duda de la no legalidad de pasar por unos terrenos no públicos para poder acceder a un patrimonio público. Será necesario indagar algo más sobre la cuestión.
Los restos consisten en un doble navetiforme, orientado hacia el Sur. El más occidental tiene en su ábside una cueva de tres cámaras, actualmente cegada. Estos monumentos  corresponden a los tiempos pretalayóticos aunque siguieron utilizándose en períodos posteriores. Para imaginar la envergadura de estas grandes construcciones de piedra, pueden contemplarse los muros ligeramente curvos que, conforme iban adquiriendo altura, se cerraban en forma de nave invertida. Las construcciones miden unos 13 metros de largo por 3 de ancho.
No son unos restos espectaculares para su visita, quizás una excavación en profundidad y la facilidad de las visitas con un control adecuado que equilibre el interés público con el privado podría dar una mayor entidad a estos restos. Al parecer queda mucho por descubrir en el subsuelo.

viernes, 7 de abril de 2017

Es Figueral de Son Real

Vista general desde lo alto del túmulo
Muy cerca de las casas de Son Real y de la carretera que comunica Artá con Can Picafort nos encontramos con este yacimiento muy afectado en su fisonomía por la construcción los elementos comentados anteriormente: por las casas que debieron utilizar las piedras del yacimiento y por la construcción de la carretera que arrasó y partió lo que debió ser un santuario postalayótico.

Coquis de Es Figueral de Son Real
Como en otros yacimientos de Mallorca y Menorca, en este podemos observar testimonios de diferentes pueblos que ocuparon la zona a lo largo del tiempo y que fueron modificando el entorno.
Actualmente se conservan los restos de un túmulo escalonado, las de diversas navetas y otros restos de edificaciones y muros maltratados por el paso del tiempo.

Vista del navetiforme, único por estar excavado en la roca. De origen incierto
El conjunto consta de una construcción central, edificada encima de un montículo de arenisca, con otras construcciones de forma "arriñonada" adosadas a ambos lados. Justo en el lado norte de el grupo hay una navetiforme cuya base fue excavada en la roca, en lugar de construida desde su base con el aparejo ciclópeo habitual. Es un caso único en las dos islas. Los adosamientos han permitido establecer la cronología relativa de las construcciones: el monumento central es el más antiguo, y las otras estructuras se apoyan en él; sin embargo, la naviforme excavada en la roca no ha podido fecharse de ninguna manera.


Las excavaciones aportaron bastante información acerca de los hábitos alimenticios de la época gracias a un "basurero" de restos al lado de una de las construcciones. Sin embargo, el abandono inicial antes de ser reocupado por los talayóticos fue pacífico, por lo que se llevaron casi todos sus enseres y nos han llegado pocos utensilios.