domingo, 10 de marzo de 2019

Puig de Sa Moneda

Vista panorámica del túmulo del Puig de Sa Moneda
Los restos del Puig de Sa Moneda están enmarcados dentro del conjunto ceremonial de Son Ferrandell-Son Oleza  donde también se pueden encontrar restos de la época naviforme.
Situado a 450 metros de altitud, cerca del vial este de la urbanización George Sand en Vallodemossa, en lo alto de la sierra del Puig de Sa Monda. El monumento consiste en una gran acumulación de piedras pequeñas, de forma tumular y unos 5 metros de altura por su parte oeste y apoyado parcialmente en las peñas, rodeado con escalones realizados con piedras más grandes y rematado por una construcción de planta cuadrada. Se localizó cerámica baleárica y púnico-ebusitana.
Construcción de planta cuadrada situada en la parte superior del túmulo
Desde el túmulo, tenemos a golpe de vista un minarete de estilo árabe que hizo construir el archiduque Luis Salvador. Subiendo hacia el mismo, a 488 metros de altitud, se aprecia claramente un fragmento de muro ciclópeo al borde mismo del moderno camino. No esta clara si su función era defensiva o ritual. Cierra el acceso a la cumbre del Puig donde habría un posible monumento destruido por el mirador.

Fragmento de la muralla que cerraba la vertiente sur de la cima del Puig de Sa Moneda
El túmulo visto desde el fragrmento de muralla próxímo a la cima del Puig de Sa Moneda

domingo, 3 de marzo de 2019

Son Serra


Visión general del talayot 1. A la derecha se puede observar un corredor delante de la entrada
El asentamiento de Son Serra en Muro tiene como construcciones principales dos talayots de planta cuadrada con estructuras anexas con vestigios de ocupación desde la época talayótica hasta el periodo islámico.
El yacimiento se encuentra situado sobre una pequeña elevación muy cerca del albufera de Muro y no muy lejos de la costa.
En un momento no determinado del siglo XX el yacimiento se vio afectado por una actuación sobre el terreno para habilitar una explanada para la practica de equitación que dividió el poblado en dos partes.

Croquis de la zona norte del asentamiento de Son Serra
En la zona norte del yacimiento se encuentran los restos de los talayots cuadrados con sus correspondientes estructuras adosadas. Los dos tienen idéntica orientación y unas dimensiones similares en torno a los once metros de lado dentro de la media que suelen tener este tipo de talayots.
El talayót 1 -como se puede ver en el croquis- tiene visible el portal de entrada con orientación sur-este conservando el dintel así como buena parte de las losas de cubierta del corredor de 2,76 m. de longitud con un ancho de 0,70 m. Desde el ánglo este del T1 se proyecta un muro siguiendo la linea de la fachada norte-este.

Desde esta posición podemos apreciar la entrada al talayot 1
Las dimensiones de la cámara interior del talayot 1 son de aproximadamente 5,00 m por 5,40 m. Conserva parte de la columna política en el interior.
En el talayot 2, al día de la fecha todavía no se ha podido localizar la entrada al mismo aún teniendo en cuenta la lógica de la orientación de la entrada localizada en el talayot 1 y sólo trazas del paramento interno. El T2 también es el que parece que ha sufrido más modificaciones sobre la estructura primigenia con modificaciones y construcciones añadidas posteriores a la época talayótica.

Talayot 2
En la zona sur de la explanada que divide el yacimiento en dos partes, se han detectado diversos paramentos de varias construcciones diferenciadas así como la identificación de segmentos de muros.

