sábado, 24 de diciembre de 2016

Es Tudons

1364 Master _MG_0248

La Naveta de Es Tudons es el monumento más conocido de la isla, el más visitado y prácticamente un icono ligado íntimamente a Menorca. Aparece en numerosos manuales y libros especializados así como en libros de ciencias sociales en las escuelas de toda España durante varias generaciones.
Se trata de un lugar de sepulcro colectivo y gracias a las dataciones por carbono 14 realizadas sobre huesos humanos se sabe que fue construida a partir del 1130 a.C. y utilizado como sepulcro hasta el 820 a.C.
Es el edificio íntegramente conservado más antiguo de Europa. La naveta presenta un estado de conservación estupendo. Es un construcción ciclópea por lo que esta construido con piedras de dimensiones medianas encajadas en seco, sin ayuda de mortero.

naveta_tudons_planos[1]

La planta tiene forma de herradura alargada con 13,6 m de largo y 6,40 m de ancho. La fachada, orientada al oeste, es prácticamente plana y tiene una pequeña abertura que da acceso al interior. La forma, que recuerda una nave invertida, es la que proporcionó el nombre de naveta al monumento. La entrada de ésta lleva a un pequeño corredor que conduce a la cámara superior y a una segunda puerta que lleva a la inferior. El piso intermedio y la cubierta superior están construidos con grandes losas que actúan como vigas.
La disposición de los restos humanos en el interior del monumento demuestra la importancia que las sociedades del período naviforme conferían a la cabeza de los difuntos, ya que colocaban los cráneos de los fallecidos apilados y en el lugar más destacado del edificio: el ábside. Igualmente revelador resulta el rico ajuar funerario hallado junto a la ornamenta, consistente en punzones, armas, brazaletes, collares, colgantes, recipientes de cerámica, tapones y botones óseos. Entre las piezas recuperadas, habría que referirse a unos recipientes que contenían en su interior cabellos teñidos de rojo, lo que parece ratificar otra vez una considerable fijación por la cabeza.
Es un tipo de monumento único en Baleares, aunque tiene su paralelo en los hábitats de este mismo periodo: las navetas de habitación o naviformes que encontramos tanto en Mallorca como en Menorca.

Map picture

sábado, 17 de diciembre de 2016

Capocorb Vell

Paseando por los pasillos y calles de Capocorb Vell
Capocorb junto a Ses Païses en Arta son los conjuntos talayóticos más conocidos de toda Mallorca. Los orígenes de este poblamiento los podemos situar a finales del segundo milenio A.C. A pesar de todas las visicitudes sufridas por el conjunto, las ruinas se conservan en buen estado.
Mientras que el resto de poblados sigue un esquema a base de grandes murallas ciclópeas, con talayots adosados, en Capocorb Vell dicha configuración no es tan clara ya que nos encontramos con una supuesta muralla que no sigue la técnica habitual de grandes ortostatos.

Croquis del poblado

Este conjunto estuvo a punto de desaparecer en varias ocasiones. En 1310, el rey Jaume II de Mallorca quiso fundar una villa sobre las ruinas y posteriormente, en 1629 el obispo de Mallorca pretendió levantar una vicaría. En cualquier caso estas construcciones, al igual que muchas otras de la isla, ha sufrido destrucciones debido a la reutilización de la piedra en la construcción de casas cercanas al poblado.

Uno de los talayots cuadrados de Capocorb

Al entrar en el recinto, nos encontramos ante un conjunto formado por un talayot circular en primer término y otro a una veintena de metros a la izquierda. A continuación, se extiende todo un núcleo integrado por un talayot cuadrado unido por una muralla a un conjunto de 27 habitaciones y a otro descendiendo hacia el Sur aparece una habitación aislada. En total, son cinco talayots (tres circulares y dos cuadrados) y 28 habitaciones.
Capocorb ofrece la rara posibilidad de pasear por los pasillos y callejuelas de un poblado talayótico, cosa imposible en la mayor parte de los conjuntos; muy destruidos o todavía sin excavar.
Las características propias del asentamiento y sus dimensiones nos hacen pensar en un centro que debía de vertebrar, a modo de capital o de núcleo central, la vida de los pueblos vecinos.


Cómo sucede con otros yacimientos de la isla, de las cenizas de la sociedad talayótica surgió una nueva era, la Balear, caracterizada por la violencia, con el hondero como máximo exponente. Los talayotes dejaron de tener su función original y la vida comunitaria se desplazó a unos edificios en forma de herradura, los llamados santuarios, de los que en Capocorb encontramos uno.
El hecho de que Capocorb Vell fuera habitado desde los primeros tiempos talayóticos hasta entrada la Edad Media indica las modificaciones que debió de sufrir su estructura. Esta es una de las razones de que no sirva como modelo típico de poblado talayótico, como sí ocurre con Ses Païses.

martes, 6 de diciembre de 2016

Torre d´en Galmes

Patio interior del círulo Cartailhac
El poblado talayótico de Torre d´en Galmes es el que se encuentra en mejor estado de conservación de Baleares así como el más estudiado abarcando una  extensión de 66.240 m2
Su situación , en lo alto de una colina, lo hacía adecuado para mantener el control de buena parte de la costa sur de la isla.

