sábado, 13 de octubre de 2018

Cometa des Morts

Entrada a la Cueva I
La Cueva I de la Cometa del Morts es uo de los yacimientos funerarios clásicos de Mallorca. La cueva se introduce en el subsuelo, bajo un umbral cubierto de sombras y vegetación. El descenso se realiza entre paredes elevadas sombrías.
El corredor tiene 41 metros de longitud, y baja en trechos escalonados hasta llegar un rellano, tras el cual se accede a una sala de unos 130 metros cuadrados. Desde allí parte una galería de 17 metros, en dirección sudeste y separada de la sala por un muro ciclópeo.

Esquema de la Cueva I
Hay dos fases de enterramiento. La primera corresponde a la Edad del Bronce, y los enterramientos se encontraban en la cámara final. En la fase final del talayótico, ya dentro de la Edad del Hierro, se practicaron inhumaciones en cal, aprovechando para ello la parte central de la cueva. Allí aparecieron varios tintinábulos, figuras de bronce, un disco decorado con racimos de uvas y otro con motivos geométricos, representaciones de gallos, una doble hacha, fíbulas, varias espadas, diademas y collares.
Réplica de disco decorado encontrado en la Cueva I (Museo de Lluc)
La Cueva II de la Cometa des Morts dista menos de 70 metros de la primera pero es difícil de localizar. Su acceso es un hoyo de menos de dos metros de altura, al pie de una roca, por el que se penetra en un angosto pasadizo. La cueva consisten en una larga galería inclinada, de 19 metros de largo por 1,50 de ancho y una altura de 1,50 aproximadamente, que termina en una dolina o socavón.
En la cueva se descubrieron seis ataudes, colocados contra las paredes. Algunos, en buen estado de conservación y otros totalmente podridos. No tenían tapa, pero sí cuatro orificios para encajar las clavijas de algún tipo de cubierta. La madera es de pino, y miden unos 130 cms de largo por 50 de ancho. En su interior aparecieron restos humanos. Estos enterramientos corresponden a la época final del Talayótico final. 
Se recomienda la visita al cercano museo del monasterio de Lluc para contemplar los hallazgos de este yacimiento.

Se puede apreciar la bajada angosta y la verticalidad de la cueva en su recorrido


domingo, 7 de octubre de 2018

Almallutx

Los santuarios tal como se ven desde desde el otro lado del embalse del Gorg Blau
El poblado de Almallutx es uno de los casos más peculiaresy enigmáticos de la arqueología de las Baleares, a causa de las altas columnas de más de tres metros de altura que centraban los tres santuarios construidos en este lugar de montaña tal vez sólo comparable pero levemente al santuario de Son Corro en Costix y lejos de la Serra de Tramuntana.
El yacimiento se encuentra en el mismo embalse del Gorg Blau cerca del Puig Major y rodeado de las mayores elevaciones de la isla. El acceso, a no ser que haya una gran escasez de lluvias, es difícil y complicado. Sin embargo, todo el conjunto se contempla desde la carretera desde el lado opuesto del embalse por donde transcurre la carretera. Ante la inminencia de las obras del embalse se procedió a una excavación entre los años 1969 y 1970. En total se estudiaron once edificos.
El yacimiento esta dividido en dos grupos. En la ladera noroeste se encuentra un santuario cubierto por las aguas y cuya columna es la que levanta al borde de la carretera. Al otro lado del embalse vemos un conjunto formado por restos de un poblado y otros dos santuarios con sendas columnas políticas.

Los santuarios de Almallutx según dibujo de Ensenyat
El núcleo más importante, que se levanta sobre la ladera conocida como es Castellot, estaba cerrado por una muralla. La mayor de edificios del poblado son cabañas muy rústicas construidas con piedra pequeña y sin trabajar. Los niveles iban desde la época talayótica (VII a.C.) hasta los tiempos romanos y medievales.
Los elementos más interesantes son los dos santuarios situados en esta zona. El santuario 1, en la parte inferior, tiene planta cuadrangular con las esquinas redondeadas. Mide 7 por 6,6 m y su puerta está orientada al suroeste. Las paredes están formadas por hiladas de piedras regulares de tamaño considerable. Durante la excavación aparecieron los esqueletos de dos hombres de un hombres cubiertos por losas.
El santuario 2, a un nivel superior, es idéntico al primero. Mide 6,6 por 7,3 m y también cuenta con una columna de 3,7 m de altura. En el que aparecieron algunos vasos que contenían restos de animales.

