viernes, 31 de marzo de 2017

Son Real. Hipogeo


Se encuentra a tan sólo 40 metros de la línea de costa, muy cerca de la necrópolis y el dolmen de Son Real. Este hipogeo o cueva artificial tiene una única cámara de morfología circular, a la cual se accede por una entrada rectangular orientada al nordeste. La entrada dispone de un umbral y un pequeño corredor enlosado con piedras planas, del que se conservan las paredes limítrofes, hasta un máximo de dos filas. Esta estructura funeraria no es única en la zona, ya que muy cerca de ella hay restos de dos cuevas.
Aunque no se puede datar. sí que recuerda morfológicamente algunos de los hipogeos documentados en Menorca, como el caso de Cala Morell y Sant Tomàs, todos ellos datados entre el bronce inicial y mediano, es decir, en la primera mitad del segundo milenio a.C.
La reutilización continuada y la ausencia de materiales no permiten establecer una cronología exacta de su uso y abandono.
Como sucede con otras tumbas colectivas del mismo tipo, estas cuevas artificiales se abandonaron el periodo talayótico para ser utilizadas en el periodo balear, de nuevo como espacios de enterramiento.
Fue a partir de la conquista romana que se dejaron de utilizar para las inhumaciones y su correspondiente uso que fue cambiando a lo largo del tiempo.

viernes, 24 de marzo de 2017

Son Real. Dolmen

Dolmen de Son Real visto desde la parte posterior y torre de enfilamiento de época reciente en segundo plano
El domen de Son Real se encuentra ubicado en el límite que separa el sistema dunar del pinar de Son Real de la primera línea de costa, en una área de extracción de losas de marés, material con el que se realizó la construcción funeraria.
Los resultados de la excavación concluyeron que se trataba  de una estructura de enterramiento sin finalizar. Se identificó parte de la cámara, de tipología rectangular pero inacabada. De esta incipiente cámara se conserva una gran losa vertical, situada al norte, y dos laterales, adosadas a la primera. Esta rodeada por un enlosado de piedras planas que dan estabilidad a la estructura central.
Es probable que el dolmen fuese derruido ya en época talayótica para reutilizar sus materiales en la construcción de la necrópolis o en la construcción del poblado talayótico no localizado y que se supone fue construido en la zona.

Vista desde la entrada al dolmen
Las similitudes que se han establecido entre los grupos que enterraban a sus muertos en las Islas Gimnesias y otras áreas continentales, tanto por lo que hace referencia a la morfología de las tumbas como al ajuar cerámico, permiten afirmar que posiblemente se trataba de las mismas sociedades, que se establecieron en zonas  diferentes en este lado de la costa mediterránea.



En el Mapa podéis observar la cercanía entre la necrópolis y el dolmen de Son Real


viernes, 17 de marzo de 2017

Son Real. Necrópolis



La necrópolis de Son Real es uno de los yacimientos arqueológicos más espectacular y original de toda Mallorca. Situado al borde del mar, resulta interesante no sólo por el paisaje que lo envuelve, sino también por la variedad de las tumbas, que constituyen una especie de talayots y navetas en miniatura donde yacían los cuerpos de los miembros más prominentes de la sociedad talayótica de la zona o del clan dominante.
Este excepcional yacimiento forma, junto a S´Illot des Porros y el Santuario de Sa Punta des Patró, un conjunto de yacimientos asociados a la muerte que es único en el Mediterráneo Occidental en el período comprendido entre los siglos VII y II a.C. y I d.C.

Recreación del estado original de la Necrópolis de Son Real
La Necrópolis de Son Real tiene tres fases o periodos de construcción y de uso, con más de 400 individuos enterrados y de 130 tumbas documentadas.
El primer periodo y más antiguo, datado del siglo VII a.C., se encuentra al sur de la necrópolis y lo forman toda una serie de tumbas en forma de microtalayots, circulares o cuadrados, acompañados de dos tumbas monumentales de forma cuadrangular. En estas primeras tumbas se enterraban  las elites dirigentes de los poblados cercanos a la zona que comenzaban a surgir al final de la etapa talayótica, que abandonaban las formas sociales con tendencias igualitarias a favor de formas organizativas cada vez más jerarquizadas, en las que los guerreros se iban configurando como elementos centrales de una nueva sociedad, la balear.