Piezas de cerámica talayótica encontradas en el yacimiento durante la campaña de 2.019

Durante las sucesivas excavaciones se han recuperado piezas cerámicas de origen talayótico, sobre todo las realizadas mediante catas a niveles con cierta profundidad ausentes a niveles superficiales. También se han hallado restos de época balear, púnico-ebusitano y bajo imperial.

domingo, 3 de febrero de 2019

Son Serralta

El talayot circular ubicado en la parte occidental del poblado de Son Serralta
Aunque los restos que nos quedan de este poblado son bastante escasos y están mal conservados, son uno de los mejores ejemplos de poblado talayótico de montaña. Aparte de las excavaciones que se llevaron a cabo en dos de sus talayots a finales de los años 50, este conjunto puede ser analizado en el marco de su patrón espacial: un pequeño núcleo de población encaramado en lo alto de una colina, dominando los valles de los alrededores y, al otro lado de uno de esos valles, un talayot aislado, en un punto más alto, posiblemente como atalaya de vigilancia. Este patrón se repite en dos poblados vecinos dentro del mismo término municipal de Puigpunyent: Son Puig y Son Burguet.

Croquis del talayot A según Rossello/Camps
Las ruinas de este poblado están distribuidas por la cumbre de una colina urbanizada que le da su nombre. En el núcleo del poblado había dos talayots, en los extremos occidental y oriental de la misma. Mirando hacia el sur, al otro lado de un valle, está el talayot aislado, un ejemplar hermoso, pero dificilísimo de encontrar. Las excavaciones, a cargo de G. Rosselló y J. Camps, se llevaron a cabo en el talayot aislado y en el talayot occidental del poblado. El talayot aislado reveló una construcción y abandono durante las fases iniciales de la cultura talyótica; el talayot occidental del poblado produjo cerámica muy posterior, incluida cerámica romana, lo que nos muestra una larguísima perduración del poblado.

En esta vista en picado podemos apreciar el perímetro y el corredor de entrada al talayot
Lo que queda del talayot occidental se encuentra metido en medio de la urbanización. Nos encontramos con diversos restos del poblado, y luego una pared seca nos corta el paso. Se trata de la pared que separaba los antiguos predios de Son Serralta y Son Cotoner. Al otro lado de la pared hay abundantes restos difíciles de identificar, y el talayot oriental que conserva todo su perímetro y su corredor de entrada. El diámetro de la construcción es de 9,3 metros, y se vislumbra la ubicación de una posible puerta, orientada al Sur. Tuvo columna central, que fue retirada en el momento de la excavación. También aparecieron los restos de un hogar. Desgraciadamente, la mayor parte de las piedras de este poblado fueron utilizadas para la mencionada pared de separación de los predios.

La mayor parte de las piedras del poblado se usaron para delimitar los predios de Son Serralta y Son Cotoner

domingo, 13 de enero de 2019

Son Puig

El talayot de Son Puig o "Sa Casa des Gegant"
El talayot de Son Puig también conocido como "Sa Casa des Gegant" es el elemento principal de un poblado típico de montaña, aunque los restos son muy escasos, el hecho de que el término municipal de Puigpunyent tenga tres núcleos talayóticos, dos de ellos de este tipo, nos permite ver el patrón territorial de los poblados talayóticos de zonas montañosas: el núcleo del poblado se encuentra dominando su territorio, generalmente un valle, desde una de las lomas. A cierta distancia, desde una loma vecina, otro talayot aislado domina el valle desde el otro lado. Es posible que algún talayot adicional estuviese colocado en una tercera loma. Las puertas de los talayots aislados están siempre orientadas hacia su poblado respectivo.

"Sa casa des Gegant" según la estupenda interpretación de Vicenç Sastre
En el caso de este núcleo, tenemos el talayot mejor conservado cubierto por grandes matorrales y acebuches y acompañado de unos pocos restos de una muralla adosada a él así como los de otro talayot muy destruido en lo que debió ser el interior del poblado. El portal mira hacia el interior del poblado, tiene un diámetro de 13 metros y una altura de 3 metros. Es importante hacer mención de la existencia de un pozo y una fuente cercana: Sa Font d´en Vic.