Santuario 3. Traslado al lado de la carretera cuando se construyo el embalse
El santuario 3, en el lado de la carretera, sigue el mismo patrón. De la planta cuadrada, mide 6,5 m por 6,35 m y la columna que estaba en su interior, de casi cuatro metros.
Hay que destacar las dificultades de acceso y subsistencia en este lugar de la sierra, cubierto a menudo por la nieve en los meses de invierto y con una gran escasez de medios de subsistencia. Esto lleva a pensar en la posibilidad de que los santuarios de Almallutx fueran uno de los centros religiosos de toda la isla. Al ubicar estas construcciones en el talayótico final la influencia púnica debe ser evidente.
Nota: en lo que respecta a la realización fotográfica la toma general del santuario se ha realizado con una Nikon D7000 con un objetivo Tokina 80-200 2.8 con duplicador Soligor.

domingo, 19 de agosto de 2018

Necrópolis Son Real. Excavaciones 2018

Detalle de una de las exhumaciones. En este caso se trata de un enterramiento colectivo de tres individuos
Los arqueólogos y antropólogos que han trabajado este verano en la necrópolis de Son Real han exhumado restos humanos de la época talayótica, es decir, de unos 2.500 años de antigüedad que han aparecido en el sector norte de la Punta dels Fenicis más cercana al mar.
Se han localizado seis restos humanos enterrados en cuatro tumbas diferentes. En un yacimiento que se creía que estaba casi por completo excavado por lo que los hallazgos son toda una sorpresa y no se descarta que se pueda localizar algún enterramiento más.

Enterramiento colectivo de tres individuos. Todos ellos de edad adulta, los dos de la derecha corresponderían a dos hombres y el de la izquierda a una mujer
Este yacimiento es único en todo el Mediterráneo occidental ya que no se encuentra otra necrópolis similar de la misma época, ya que los pueblos realizaban los enterramientos en cuevas naturales o en hipogeos -cuevas artificiales- pero no en cementerios con la monumentalidad de la necrópolis de Son Real.
Antropóloga trabajando sobre los restos de un único individuo encontrado en una de las tumbas
Durante las excavaciones se detectaron algunos indicios que muestran expolios. El problema del yacimiento es que es accesible durante todo el año y que, a excepción de la época de excavaciones, no esta vigilado. Existió un cerramiento perimetral que fue destruido por temporal hace 17 años que también se llevo por delante los enterramientos de cercano illot des Porros. 
La necrópolis de Son Real es un yacimiento único que tiene una fecha de caducidad muy próxima si las administraciones no se ponen de acuerdo y lo protegen de la acción del mar y los expolios.

Vista de la Bahía de Alcudia desde la Punta dels Fenicis, También se puede observar el Illot des Porros otro lugar de enterramiento de la época postalayótica. 

domingo, 17 de junio de 2018

Canova d´en Morell


Este talayot conserva su portal orientado hacia la dirección habitual en estas edificaciones: SE. El interior está cegado por el derrumbe de su techo. Alcanza una altura de unos dos metros, y en su parte superior podemos apreciar, entre los matorrales y las piedras que lo ciegan, lo que debe ser uno de los tambores de su columna central, aunque la única forma que tenemos de intuir esto es que es una gran piedra, situada más o menos en el centro del talayot.
El solar donde está esta construcción, se llama Ses Llenques y debió tener en tiempos un enorme poblado con su centro ceremonial. Ahora, apenas queda algo más que tierra de labranza, pero algunos restos disgregados nos dan constancia de lo grande que debió ser el lugar. Así, a unos cien metros de el talayot cuadrado quedan las hiladas inferiores de un posible santuario; a unos 300 m. al norte nos encontramos con el famoso talayot circular "Sa Clova d'es Xot, así como algunos restos más, ahora irreconocibles. Además, en el mismo terreno quedan restos de una posible habitación, y el el otro lado de la carretera hay restos de otro talayot cuadrado casi desaparecido, una cantera antigua y un torrente que tiene cuevas, posiblemente utilizadas para enterramientos, las "Coves Bartolines."


