viernes, 18 de mayo de 2018

Cas Frares

Talayot circular. Esta es la forma más despejada y evidente de este poblado sin excavar
Nos encontramos ante un poblado talayótico, uno más que nunca ha sido excavado, otra muestra de patrimonio prehistórico con gran potencial que probablemente nunca será investigado y excavado en profundidad.
Tiene una superficie aproximada de unos 3000 m2 y nada más llegar a sus alrededores podemos apreciar gran cantidad de cerámica, sobre todo de origen púnico.

Los dos espacios principales del poblado totalmene cubiertos por la arboleda. En Primer término encontrariamos un talayot redondo rodeado de diversas estructuras y en segundo término y ya mas diferenciado el talayot de la primera fotografía.
Los dos espacios principales estan formados, tal cual como llegamos desde la posesión de Can Frares, en primer termino por un gran espacio arbolado muy tupido entre el cual se puede adivinar la presencia de un talayot y varias construcciones muy cercanas. En segundo termino podemos observar claramente un talayot redondo con su correspondiente entrada de un diámetro de 10,8 metros y una cámara de 5,3 metros. Si bien la estructura es evidente, esta invadida totalmente por una gran arboleda.

Nota: Quiero agradecer a la asociación de defensa y difusión del patrimonio ARCA el haber hecho posible la visita de este poblado ubicado en una zona privada en especial a Vicenç Sastre y Xavier Terrassa que nos guiaron por la finca y nos ayudaron a interpretar el yacimiento.


domingo, 6 de mayo de 2018

Barraca de l´amo


Se pueden apreciar piedras ciclópeas de tamaño mediano mezcladas con otras más pequeñas reutilizadas para construir la barraca
Nos encontramos ante una estructura prehistórica muy derruida y desmantelada de lo que podría haber sido un turriforme escalonado de planta de tendencia circular de unos 8 metros de diametro aunque no se pueden apreciar restos claros de estructuras, sólo algunos tramos de muro aparentemente ciclópeos.
El estado de conservación y las modificaciones sufridas por la construcción de una barraca -para la que se utilizaron materiales de la estructura talayótica- dificulta su descripción definitva.


Se pueden apreciar niveles de derrumbe y/o acumulación de piedras de pequeño y mediano tamaño en la vertiente NO del yacimiento. En el yacimiento pudieron observarse cerámicas talayóticas informes y restos de cerámicas de importación púnico ebusitanas.

domingo, 8 de abril de 2018

Puig Figuer


Estado actual del turrifome, con muros que apenas alcanzan 1,5 metros de altura 
El yacimiento arqueológico de Puig Figuer se encuentra en el Parc Natural de la Península de Llevant, Artà. El paisaje de la zona se caracteriza por la presencia de carrizo, palmitos y diferentes animales que pueblan la finca, como halcones peregrinos, gavilanes o tortugas mediterráneas.

Restos de uno de los muros que rodean el talayot
Una vez llegados al cerro podremos disfrutar de una magnífica vista. La misma que tuvieron los pobladores de la comarca en el periodo talayótico,.
Este yacimiento arqueológico está compuesto por un único talayot circular aislado, a pesar de que está rodeado de una serie de estructuras, las cuales a falta de ser excavadas, hacen pensar en muros de reforzamiento de la misma torre o en una posible escalera helicoidal para acceder a la parte superior del edificio. También ha sido documentada una muralla que rodearía el edificio, que dificultaría el acceso al mismo.

Reconstrucción del complejo a partir de los datos que se han obtenido hasta ahora y teniendo en cuenta que el yacimiento no ha sido excavado hasta el momento -Dibujo: Vicenç Sastre-
El talayot tendría una altura aproximada de cuatro metros y destacaba por una excelente. A destacar la posible existencia de una rampa helicoidal para acceder a la planta superior. El acceso al interior lo posibilita una puerta orientada al sur, en misma dirección hacia la que se asentaba el poblado talayótico del Coll d´en Petro.