Desde este punto de vista podemos observar los restos de un muro adosado así como la abundante vegetación que ha invadido el monumento
En la loma vecina hacia el noroeste, se encuentra el talayot que vigilaba el valle desde el otro lado. Este esquema, o patrón de asentamiento, es muy similar al del poblado de Son Serralta, tambien en el término de Puigpunyent que veremos en la próxima entrada.



domingo, 6 de enero de 2019

Cabezas de toro de Son Corró. Els Bous de Costitx

Las cabezas de toro de Son Corró tal como están expuestas en el Museo Arqueológico Nacional. Bajo mi punto de vista tienen una iluminación deficiente que no permite apreciar en toda su plenitud su majestuosidad.
Corría el año de 1.895 cuando al realizar unas labores de ampliación de un bancal para ganar terreno para la siembra, se derribaron algunas de las piedras del muro del recinto talayótico de Son Corró y entonces se fueron produciendo diferentes hallazgos de los objetos allí depositados. El hallazgo más espectacular fueron tres cabezas de toro pero además se descubrieron dos pares de cuernos también de toro, un brazo de una figura humana, un vástago sobre el que se apoyan dos patas de ave rapaz, algunas piezas cilíndricas, clavos, además de vasos de cerámica talayótica, ibérica, y romana. Todos estos objetos fueron adquiridos por el estado español para evitar que el propietario del terreno lo vendiera fuera de España, siendo depositados en el Museo Arqueológico Nacional donde en la actualidad aún se exponen y conservan.

Las cabezas de toro y otros objetos hallados en Son Corro según el artículo publicado por Bartomeu Ferrà en la época del descubrimiento en el boletín de la Sociedad Arqueológica Luliana
Son tres figuras de bronce de excepcional calidad técnica y belleza artística localizadas en lo que fuera un recinto talayótico de culto o santuario. Están fundidas a la cera perdida con alma y las orejas y cuernos fundidos a parte, saturadas las primeras y enganchadas con un pasador o, sobre un apéndice, las segundas; los detalles figurativos de la textuz, ojos, morro y cuello, trabajados en firo, tienen una factura muy cuidada y precisa. Sus dimensiones, sin contar los cuernos, no superan los 60 cm. de longitud. Dos tiene un tamaño parecido, 47 x 68 cm. y 50 x 60 cm., y la última es un poco más pequeño, con 31 cm. de longitud máxima.


Las cabezas de Son Corró forman parte del notable conjunto de representaciones tauromorfas talayóticas de bronce y expresan la importancia y significación del culto al toro existente en las comunidades talayóticas de Baleares; aunque al ser un hallazgo por obras, sin intención investigadora, sin ningún tipo de método científico, no poseen una datación precisa.; ya que en el mismo recinto durante la excavación arqueológica efectuada en los años 90 al objeto de efectuar la restauración del recinto -muy criticada en su momento por su posible interpretación-, se pudo documentar una figura de bronce de época romana, un lar del sigo I d.C. que demuestra la perduración del uso más allá de la cultura talayótica. Se han datado de manera relativa, justo en el momento anterior a la llegada de los romanos en 123 a.C., es decir, entre el sigo IV y II a.C.


Figuras de la factura como las de Son Corró no se localizan fuera de Baleares. Esta originalidad ha constituido el argumento para los investigadores que defienden que fueron creados o fundidos en Mallorca frente a los que piensan que fueron importados dada la gran calidad técnica que tienen, imposible de ejecutar con los conociemientos de la metalurgia que tenían los talayóticos. Todavía no se tiene la evidencia arqueológica que permita afirmar que fueron creados en la isla.


Investigadores mallorquines como Gabriel Llompart, Bartomeu Font Obrador o Guillermo Rosselló-Bordoy relacionaban las figuras de toro con las de los guerreros y con las de las aves, de manera que se interpretaban como la expresión de una concepción en la que, la vida, la muerte y la guerra formaban la base mitológica talayótica. Y, en ese contexto debemos comprender las figuras de Son Corró.