viernes, 8 de junio de 2018

Myotragus Balearicus

Craneo y huesos de Myotragus encontrados en la Cova des Moro. Museo de Manacor
El Myotragus balearicus (en griego, "cabra-rata de las Baleares") es una especie extinta de mamífero que habitaba en las islas de Mallorca, Menorca, Cabrera y Sa Dragonera hasta su extinción hace unos 5000 años. Se trata de un bóvido aunque los últimos análisis de ADN indican que se encuentra cerca del grupo de las ovejas (ovinos). Una cuestión importante es la del momento de la llegada del antepasado del Myotragus a las islas que se debió producir durante una fase de desecación del Mediterráneo. El aislamiento del linaje del Myotragus en las Baleares comenzó en el Plistoceno cuando la cuenca se volvió a llenar de agua y estos animales se quedaron aislados.

Idealización del Myotragus. Dibujo: J.P.Brinkerink
El Myotragus es un buen ejemplo de la adptación genética que puede experimentar un animal a causa del aislamiento. Como en las Islas Baleares no había depredadores carnívoros (excepto las rapaces), este animal no tenía enemigos naturales. La agilidad de movimientos y la visión periférica ya eran necesarios para sobrevivir. Así que los ojos se fueron moviendo hacia una posición frontal dando al animal una visión estereoscópica mucho más favorable en la región montañosa de Mallorca. El acortamiento de las extremidades y la fusión de los huesos del tarso hicieron que el animal fuese más bajo y con menos movilidad pero le dio mejor estabilidad para moverse por las vertientes y las paredes de roca de las montañas.

Una articulación parcial de Myotragus procedente de la Cueva de Muleta. Datado alrededor del 20.000 a.C. Museo arqueológico de Deià
La mandíbula y los dientes sufrieron considerables  modificaciones. En lugar de tener tres parejas de incisivos en la mandíbula, el animal teneia solamente un granb gran y robusto incisivo de crecimiento continuo. Estos cambios estaban indudablemente relacionados con las condiciones especiales en que el animal tenía que encontrar la comida. La mandíbula robusta y el incisivo de crecimiento continuo eran muy eficientes para desenterrar racies de plantas y para pastar brotes de árboles y arbustos. El aislamiento y la adaptación a un medio nuevo también causaron una reducción del cerebro y de órganos sensoriales. Vivían dos veces más que sus homólogos continentales. La longevidad y un retardo de la senectud son una consecuencia de vivir en un entorno con pocos elementos externos que le pudieran causar la muerte (como podrían ser los depredadores).
El Myotragus balearicus es la última y más evolucionada forma de una serie evolutiva de antepasados que se adaptaron a la vida en aislamiento de las islas. Finalmente surgió un animal que pesaba unos 50 kg, llegaba a los 45 o 50 cm de alzada, se movía de una manera lenta y poco elegante, y tenía un cuerpo rechoncho y pesado.

Esquema de la cueva de Muleta. Se pueden apreciar las chimeneas por donde caían los animales, mayoritariamente Myotragus. Museo arqueológico de Deià
El conocimiento de este animal proviene de los restos encontrados en diferentes cuevas como la Cova Estreta (Pollençca) y la Cova des Moro (Manacor) y la Cova de Muleta (Soller). Esta última se compone de dos niveles horizontales conectados por una chimenea vertical que funcionó como trampa para animales. Los ojos del animal no se adaptaban a la oscuridad cuando entraban en la cueva y caían por la chimenea. Durante miles de años los sedimentos y los restos de animales se acumularon en este punto.
Las diversas dataciones indican que los tres mamíferos terrestres nativos de Mallorca (Myotragus, Hypnomys y la musaraña gigante Nesiotites) desaparecieron en un mismo periodo de tiempo muy corto, durante el tercer milenio a.C. o poco antes. Durante años se ha desarrollado un cierto enfrentamiento entre los científicos que defienden que estas extinciones fueron producto de un cambio climático, y los partidarios de que fueron exterminados por los primeros pobladores humanos de las Islas Baleares. Cada poco tiempo aparecen pistas que apuntan en uno y otro sentido, por lo que la cuestión no puede darse todavía por resuelta completamente.