Se puede apreciar la entrada al talayot con orientación sur, probablemente a la vista de un poblado situado en el valle.
El periodo de ocupación del mismo está datado, según restos cerámicos, desde el periodo talayótico, 900 a.C., hasta el momento de la conquista romana, 123 a.C., y posiblemente a lo largo de uno o dos siglos después.
La función de este yacimiento en Mallorca, aunque la cronología de las diferentes estructuras es incierta, pero posiblemente sería un elemento clave en la vertebración del territorio, donde hay otros enclaves de diferentes tipologías y cronologías. Por lo tanto, este yacimiento formaría parte de un vasto conjunto de asentamientos, con la función principal, debido a su ubicación, de control y de demarcación de territorio. A través de él se establecería una fuerte conexión entre el interior de la isla y la costa. También sería un elemento clave para poder detectar la llegada de agentes externos al valle, tanto del interior de Mallorca, como del mar.

Estructura cuadrada en los alrededores del talayot
Este fue el motivo por el cual se utilizó de forma continuada a lo largo del tiempo, hasta que la llegada de una nueva civilización, la romana, con una nueva manera de concebir la isla y su territorio, propició el abandono progresivo del espacio.

lunes, 2 de abril de 2018

Es Racons

Este es el talayot mejor conservado de Es Racons. La parte frontal se encuentra en un terreno privado cercado y dedicado al pastoreo. Al fondo se puede observar el pueblo de Llubí
A medio kilómetro del pueblo de Llubí encontraremos, a mano izquierda, los restos de la muralla de un poblado talayótico, que por lo demás está completamente arrasado. Un poco más adelante se encuentra el gran centro ceremonial de este poblado, del que destacan, a ambos lados del camino, dos grandes talayots circulares.

Vista posterior del primer talayot, situado en un encinar
Uno de ellos, el mejor conservado, alcanza los cinco metros de altura y llegó a ser excavado. Se puede acceder a su interior, a través de su entrada y su corredor si bien se encuentra en un terreno privado cercado. Dentro del talayot se encuentra uno de los tambores de la columna central. El suelo del interior es más elevado que el del exterior, por lo que es muy probable que debajo exista otro de los tambores de la columna. Además, tambien cabe la posibilidad de que haya una hilada completa de piedras del talayot bajo tierra lo que hace más probable que haya otro tambor más debajo de éstos.
A unos veinticinco metros de distancia y al otro lado del camino nos encontramos con un segundo talayot en peor estado de conservación pero imponente de igual manera.

En la parte trasera del talayot hay un bosquecillo diminuto que le da un aura mágica al lugar. Se pueden ver unos pocos restos de paredes antiguas, posiblemente de habitaciones radiales adosadas al talayot, que son muy habituales. También es habitual la orientación de la puerta del talayot: suelen estar orientadas a construcciones cercanas y, en este caso, mira directamente al segundo talayot, al otro lado de la carretera.

El segundo talayot es un poco menor y no ha sido excavado, pero aun conserva una altura considerable. Parece que tiene una puerta, mirando exactamente hacia el talayot principal, aunque no se puede estar seguro porque el dintel de esta supuesta puerta está al nivel del suelo actual. Pero este dintel sí parece de tamaño apropiado para coronar una puerta, y su orientación hacia el otro talayot refuerza esta posibilidad.

Antes de llegar a los talayots circulares y en el lado izquierdo del camino nos encontramos con los restos de una muralla ciclópea talayótica
Siguiendo el camino, apenas unos cien metros más allá, aparece la casa del Molí d´en Blanc, con la torre del molino. Poco antes de llegar, en una pequeña vaguada que se extiende a la derecha, se contemplan los restos de otro conjunto. En las paredes de piedra pueden apreciarse algunos muros talayóticos. En la zona, entre la vegetación, se pueden encontrar los restos de más talayots y construcciones de planta cuadrada. En todo este terreno se registra la presencia de numerosa cerámica.

