domingo, 5 de febrero de 2017

Ses Païsses

El gran portal ciclópeo nos da la bienvenida al poblado de Ses Païsses
El poblado talayótico de Ses Païses en Arta es uno de los asentamientos más extensos y bien conservados de Mallorca. Es referencia y representa bastante bien la estructura típica de estos núcleos de población Se Puede apreciar la buena conservación de su recintos amurallado y de las construcciones internas, mucha todavía por excavar. El poblado tiene forma elíptica, con 13.500 m2 y un perímetro de la la muralla de 374 metros. Las excavaciones realizadas en él permitieron establecer una completa cronología desde las primera etapas del talayótico hasta la romanización.
Se encuentra en un encinar sobre una pequeña elevación a poco más de un kilómetro de Arta. Se calcula que estaba ocupado por unas 59 habitaciones, lo que supondría una población aproximada de 325 personas.

Abajo podemos ver la distribución del poblado con el talayot, sala hipóstila y habitaciones en el centro así como en la parte exterior habitaciones integradas en la muralla. Arriba vemos detallado el talayot con su acceso a la sala hispólita
Lo primero que llama la atención es el gran portal ciclópeo (orientado al SE), que al igual que esa parte de la muralla se conserva en muy buen estado.
Como ya se ha apuntado, el poblado funcionó durante todo el largo período talayótico: desde el 1.200 a.C. hasta el I a.C., cuando coincidiendo con la romanización fue abandonado.
Una vez dentro del recinto, hay que distinguir una primera zona de habitáculos, junto al gran talayot central. Una sala hipóstila adjunta, y otro grupo de habitaciones situado en la parte sudoeste de la muralla. El talayot central y las Habitaciones Adosadas pasarían a formar parte, entre los siglos VIII-V a.C., de un complejo de casas propiedad del jefe dirigente o autoridad clánica del poblado según algunas teorías

En segundo término el talayot central y en primero habitaciones adyacentes
El talayot, que ocupa una posición un tanto excéntrica en el centro del poblado, se configura como el elemento constructivo dominante alrededor del cual se agrupan las otras habitaciones del conjunto central, corresponde a la época más antigua del asentamiento. De planta circular, el talayot forma una torre troncocónica de unos 4,5 m de alzada, con un volumen superior a los 400 m³. En la parte inferior de la cámara interior transcurre, entre dos contrafuertes, un pasadizo de baja altura que comunica el talayot con la Sala Hipóstila.

Interior del Talayot
Adosado a los muros del talayot, en su parte exterior, se construyó un contrafuerte, el cual hace suponer podría tratarse de una rampa para dar acceso a una hipotética cámara situada en la parte superior de la torre.
La habitación en forma de herradura, adosada al talayot y a la sala hipóstila, está compartimentada en dos habitáculos. Pertenece a los primeros momentos del Talayótico. Esta habitación fue reutilizada posteriormente (siglos III-II a.C.) y se introdujo en ella una tumba de incineración (el ritual utilizado era de influencia griega) con ajuar cerámico y un casco de bronce decorado.

Sala hipóstila, en el lado derecho podemos ver el pequeño pasadizo que comunicaba con el talayot
La sala hipóstila es de planta absidal y presenta tres columnas y seis pilastras que sostenían una cubierta de la cual no quedan restos. Su datación cronológica se sitúa entre los siglos VIII-V a.C.

Habitaciones de planta absidal
A unos treinta metros del Talayot Central encontramos un segundo grupo de edificaciones denominadas Habitaciones de Planta Absidal, constituido por dos habitáculos. El primero de ellos, de unos quince metros de largo, es el más grande hasta ahora recuperado, ubicado entre dos tramos de la muralla, su interior aparece compartimentado en tres partes. En cuanto al otro habitáculo, a pesar de no estar acabada su excavación, se pueden distinguir claramente su configuración y dependencias.


El material hallado en Ses Païsses demostró una vez más la existencia de una fase inicial talayótica en que la cerámica es de producción propia, lisa y hecha a mano. En el período final (V-I a.C.) todo cambia, con la aparición de piezas importadas, cada vez más frecuente a medida que se aproxima el cambio de era.



2 comentarios:

  1. Una entrada que se lee en forma agradable y pausada, con muy buenas fotografías. Nos creas una recreación muy interesante del lugar y de la actividad. Estremece pensar en esas vidas en un mundo muy distinto y uno se contacta por medio de cada piedra que aún nos hablan de ellos. La fotografía del gato, llena de misterio es magnífica. El video del paseo por el lugar es de lo más agradable. Gracias por compartirlo!

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  2. Gracias José Luis. Como muy bien apuntas, no se trata solamente de fotografiar si no también de sentir como fue una época tan remota.

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