Ver también: Son Corró


sábado, 15 de diciembre de 2018

Capocorb d'en Jaquetó

Talayot redondo fuera de la zona visitable de Capocorb Vell
Este conjunto formado por un talayot redondo, un posible talayot cuadrado muy destruido y un túmulo pertenecía al recinto ceremonial de Capocorb Vell, pero como se ha quedado en un terreno adyacente, no está incluido en la zona visitable del poblado.

Estructura cuadrangular. Posiblemente un talayot cuadrado
Las tres edificaciones están más o menos alineados, y su prolongación lo está con los de la parte principal del conjunto principal. Así, tenemos un centro ceremonial que, empezando por el extremo Suroeste del poblado, tiene un talayot circular, dos cuadrados, otro circular, un túmulo, otro talayot cuadrado y otro circular, todos ellos siguiendo una línea más o menos recta y de casi medio km de larga. Además, está el talayot circular que hay al lado de la actual entrada. Esto concuerda con la teoría de que, en sus inicios, lo que es ahora el poblado de Capocorb Vell fue en realidad un centro ceremonial.

Túmulo sin excavar
Las características del talayot circular son prácticamente idénticas a las de los tres talayots circulares de la parte principal del poblado. Al igual que los otros, perdió las lajas de cobertura de su techo cuando se construyó la carretera cercana, a principios del siglo XX. Sin embargo, no se le conoce portal de entrada, por lo que debe estar enterrado bajo las abundantes piedras que lo rodean. En la parte superior del talayot se pueden distinguir un poco las paredes interiores, así como un tambor de la columna central. 

domingo, 9 de diciembre de 2018

Capocorb Vell. Guía interpretativa.

Columna central del talayot cuadrado primero, planta superior
Capocorb Vell es probablemente el yacimiento arqueológico de Mallorca más popular debido a su explotación turística y al haber sido excavado de forma intensiva desde hace ya muchos años.
Ampliamente conocido y divulgado y sin embargo totalmente atípico dentro de la disposición de los poblados talayóticos, difícil de explicar aún al día de hoy.
El visitante contempla sólo una parte del conjunto de monumentos que se extiende por  en los alrededores del núcleo arqueológico principal. Más al norte, por el Camí des Palmer, un bosque oculta una concentración de edificaciones talayóticas conocidas como Capocorb d´en Jaquetó. Y desde la carretera pueden contemplarse también tres monumentos más, fuera del recinto que se visita.

Talayot circular a la entrada del yacimiento
Se apunta la hipótesis de que el poblado se encontrase en realidad en el emplazamiento de la actual possessió, donde se divisan algunos restos. Lo que hoy en día podemos contemplar debía de ser un gran centro religioso o ritual, modificado a lo largo del tiempo. El conjunto carece de las típicas murallas ciclópeas, tiene en su interior dos talayots cuadrados cuando estos suelen encontrarse fuera de los poblados y su disposición no recuerda a ninguno de los otros núcleos talayóticos como podrían ser el de Son Fornés en Montuiri o el de Ses Paisses en Arta.
Las construcciones que se conservan en los terrenos de Capocorb Vell representan sólo una parte de las que existían en la antigüedad. Desde tiempos inmemoriales, los sillares talñayóticos fueron utilizados para construir las numerosas parets seques de la zona, las possessions e incluso la actual carretera. La extensión de la zona visitable alcanza casi los siete mil metros cuadrados.

Primer talayot cuadrado
Guía interpretativa

En su momento ya subí un reportaje fotográfico y una reseña en este mismo blog. Ahora queda completado con más fotografías pero sobre todo con un vídeo que puede ser seguido con el texto adjunto y un croquis detallado. Entre paréntesis hallaréis el momento exacto dentro de la filmación y la referencia en el croquis donde se pueden encontrar cada una de las edificaciones.