Circulo Cartailhac
Los restos si bien son talayóticos la zona estuvo poblada desde la prehistoria hasta las épocas romana e islámica además de haber servido el yacimiento para siembra, guarda de animales y escondite para contrabando en los últimos tiempos.

Pilastra del círculo 11
Consta de una zona pública, donde se encuentran tres talayots  (1000 - 700 a.C.) situados en la cima de la colina el recinto de taula junto al talayot central del periodo post-talayótico ( 650 - 123 a.C.)
En sentido sur de la colina se hallan las casas, que son circulares y están compartimentadas por muros radiales que convergen en un patio central con cisterna. En un lateral de cada una de las casas tienen adosados otros edificios que conservan la cubierta de losas de piedra, sostenidas por columnas, que se emplearon como almacenes o despensas. 
El más representativo es el círculo Cartailhac formado por un círculo y un patio exterior donde encontramos un horno y una sala hipóstila.
Encontramos también un sistema de recogida de agua de lluvia formado por aljibes o depósitos de diferentes dimensiones excavados en la roca.
El conjunto del poblado debió estar amurallado con una pared que conectaba las casas entre sí siguiendo una planta irregular.
Se ha especulado que debido a las grandes dimensiones de este poblado pudo tratarse de un centro regional que de alguna manera ejercía algún tipo de dominación frente a los otros poblados de la isla.

Patio exterior del circulo Cartailhac




sábado, 5 de noviembre de 2016

Son Fred


Situado en el Municipio de Sencelles, este Talayot  de planta circulas de unos 12 metros de diámetro y una altura superior a los 5 metros, formaba parte de un poblado, del que queda al día de hoy otro talayot bastante destruido y escondido además de un tramo de muralla. Este poblado fue ocupado hasta la época tardoromana aunque se levanto en el siglo IX a.C.
Es de fácil acceso y se llega hasta él desde carreteras secundarias. Un entorno agradable y rústico, típico del Pla Mallorquín nos dejará sensaciones positivas para acercarnos a la razón de ser del talayot.


Esta construido con grandes bloques de piedra, cuadrados y macizos. En su interior se puede apreciar una columna que sostenía un techo de ramas. Una base de losetas planas servía para situar el  fuego que iluminaba  los actos que allí dentro se celebraban. Posiblemente también tenia una función de seguridad como torre del poblado, más como señal de poder que como recinto defensivo, ya que su entrada estaba a nivel de tierra. Es curioso su corredor de acceso en zig-zag, poco común, que seguramente perseguía ocultar su interior de las miradas externas.

Detalle del acceso en zig-zag

Interior con columna central
Este recinto sufrió un incendio a mediados del milenio, después del cual fue abandonado. Siglos después fue utilizado como enterramiento en la zona de acceso manteniéndose en ese estado hasta su excavación a finales del siglo XX.






martes, 1 de noviembre de 2016

Torralba d´en Salord


Este poblado se remonta al periodo naviforme (1700 - 1400 a. C.) y la época romana y perduró hasta la Edad Media. Destacan dos talayots, el recinto de taula, una sala hipóstila, algunas cuevas excavadas en el subsuelo y otros restos constructivos que conformaban los lugares de vivienda.
La taula y su recinto son uno de los ejemplares más bellos y monumentales de la isla a la vez que icono. Se trata de un edificio destinado al culto, fechado en sus inicios en el siglo IV – III a. C. perdurando hasta el siglo II d.C. Su planta tiene forma de herradura, con espacios interiores diferenciados, y la taula, la T propiamente dicha, construida con dos grandes bloques de piedra, uno vertical y otro horizontal, magníficamente elaborados, llega a medir casi 4 metros de altura.



Durante las campañas de excavación se encontraron los restos de una hoguera, de ánforas vinarias, y del consumo de cabritos y corderos de corta edad junto a otros objetos rituales como un altar, una representación de la divinidad púnica Tanit en terracota, la figura de bronce de un toro y los cascos también de bronce de una figura de caballo. Estas piezas están expuestas en el Museo de Menorca y son los elementos que más refuerzan la idea de que el recinto de taula estaba dedicado al culto. El momento de máximo esplendor del poblado se produjo durante la expansión comercial púnica, hacia el siglo I a. C.
Aparte de la taula, destacan los elementos más característicos de los asentamientos prehistóricos menorquines: los talayots, las salas hipóstilas, los santuarios con las mesas. También destacan algunas cuevas excavadas en el subsuelo y otros restos constructivos que conformaban los lugares de hábitat.

Restos medievales

Por lo demás, y como lo muestra la casa medieval, la larga perduración del lugar como núcleo habitado ha conllevado la progresiva degradación de las ruinas, normalmente debida al reaprovechamiento de materiales constructivos para otros usos, como otras construcciones, gravilla, paredes, etc.