Hymnomys, un lirón también extinguido en la misma épcoa que el Myotragus. Museo arqueológico de Deià
La tesis mayoritaria es la que apunta a una extinción por causas antrópicas. Tradicionalmente se había fechado la primera colonización humana de Baleares hacia el 5000 a. C. o incluso antes, pero la revisión de los yacimientos con métodos de datación modernos indican claramente que no hubo presencia humana anterior al 3000 a. C., por lo que los primeros baleares serían los portadores de la cultura pre-talayótica (3000-1400 a. C.). La fecha es, desde luego, realmente sospechosa, pues se solapa muy estrechamente con la rápida decadencia de las tres especies.

Craneo con columna vertebral y craneos de Myotragus. Museo arqueológico de Deià

Los primeros baleares tenían una cultura neolítica, aunque seguían viviendo en cuevas. En éstas se han encontrado enormes cantidades de restos óseos de animales, especialmente Myotragus, con señales evidentes de haber sido descuartizados y consumidos por humanos. Lo más sorprendente es que no todos los Myotragus llegaron muertos a las cuevas, sino que hay indicios de que muchos de ellos fueron mantenidos durante un tiempo allí, y también muchos de ellos tienen los cuernos recortados y cicatrizados después: Un indicio claro de que estaban siendo objeto de un intento de domesticación. El por qué del fracaso de éste se debió probablemente a que los Myotragus no se reproducían en cautividad o al menos a una velocidad adecuada, pues en las cuevas sólo hay restos de ejemplares adultos.

Reconstrucción idealizada de un grupo de Myotragus
La caza, el fracaso de la domesticación y la introducción de animales domésticos como cabras (que competían con el Myotragus por el mismo alimento), vacas y ovejas (y en consecuencia, la aclaración de los bosques para darles lugares donde pastar) y perros y cerdos (que pudieron depredar sobre el Myotragus en caso de asilvestrarse) fueron las causas que llevaron probablemente a este animal a la extinción.

sábado, 2 de junio de 2018

Son Noguera

Acceso al talayot visto desde el interior
Este talayot está aislado y se conserva bastante bien, adosado a las casas del mismo nombre. En algún momento debió ser utilizado como establo ya que su columna central ha desaparecido y esta hueco en su interior.
Se trata de uno de los talayots más espectaculares, puesto que conserva una altura de casi 6 metros, así como un diámetro de 14,5. Construido con grandes lajas, su cámara central tiene una amplitud de 6,5 metros. El portal conserva las jambas y el dintel. 
Vista del talayot desde el exterior. Obsérevese el muro de la izquierda de reciente construcción que integraba el monumento con las casas de Son Noguera
A pesar de su aspecto solitario, esta edificación formaba parte de un conjunto. Al otro lado de las casas se pueden apreciar los restos de dos habitaciones cuadradas y una serie de muros. Dado el nivel de destrucción de todas estas ruinas resulta difícil explicarlas, aunque nos indican la existencia de un núcleo del que el talayot de Son Noguera formaría parte.

sábado, 26 de mayo de 2018

S´Heretat. Es Claper del Gegants


En primer plano podemos ver la sala hispóstila con grandes piedras ciclopeas encima. Detrás esta el talayot Es Clepar des Gegants
El poblado talayótico de S´Heretat es un recinto amurallado de unos 4.800m² que cuenta con un talayot central denominado “Claper del Gegants”. Dicho talayot tiene un corredor central que lo atraviesa y varias habitaciones adosadas al exterior de forma radial. El poblado conserva otros edificios y cisternas muy interesantes. El periodo de asentamiento abarca desde la época talayótica hasta la romana, como  en muchos otros enclaves de la isla.