1. Talayot circular primero  2. Talayot circular segundo  3. Talayot cuadrado primero  4. Muralla con habitaciones adosadas  5. Talayot cuadrado segundo  6. Talayot circular tercero  7. Recinto de planta cuadrangular  8. Muralla
Al entrar  en el recinto, vemos en primer lugar un primer talayot de planta circular (0:03). Se conserva en buen estado, con portal y restos de paredes adosadas. Hacia la izquierda y después de recorrer unos cincuenta metros se contempla un segundo talayot circular (1:10), con la particularidad de que se conserva parte de las losas de cubierta del primer piso.
Llegamos así a la parte mas espectacular, formada por dos talayots cuadrados con una serie de construcciones adosadas. El primer talayot cuadrado (1:21) tiene dos plantas, comunicadas entre si a través de un angosto corredor helicoidal (1:51) que fue utilizado como lugar de enterramiento en época posterior. El portal sigue la orientación común a la mayoría de talayots de planta cuadrada: 145º sureste. En lo alto de la torre se levanta una columna central (2:12) y desde allí contemplamos una amplia panorámica de todo el conjunto con el horizonte de la Marina de Llucmajor al fondo.

Cámara en forma de "U" del segundo talayot cuadrado
Desde este talayot comienza una muralla (2:20) que lo une al segundo talayot y a partir de la cual se desarrolla el conjunto de habitaciones adosadas estas viviendas, de planta cuadrangular, fueron construidas con posterioridad a los talayots, alrededor del siglo VI a.C. Algunas poseen una especie de antecámara, y estaban cubiertas con ramas y una capa de barro. Responden a la concepción laberíntica y abigarrada de los asentamientos talayóticos.

En primer término detalle de la muralla, detrás el segundo talayot cuadrado. Al fondo a la izquierda el tercer talayot redondo

El segundo talayot cuadrado (3:30) posee una cámara en forma de U (3:54), ya que su interior fue dividido en dos espacios. La puerta está cegada a la altura del suelo. Unos metros más hacia el este, se encuentra un tercer talayot circular (4:43) con restos de paredes adosadas.
Alejado unos metros de este conjunto, divisamos un recinto de planta rectangular (6:50) que fue ocupado durante más de quince siglos. La construcción de este edificio puede datarse entre los siglos V-IV a.C.
La difícil interpretación de Capocorb Vell obedece así a una mayor acumulación de varias etapas de ocupación respecto de otros poblados talayóticos. En un primer momento pudo tratarse de un centro religioso o ceremonial, formado por talayots y recintos aislados. Posteriormente, debió de construirse el conjunto de habitaciones, por lo que se transformó en un lugar de población.


viernes, 23 de noviembre de 2018

Ses Sínies

Naviforme Ses Sínies. El yacimiento exige una limpieza de la vegetación y una excavación para determinar exactamente su estructura.
El yacimiento de Ses Sínies esta ubicaco en el valle del Galatzó, en la parte más interior, a 275 metros de altura en dirección norte y a unos 20 metros del curso del torrente y con poca visibilidad. En el poblado puede verse un naviforme de grandes dimensiones de 17 m de longitud por 7.5 m de ancho,  parece que su función sería la de delimitar la zona del poblado y toda una serie de estructuras arquitectónicas cuya interpretación exigiría la excavación arqueológica del yacimiento. También se observa alrededor de ellas una especie de cercado y rampa de acceso.

Entrada al interior del naviforme
Debido a la vegetación, en la actualidad no puede calcularse el número de estructuras arquitectónicas existentes. Sin embargo, por los restos observados, se trataría de un poblado de grandes dimensiones cuya funcionalidad sería la de hábitat. Se han catalogado dos unidades arquitectónicas pertenecientes al conjunto: Un navetiforme y un muro de delimitación. En toda la vertiente de la montaña, alrededor de ambas unidades, se localizan estructuras murarias cubiertas por la vegetación.