Unos cien metros pasados los talayots y un poco antes de llegar al Moli d´en Blanc nos encontramos con más restos de la muralla talayótica
Este conjunto de Es Racons abarcaba unos 20.000 metros, donde se puede apreciar con claridad la relación existente entre los poblados y sus centros ceremoniales próximos, compuestos éstos por talayots cuadrados, circulares, túmulos, a los que posteriormente se les añadieron santuarios y otros edificios.



viernes, 23 de marzo de 2018

Sa Caleta. Poblado fenicio

La parte visible del poblado es la conocida como "barrio sur" En primer término una estructura rectangular compuesta por siete habitaciones. Cap Falcó al frente.
En su momento ya comenté la influencia púnica en la cultura talayótica, sobre todo en la isla de Mallorca teniendo como punto de entrada principal el islote de Na Guardis, donde se canalizaba el comercio procedente de Ibiza. En esta ocasión os traigo lo que sería el asentamiento fenicio estable más antiguo de la Isla.
El yacimiento de Sa Caleta tiene una importancia de primer orden, ya que demuestra la presencia estable de grupos fenicios en Ibiza durante el sigo VII a.C. y una posible frecuentación ocasional ya un siglo antes. Se trata de un típico establecimiento en lo alto de un promontorio, con dos pequeños entrantes a los lados, agua en los alrededores y unas salinas a poca distancia.
Lo que podemos contemplar dentro de las verjas es sólo un pequeño sector del yacimiento, que llegaba casi a los 40.000  m2, el resto se halla cubierto en gran parte o ha desaparecido por la acción del mar.

Reconstrucción virtual del poblado de Sa Caleta (diseño de J.R.Casals)
Se trata de una agrupación típica como se podía encontrar en los poblados fenicios de Andalucía Oriental. El modelo consiste en una agrupación de viviendas, almacenes y talleres separados por callejones estrechos y de trazado irregular. Las plantas de las construcciones, orientadas de diverso modo, eran rectangulares y tanto la disposición las medidas variaban según  su función.
Aquí habitaron varios centenares de personas, que además de las actividades cotidianas como la pesca, elaboración de pan y fabricación de tejidos realizaban una labor industrial. Así, se ha documentado la práctica de la metalurgia, a través del descubrimiento de hornos de fundición, escorias y nódulos de mineral. 

Vista del yacimiento con el mar a la espalda
La existencia de este poblado fue muy breve. Fue utilizado durante unos treinta o cuarenta años, abandonándose de forma ordenada alrededor del 590 a.C. Posiblemente para trasladarse sus habitantes a la Vila d'Eivissa, que reunía mejores condiciones.

En esta reconstrucción virtual podemos ver un horno comunal de pan en lo que debía ser una zona de servicios para la comunidad  (diseño de J.R.Casals)
Lo que se puede observar es la zona conocida como el "barrio sur" Se trata de una agrupación de ocho unidades que proporcionan una idea clara de la disparidad arquitectónica del conjunto. Algunas cuentan con una sola estancia, otras con tres adosadas, y destaca una estructura rectangular con siete habitaciones. También resulta muy visible una plataforma circular que servía como base para un horno comunal de pan.
El poblado de Sa Caleta, con el paisaje del Cap Falcó al frente  es una muestra del paisaje colonial de la antigüedad.


domingo, 18 de marzo de 2018

Son Ferrer. Poblado navetiforme


Aún sin excavar se puede apreciar la continuidad de un muro

Situado en un pinar en una zona llana, el yacimiento está compuesto por diferentes estructuras muy deterioradas y poco visibles, cubiertas por tierra y piedras. El yacimiento posee escasa visibilidad muy alterada por la construcción urbana.
La estructura más completa parece tratarse del muro derecho y parte del ábside de un naviforme. Este muro ciclópeo tiene una longitud de 10 m y un grosor de 1.4 m, mientras que del ábside sólo se observa el paramento interno. 
En el lado opuesto del recinto se aprecian otras estructuras de las que no se puede precisar su tipología al conservarse unicamente muros aislados. 
Este asentamiento debe relacionarse con los hipogeos de enterramiento de la cueva del Turriforme escalonado de Son Ferrer y la Cueva de Can Vairet situadas a poca distancia. 