Es Clepar del Gegants
En este caso particular parece ser que el talayot y la muralla se construyeron en la misma fase ya que el talayot está muy bien situado dentro del poblado. Sin embargo, el resto del yacimiento se construyó en diferentes fases.



A 30 metros al sur de los portales del poblado, se encuentran localizados tres cisternas artificiales excavadas en el subsuelo con la finalidad de almacenar el agua de la lluvia y posteriormente eran tapados con una losa de piedra para evitar la evaporación durante el verano. Estos depósitos fueron realizados al darse cuenta que había zonas de roca arenisca, que eran impermeables.

Lienzo de la muralla que envolvía el poblado
Al suroeste del talayot, podemos ver uno de los tramos de la muralla, construido con sillares más o menos regulares dispuestos horizontalmente en hiladas. Al norte de este tramo de la muralla, atravesando el único lugar donde está totalmente destruida, accedemos al talayot por una especie de "plaza" con paredes que le dan la forma de estrella. Tanto estas paredes como la construcción que hay al norte del talayot, son más modernas. En el interior del talayot podemos ver el portal de acceso, aunque el corredor, que lleva a una de las habitaciones adosadas al sureste, está cegado por los derrumbes.

Vista general del talayot Es Clepar des Gegants
Siguiendo la visita por el exterior de la muralla al noroeste del poblado podemos ver que la muralla está construida, en este tramo, con otra de las técnicas habituales talayóticas, a base de ortostatos (lajas dispuestos verticalmente) irregulares. Más adelante, el tramo norte de la muralla está bastante destruido; sólo queda la base. En el extremo este y sureste, hay abundantes restos de habitaciones pero apenas se puede distinguir un desorden de muros.

Vista interior del talayot donde podemos observar la entrada del pasadizo que daba a otra habitación
En el lienzo sur de la muralla, relativamente cerca del talayot, podemos ver los restos del único portal del poblado que se conoce. El portal no conserva gran monumentalidad, y sólo se puede distinguir desde el interior de la muralla. Entre este portal y el talayot hay otras paredes, una de las cuales, por el tamaño de sus piedras, pudo pertenecer a algún monumento importante. Cerca de este lugar había una sala hipóstila con una columna política de tipo mediterráneo (las piedras mayores arriba).

viernes, 18 de mayo de 2018

Cas Frares

Talayot circular. Esta es la forma más despejada y evidente de este poblado sin excavar
Nos encontramos ante un poblado talayótico, uno más que nunca ha sido excavado, otra muestra de patrimonio prehistórico con gran potencial que probablemente nunca será investigado y excavado en profundidad.
Tiene una superficie aproximada de unos 3000 m2 y nada más llegar a sus alrededores podemos apreciar gran cantidad de cerámica, sobre todo de origen púnico.

Los dos espacios principales del poblado totalmene cubiertos por la arboleda. En Primer término encontrariamos un talayot redondo rodeado de diversas estructuras y en segundo término y ya mas diferenciado el talayot de la primera fotografía.
Los dos espacios principales estan formados, tal cual como llegamos desde la posesión de Can Frares, en primer termino por un gran espacio arbolado muy tupido entre el cual se puede adivinar la presencia de un talayot y varias construcciones muy cercanas. En segundo termino podemos observar claramente un talayot redondo con su correspondiente entrada de un diámetro de 10,8 metros y una cámara de 5,3 metros. Si bien la estructura es evidente, esta invadida totalmente por una gran arboleda.