El entorno paisajístico del yacimiento es incomparable

domingo, 18 de noviembre de 2018

Son Jordí. Can Ballester. Mestre Ramón


Cima del túmulo
En la parte más alta del yacimiento podremos tener una magnífica vista del paisaje que lo rodea y de los magníficos restos que forman el conjunto.

Nos encontramos ante un túmulo escalonado con muralla defensiva. El yacimiento arqueológico está situado en un enclave estratégico. A poco más de 800 metros del puerto natural, en un punto elevado que le permitiría tener un control absoluto de la zona. Hecho necesario, tanto para comunicarse con otros núcleos habitados, como para avistar posibles visitantes, que vinieran del mar. También está muy cerca de un torrente y de una llanura fértil.

Vista general del túmulo
Mestre Ramon está catalogado dentro de la categoría de yacimiento tumular o de plataforma escalonada. Estas construcciones se erigieron a finales del Periodo naviforme y a principios del Periodo talayótico. Es decir, entre los años 1.100 y 900 a.C. Por lo tanto estamos ante una estructura que se construyó en un momento importante de cambios, que se dieron en el periodo de transición entre la Edad del Bronce y la Edad del Hierro.



Cómo también sucede con la mayoría de los yacimientos isleños la ocupación del lugar perduró a lo largo de los siglos, llegando a la conquista romana de la isla.

En la cumbre del yacimicento que se situa en el centro del poblado, podremos ver los restos de una plataforma escalonada, con dos paramentos de forma más o menos cuadrangular. La parte más alta se caracteriza por ser totalmente plana, donde podemos encontrar restos de un posible enlosado.

Detalle de la muralla ciclópea. Detrás se puede observar la parte alta del túmulo
Las partes más bajas del yacimiento destacan por contar con una gran muralla ciclópea característica del Periodo balear. Esta estructura defensiva bordea buena parte del yacimiento, desde su vertiente suroeste hasta la nordeste. La zona norte se perdió debido a trabajos de extracción de piedras a lo largo del siglo XX. El acceso a esta muralla lo encontramos orientado al este. Se trata de una puerta estrechada donde hay una espacie de escondrijo, donde se podría haber situado el vigía del poblado.

En Época romana posiblemente serían los mismos pobladores de Mestre Ramon los que controlarían toda el área hasta la costa.

Detalle de la cima del túmulo

domingo, 11 de noviembre de 2018

S'Argolla

El turriforme aprovecha la orografía del terreno para configurar un punto estratégico único
Se trata de una estructura escalonada de planta irregular y alzado escalonado de época talatótica ubicada sobre una colina de difícil acceso con diversas hileras de muros concéntricos de grandes piedras de tipo ciclópeo que se adaptan al terreno.
La vertiente norte de la colina está cortada por un acantilado de unos 40 metros de altura. En la parte superior es donde se observan más claramente los diferentes ámbitos, muros escalonados y posibles rampas de acceso

Levemente, se pueden apreciar los círculos concéntricos del turriforme
Su funcionalidad sería la de control del territorio. El yacimiento está ubicado sobre una colina, lo que le confiere un gran dominio visual sobre el territorio circundante. Al ubicarse en un lugar estratégico seguirá utilizándose durante la época romana y medieval.

La vertiente norte goza de unas vistas espectaculares

miércoles, 7 de noviembre de 2018

Son Cabrer

En Primer término el Santuario. Al fondo se puede ver la hoy abandonada posesión de Son Cabrer a pesar de ser un bien patrimonial catalogado
Al lado de las instalaciones hospitalarias de Son Espases pero perteneciendo la antigua posesión de Son Cabrer  nos encontramos con este posible santuario de época Postalayótica. 
Hay evidencias de que al parecer en la zona existió un poblado talayótico. Serían precisas investigaciones arqueológicas pero la cuestión es difícil: la titularidad privada de los terrenos circundantes en los que se han vertido escombros durante mucho tiempo y la existencia misma del hospital dificultan la exploración e investigación que tienen una gran potencial arqueológico.
También sería preciso una adecuada limpieza periódica del terreno donde se haya ubicado el santuario y una correcta señalización para una mejor conservación para que no caiga en el olvido.