En esta fase, los individuos enterrados estaban constituidos principalmente por hombres. La edad media de defunción se situaba en torno a los 33 años, siendo la edad de muerte más joven entre las mujeres que entre los hombres.
La segunda fase de la necrópolis la forman un conjunto de micronavetas que rodean el cementerio más antiguo. La construcción de estas micronavetas coincide con la fase más antigua del  Santuario de Sa Punta des Patró y con la de S´Illot des Porros, donde hay una micronaveta y otras microestructuras.
En esta segunda fase, comprendida entre los siglos VI y V a.C., las élite de la zona están cada vez más consolidadas, y en las tumbas ya no sólo se entierran mayoritariamente hombres, sino que hay un número considerable de mujeres. La edad de la muerte en ambos sexos era de 33 años de media aproximadamente.

S´Illot des Porros, otro de los ejes funerarios de la zona de Son Real, yacimiento arrasado hace unos años por un temporal
En lo que hace referencia al ajuar funerario destaca la aparición de objetos de manufactura púnica juntos a los de fabricación local.
La última fase de construcción de tumbas se constata a partir del siglo IV y dura hasta el sigo II a.C., encontrándose materiales fechados hasta el sigo I d.C. de forma ocasional.
La construcción de las tumbas de de menor calidad que en periodos anteriores, no así la riqueza del ajuar donde podemos encontrar armamento de bronce y  hierro. Se continúan enterrando individuos de ambos sexos pero la mediana de edad de defunción se eleva a los 38 años.
La necrópolis de Son Real fue abandonada a lo largo del sigo II a.C., aunque fue utilizada con posterioridad ya que hay algún enterramiento del siglo I d.C.. En cambio en S´Illot des Porros continuaron los enterramientos hasta periodos tardomedievales (siglos XI-XV).

Vista panorámica de la Necrópolis. Al fondo, a unos escasos 65 metros de la costa se puede ver S´Illot des Porros
Todavía no se ha descubierto el importante poblado que pudo generar un cementerio de tanta envergadura. Algunos apuntan a la posibilidad de que se encontrara en el mismo lugar donde hoy se levanta la finca de Son Real aunque no se han encontrado pruebas al respecto.



viernes, 10 de marzo de 2017

Na Pol


El talayot de Na Pol y la cueva sobre la cual esta construido

Este talayot pertenece al ámbito del poblado talayótico de s'Illot y, de hecho, posiblemente era uno de los monumentos delimitadores de ese territorio. Al igual que ocurre con el monumento circular que hay justo afuera de la muralla de s'Illot, este talayot también está construido encima de una pequeña cueva natural que tenía agua. Sin embargo, esto no es nada habitual en otros talayots de la isla.
El talayot ha sido motivo de restauración, y una de las habitaciones adosadas a él ha sido excavada,  tiene forma arriñonada porque sigue una parte del perímetro exterior del talayot. A menudo, también se les llama a estas habitaciones "radiales" porque se construyen con muros que parten radialmente del talayot.
Además de la habitación adosada excavada, hay señales de la existencia de otra. Asímismo, encima del talayot, en su centro, se distingue lo que debía ser uno de los tambores de la columna central del monumento. Además, si nos fijamos entre las piedras de la parte superior veremos varias que, por su forma aplanada y su grosor de 30 ó 40 cm., pueden ser trozos de las lajas de cubrimiento del talayot.


viernes, 3 de marzo de 2017

Mars Balearicus


Sa Roca Roja, Soller, Museo Regional de Artá
Los talayóticos creían en muchas deidades, como se puede deducir por los objetos encontrados en santuarios y otras áreas en varios asentamientos de Mallorca y Menorca.
Entre los los objetos que representan deidades, hay un tipo de estatuilla de bronce que se ha encontrado en algunos santuarios talayóticos. Todos representan a un guerrero desnudo que lleva un casco y que sostiene una lanza y un escudo, que se llaman Mars Balearicus. Además, la mayoría de ellos tienen los ojos almendrados y la boca ligeramente abierta.

Son Favar, Capdepera. Museo Regional de Arta
Se cree que son dioses de la guerra, ya sea relacionados con un culto a un dios local o foráneo, que podrían haber sido producidos fuera de las islas entre los siglos V y II a.C., probablemente en Etruria o en otras áreas del Este Mediterráneo, como Grecia, aunque se podrían haber hecho copias también en las islas.

Son Favar, Capdepera. Museo Regional de Arta

A pesar de que su cronología, procedencia y significado no se entienden completamente, el hecho de tener varios de ellos situados en santuarios significa que este dios habría sido una de las principales deidades en el pantheon talayótico.