Nota: Quiero agradecer a la asociación de defensa y difusión del patrimonio ARCA el haber hecho posible la visita de este poblado ubicado en una zona privada en especial a Vicenç Sastre y Xavier Terrassa que nos guiaron por la finca y nos ayudaron a interpretar el yacimiento.


domingo, 6 de mayo de 2018

Barraca de l´amo


Se pueden apreciar piedras ciclópeas de tamaño mediano mezcladas con otras más pequeñas reutilizadas para construir la barraca
Nos encontramos ante una estructura prehistórica muy derruida y desmantelada de lo que podría haber sido un turriforme escalonado de planta de tendencia circular de unos 8 metros de diametro aunque no se pueden apreciar restos claros de estructuras, sólo algunos tramos de muro aparentemente ciclópeos.
El estado de conservación y las modificaciones sufridas por la construcción de una barraca -para la que se utilizaron materiales de la estructura talayótica- dificulta su descripción definitva.


Se pueden apreciar niveles de derrumbe y/o acumulación de piedras de pequeño y mediano tamaño en la vertiente NO del yacimiento. En el yacimiento pudieron observarse cerámicas talayóticas informes y restos de cerámicas de importación púnico ebusitanas.

domingo, 8 de abril de 2018

Puig Figuer


Estado actual del turrifome, con muros que apenas alcanzan 1,5 metros de altura 
El yacimiento arqueológico de Puig Figuer se encuentra en el Parc Natural de la Península de Llevant, Artà. El paisaje de la zona se caracteriza por la presencia de carrizo, palmitos y diferentes animales que pueblan la finca, como halcones peregrinos, gavilanes o tortugas mediterráneas.

Restos de uno de los muros que rodean el talayot
Una vez llegados al cerro podremos disfrutar de una magnífica vista. La misma que tuvieron los pobladores de la comarca en el periodo talayótico,.
Este yacimiento arqueológico está compuesto por un único talayot circular aislado, a pesar de que está rodeado de una serie de estructuras, las cuales a falta de ser excavadas, hacen pensar en muros de reforzamiento de la misma torre o en una posible escalera helicoidal para acceder a la parte superior del edificio. También ha sido documentada una muralla que rodearía el edificio, que dificultaría el acceso al mismo.

Reconstrucción del complejo a partir de los datos que se han obtenido hasta ahora y teniendo en cuenta que el yacimiento no ha sido excavado hasta el momento -Dibujo: Vicenç Sastre-
El talayot tendría una altura aproximada de cuatro metros y destacaba por una excelente. A destacar la posible existencia de una rampa helicoidal para acceder a la planta superior. El acceso al interior lo posibilita una puerta orientada al sur, en misma dirección hacia la que se asentaba el poblado talayótico del Coll d´en Petro.

Se puede apreciar la entrada al talayot con orientación sur, probablemente a la vista de un poblado situado en el valle.
El periodo de ocupación del mismo está datado, según restos cerámicos, desde el periodo talayótico, 900 a.C., hasta el momento de la conquista romana, 123 a.C., y posiblemente a lo largo de uno o dos siglos después.
La función de este yacimiento en Mallorca, aunque la cronología de las diferentes estructuras es incierta, pero posiblemente sería un elemento clave en la vertebración del territorio, donde hay otros enclaves de diferentes tipologías y cronologías. Por lo tanto, este yacimiento formaría parte de un vasto conjunto de asentamientos, con la función principal, debido a su ubicación, de control y de demarcación de territorio. A través de él se establecería una fuerte conexión entre el interior de la isla y la costa. También sería un elemento clave para poder detectar la llegada de agentes externos al valle, tanto del interior de Mallorca, como del mar.

Estructura cuadrada en los alrededores del talayot
Este fue el motivo por el cual se utilizó de forma continuada a lo largo del tiempo, hasta que la llegada de una nueva civilización, la romana, con una nueva manera de concebir la isla y su territorio, propició el abandono progresivo del espacio.

lunes, 2 de abril de 2018

Es Racons

Este es el talayot mejor conservado de Es Racons. La parte frontal se encuentra en un terreno privado cercado y dedicado al pastoreo. Al fondo se puede observar el pueblo de Llubí
A medio kilómetro del pueblo de Llubí encontraremos, a mano izquierda, los restos de la muralla de un poblado talayótico, que por lo demás está completamente arrasado. Un poco más adelante se encuentra el gran centro ceremonial de este poblado, del que destacan, a ambos lados del camino, dos grandes talayots circulares.