sábado, 27 de octubre de 2018

Patrimonio en precario: II Lo que podriamos dejar de ver

El yacimiento de Son Matge quedó destruido en un 75 % tras el derrumbe del abrigo
En la anterior entrada comente sobre aquellos yacimientos o monumentos de la prehistoria que ya no podremos ver. En esta ocasión haré mención de aquellos monumentos que si bien han estado amenazados han conseguido seguir en pie aunque en ocasiones el precio pagado ha sido muy alto. Esta es la relación:

Son Matge. Este importante yacimiento, uno de los fundamentales de la arqueología mallorquina, al conservar una completa secuencia estratigráfica desde los primeros poblamientos hasta los tiempos romanos quedo prácticamente destruido en febrero de 2.005 después de que una avalancha de toneladas de piedra, provocada, al parecer, por el efecto de las lluvias y el frío, lo arrasara y sepultara. Aún así es todavía visitable lo poco que se ha conservado y el enclave paisajístico donde se encuentra permite hacerse una idea de como debía ser la vida de los primeros moradores de la isla.

Son Real. Hasta los años ochenta del pasado siglo la necrópolis vecina del Illot des Porros estuvo expuesta al deterioro y al vandalismo por la ausencia total de protección y vigilancia, llegando incluso a practicarse motocross entre las tumbas. Su integración dentro de la finca pública de Son Real ha permitido un mejor control sobre el resurgimiento del yacimiento con nuevas excavaciones periódicas.

La necrópolis del Illot des Porros quedo destruida casi en su totalidad después de un temporal en el año 2.003
Illot des Porros.  En el invierno de 2.003, la necrópolis postalayótica ubicada en el Illot des Porros fue destruida, casi en su totalidad, por el oleaje de un temporal virulento. El abandono absoluto al que está sometido el patrimonio histórico antiguo en las Islas Baleares está degenerando en una rápida destrucción. No basta con desenterrar e investigar, también hay que preservar los nuevos hallazgos.

Bocchoris. La que fue la única población nativa de Mallorca que se federó con Roma subsiste en el más total de los olvidos. El yacimiento situado cerca de Cala Bóquer esta totalmente expuesto al vandalismo, la presión humana y vencida por una burocracia insufrible. La basura se extiende por la zona, la maleza se ha comido la mayoría de las estructuras. Urge una delimitación correcta del yacimiento, como mínimo una buena limpieza y su correspondiente señalización.

Restos de la muralla de Cas Quitxero encajonada entre construcciones recientes. Urge un desbroce del terreno.
Cas Quitxero. El descubrimiento del resto de un muralla talayótica cercano a Palma mientras se estaba realizando una limpieza del terreno para una futura construcción de adosados estuvo rodeado de polémica. Finalmente se ha podido preservar, encajonado entre construcciones recientes. Es lógico pensar que en la zona y debajo de muchas construcciones hay todavía muchos restos y vestigios que consciente o inconscientemente han quedado enterradas.

Ets Antigors. En este yacimiento de Ses Salines se encontraban las ruinas del santuario, llamado "habitación romana" por Colominas y que fueron cubiertas de nuevo tras las excavaciones por condición expresada en el momento de las excavaciones por el dueño en aquel entonces de los terrenos ¿Quizás esta decisión ayudo a preservar el monumento aunque no sea visible?  Otro elemento desaparecido, este de forma definitiva, fueron unas cámaras hipogeas al pie de un talayot, que se destruyeron en el momento de las excavaciones para utilizar su piedra en el trazado del tren de Santanyí.

Excepto por el caso de Son Matge los otros casos se deben a la acción directa o indirecta del hombre: quizás el efecto de "desenterrar y abandonar" sea la causa más habitual del deterioro de los yacimientos. Se ha destruido más en los últimos ciento veinte años que en los dos mil anteriores.