A duras penas se puede apreciar la estructura de un navetiforme
Este yacimiento nunca ha sido excavado aunque en los últimos tiempos si que ha ido limpiando y retirado escombros del terreno al estar enclavado en un terreno de titularidad pública. Al igual que un iceberg, las estructuras que podemos ver son sólo una pequeña parte que no esta enterrada. Sería interesante su excavación para ponerla en interés, valor y relación con los yacimientos cercanos de Puig de Sa Morisca, Es Fornets, Túmulo de Son Ferrer y Navetiforme Alemany

domingo, 11 de marzo de 2018

Punta des Baus

Restos de una pared ortostática, con la parte posterior del talayot visible detrás. Esta es la parte mejor conservada del talayot y de todo el poblado.
El poblado de la Punta des Baus se encuentra en un paisaje todavía virgen y nunca ha sido excavado. Murallas, restos de habitaciones y un talayot cuadrado se levantan sobre unos acantilados que caen a pico sobre el mar.

La columna central se conserva casi intacta, sólo que caida hacia la izquierda, y apoyada a unos 45° contra la pared lateral del talayot
Cuando se llega a la ensenada previa a la punta, destacan las primeras ruinas. Se trata de un talayot cuadrado, la edificación mejor conservada del conjunto, cuyos lados miden 7,90 metros y unos 2 metros de altura en su parte más elevada. Lo que parece corresponder al portal sigue una orientación de 142 grados (SE), y la cámara conserva la columna central política, aunque caída y semicubierta por los desprendimientos. Lo más probable es que toda esa zona anterior a la muralla, donde se divisan varios recintos levantados con grandes bloques de piedra, fuera el área sagrada de ese asentamiento.

Lienzo de la muralla que envuelve el poblado
Algo más adelante, se distinguen ya algunos tramos de la muralla del poblado. También destaca una gran habitación de planta oval, con medidas de 10,1 por 7 metros. Se adivinan restos de otros dos talayots, uno de ellos de planta circular en la parte más elevada de la punta.

Detalle del reciento amurallado que envuelve el poblado
La cerámica que se recobra en la zona es talayótica y púnica. El poblado fue abandonado coincidiendo con la conquista romana.
Se descubre también una cueva, el probable hueco de un portal, edificios ciclópeos y un aljibe.

Pozo o aljibe en el interior del poblado

Cueva 

El potencial de este poblado es tremendo: Un talayot cuadrado, restos de al menos dos redondos, cuevas, aljibes, habitaciones. Que más e puede pedir, su excavación nos mostraría, a mi parecer, uno de los poblados talayóticos más espectaculares de la isla enclavado en un paisaje espectacular.


domingo, 4 de marzo de 2018

Cova del Camp del Bisbe


Vista de la antecámara de la Cova del Camp del Bisbe. Cerrado por una verja se puede observar el acceso a las cámaras dos y tres.
Esta cueva está siendo excavada desde el año 2013. Durante la primera campaña se han excavado unos primeros niveles muy removidos donde la aparición de restos cerámicos permiten avanzar que fue empleada y frecuentada desde época Naviforme hasta la actualidad.

Desde este ángulo se puede observar la profundidad de la antecámara
Hay localizadas tres salas. En el momento actual se ha podido estudiar una -la antecámara-. Se trata de un espacio funerario de hace unos 3.000 años donde se depositaban cuerpos en ese momento de la prehistoria no se enterraban a los muertos, sino que eran colocados sobe el suelo, los envolvían en sudarios con una especie de botones en forma de uve. A uno de los lados de la antecámara se ha descubierto una concentración de mandíbulas de animales domésticos tales como cerdos, ovejas, cabras y vacas. 