Vista posterior del primer talayot, situado en un encinar
Uno de ellos, el mejor conservado, alcanza los cinco metros de altura y llegó a ser excavado. Se puede acceder a su interior, a través de su entrada y su corredor si bien se encuentra en un terreno privado cercado. Dentro del talayot se encuentra uno de los tambores de la columna central. El suelo del interior es más elevado que el del exterior, por lo que es muy probable que debajo exista otro de los tambores de la columna. Además, tambien cabe la posibilidad de que haya una hilada completa de piedras del talayot bajo tierra lo que hace más probable que haya otro tambor más debajo de éstos.
A unos veinticinco metros de distancia y al otro lado del camino nos encontramos con un segundo talayot en peor estado de conservación pero imponente de igual manera.

En la parte trasera del talayot hay un bosquecillo diminuto que le da un aura mágica al lugar. Se pueden ver unos pocos restos de paredes antiguas, posiblemente de habitaciones radiales adosadas al talayot, que son muy habituales. También es habitual la orientación de la puerta del talayot: suelen estar orientadas a construcciones cercanas y, en este caso, mira directamente al segundo talayot, al otro lado de la carretera.

El segundo talayot es un poco menor y no ha sido excavado, pero aun conserva una altura considerable. Parece que tiene una puerta, mirando exactamente hacia el talayot principal, aunque no se puede estar seguro porque el dintel de esta supuesta puerta está al nivel del suelo actual. Pero este dintel sí parece de tamaño apropiado para coronar una puerta, y su orientación hacia el otro talayot refuerza esta posibilidad.

Antes de llegar a los talayots circulares y en el lado izquierdo del camino nos encontramos con los restos de una muralla ciclópea talayótica
Siguiendo el camino, apenas unos cien metros más allá, aparece la casa del Molí d´en Blanc, con la torre del molino. Poco antes de llegar, en una pequeña vaguada que se extiende a la derecha, se contemplan los restos de otro conjunto. En las paredes de piedra pueden apreciarse algunos muros talayóticos. En la zona, entre la vegetación, se pueden encontrar los restos de más talayots y construcciones de planta cuadrada. En todo este terreno se registra la presencia de numerosa cerámica.

Unos cien metros pasados los talayots y un poco antes de llegar al Moli d´en Blanc nos encontramos con más restos de la muralla talayótica
Este conjunto de Es Racons abarcaba unos 20.000 metros, donde se puede apreciar con claridad la relación existente entre los poblados y sus centros ceremoniales próximos, compuestos éstos por talayots cuadrados, circulares, túmulos, a los que posteriormente se les añadieron santuarios y otros edificios.



domingo, 18 de marzo de 2018

Son Ferrer. Poblado navetiforme


Aún sin excavar se puede apreciar la continuidad de un muro

Situado en un pinar en una zona llana, el yacimiento está compuesto por diferentes estructuras muy deterioradas y poco visibles, cubiertas por tierra y piedras. El yacimiento posee escasa visibilidad muy alterada por la construcción urbana.
La estructura más completa parece tratarse del muro derecho y parte del ábside de un naviforme. Este muro ciclópeo tiene una longitud de 10 m y un grosor de 1.4 m, mientras que del ábside sólo se observa el paramento interno. 
En el lado opuesto del recinto se aprecian otras estructuras de las que no se puede precisar su tipología al conservarse unicamente muros aislados. 
Este asentamiento debe relacionarse con los hipogeos de enterramiento de la cueva del Turriforme escalonado de Son Ferrer y la Cueva de Can Vairet situadas a poca distancia. 

A duras penas se puede apreciar la estructura de un navetiforme
Este yacimiento nunca ha sido excavado aunque en los últimos tiempos si que ha ido limpiando y retirado escombros del terreno al estar enclavado en un terreno de titularidad pública. Al igual que un iceberg, las estructuras que podemos ver son sólo una pequeña parte que no esta enterrada. Sería interesante su excavación para ponerla en interés, valor y relación con los yacimientos cercanos de Puig de Sa Morisca, Es Fornets, Túmulo de Son Ferrer y Navetiforme Alemany