viernes, 17 de marzo de 2017

Son Real. Necrópolis



La necrópolis de Son Real es uno de los yacimientos arqueológicos más espectacular y original de toda Mallorca. Situado al borde del mar, resulta interesante no sólo por el paisaje que lo envuelve, sino también por la variedad de las tumbas, que constituyen una especie de talayots y navetas en miniatura donde yacían los cuerpos de los miembros más prominentes de la sociedad talayótica de la zona o del clan dominante.
Este excepcional yacimiento forma, junto a S´Illot des Porros y el Santuario de Sa Punta des Patró, un conjunto de yacimientos asociados a la muerte que es único en el Mediterráneo Occidental en el período comprendido entre los siglos VII y II a.C. y I d.C.

Recreación del estado original de la Necrópolis de Son Real
La Necrópolis de Son Real tiene tres fases o periodos de construcción y de uso, con más de 400 individuos enterrados y de 130 tumbas documentadas.
El primer periodo y más antiguo, datado del siglo VII a.C., se encuentra al sur de la necrópolis y lo forman toda una serie de tumbas en forma de microtalayots, circulares o cuadrados, acompañados de dos tumbas monumentales de forma cuadrangular. En estas primeras tumbas se enterraban  las elites dirigentes de los poblados cercanos a la zona que comenzaban a surgir al final de la etapa talayótica, que abandonaban las formas sociales con tendencias igualitarias a favor de formas organizativas cada vez más jerarquizadas, en las que los guerreros se iban configurando como elementos centrales de una nueva sociedad, la balear.


En esta fase, los individuos enterrados estaban constituidos principalmente por hombres. La edad media de defunción se situaba en torno a los 33 años, siendo la edad de muerte más joven entre las mujeres que entre los hombres.
La segunda fase de la necrópolis la forman un conjunto de micronavetas que rodean el cementerio más antiguo. La construcción de estas micronavetas coincide con la fase más antigua del  Santuario de Sa Punta des Patró y con la de S´Illot des Porros, donde hay una micronaveta y otras microestructuras.
En esta segunda fase, comprendida entre los siglos VI y V a.C., las élite de la zona están cada vez más consolidadas, y en las tumbas ya no sólo se entierran mayoritariamente hombres, sino que hay un número considerable de mujeres. La edad de la muerte en ambos sexos era de 33 años de media aproximadamente.

S´Illot des Porros, otro de los ejes funerarios de la zona de Son Real, yacimiento arrasado hace unos años por un temporal
En lo que hace referencia al ajuar funerario destaca la aparición de objetos de manufactura púnica juntos a los de fabricación local.
La última fase de construcción de tumbas se constata a partir del siglo IV y dura hasta el sigo II a.C., encontrándose materiales fechados hasta el sigo I d.C. de forma ocasional.
La construcción de las tumbas de de menor calidad que en periodos anteriores, no así la riqueza del ajuar donde podemos encontrar armamento de bronce y  hierro. Se continúan enterrando individuos de ambos sexos pero la mediana de edad de defunción se eleva a los 38 años.
La necrópolis de Son Real fue abandonada a lo largo del sigo II a.C., aunque fue utilizada con posterioridad ya que hay algún enterramiento del siglo I d.C.. En cambio en S´Illot des Porros continuaron los enterramientos hasta periodos tardomedievales (siglos XI-XV).

Vista panorámica de la Necrópolis. Al fondo, a unos escasos 65 metros de la costa se puede ver S´Illot des Porros
Todavía no se ha descubierto el importante poblado que pudo generar un cementerio de tanta envergadura. Algunos apuntan a la posibilidad de que se encontrara en el mismo lugar donde hoy se levanta la finca de Son Real aunque no se han encontrado pruebas al respecto.



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