También se han localizado recipientes cerámicos y algunas herramientas hechas con hueso de animal. Se especula que se podría deber a alguna actividad de carácter ritual. Otra parte de la sala sirvió, también de osera o depósito secundario de huesos humanos.

Botones en forma de V hallados en la cueva, algunos de marfil de elefante, por que ya en esta época había intercambios comerciales.
 Diversos objetos de uso cotidiano talles como agujas encontrados en la cueva.
Se han encontrado unos cuantos kilos de cereales asociados a sus recipientes. Podría estar vinculado a algún tipo de ritual o ofrenda a los muertos. También se especula que la cueva hubiera funcionado años antes como almacén de grano aunque parece poco probable.

domingo, 25 de febrero de 2018

Son Caulelles

Interior de la cueva que necesita una limpieza. Podemos observar los bancos laterales divido en secciones de 0,80 metros. En el lado derecho, al principio, podemos vislumbrar la hornacina y al final de la estancia la forma en ábside
Nos encontramos ante un buen ejemplo de las cuevas sepulcrales pretalayóticas que también podemos encontrar en Son Sunyer o Cala Sant Vicenç, con una planta compleja y elementos típicos descritos a continuación.
Frente a su entrada se puede contemplar una zanja recta, de 3,5 metros de largo por 0,80 de profundidad, que transcurre perpendicular a la entrada, cuya función se desconoce pero que probablemente correspondía a algún tipo de estructura exterior.

Acceso a la cueva
El corredor esta formado por una escalera de tres peldaños al aire libre que seguramente estaba cubierta por losas. El portal de la cámara mide 0,80 por 0,70 metros.
Una vez en la cámara, encontramos un banco lateral dividido por secciones de unos 0,80 metros, delimitadas por brazos salientes transversales. Su función pudo consistir en la colocación de los cadáveres y las ofrendas. En el lado sur del banco se divisa un pilón que sobrepasa la altura del banco corrido.
En el plano de la cueva podemos observar el acceso previo exterior y el final en ábside del corredor. En el corte del eje C-D podemos observar la hornacina para ofrendas

En la pared de la derecha podemos contemplar la única hornacina circular, utilizada posiblemente para colocar ofrendas.
Como es habitual en este tipo de cavidades acaba en forma de ábside.
No existe constancia de hallazgos de cerámica ni restos humanos, debido a que, como en otros muchos casos parecidos, esta cavidad fue reaprovechada ya desde la antigüedad.
Su situación en una zona urbana y el que la barrera no este cerrada con candado provoca que se acumule basura con bastante frecuencia. Sería interesante que las autoridades tomasen las medidas oportunas.

sábado, 17 de febrero de 2018

Son Fornés. Excavación 2017

Parte de la muralla excavada durante 2.017. Se puede apreciar en las piedras del primer término la parte que sobresalía del terreno -más oscura- y la que ha sido excavada -más clara. En Primer término también se puede apreciar lo que vendría a ser la mitad de lo que sería el acceso hacia el interior. El bancal, previo a la arboleda, es de construcción reciente y probablemente condenado para excavaciones posteriores
Parece que 2017 fue un buen año de excavaciones, me constan los trabajos realizados en Es Turassot, Es Closos de Can Gaià, Es Rossells y Son Fornés. Casi siempre gracias a iniciativas locales y llevadas a cabo por grupos de jóvenes entusiastas dinámicos e imaginativos para llevar a cabo los trabajos y promocionarlos.
En esta ocasión os quiero mostrar los trabajos y descubrimientos realizados en el yacimiento de Son Fornés. Desde hace ya más de cuarenta años se viene trabajando de forma ininterrumpida tanto en excavaciones como en promoción en este poblado de origen talayótico que posee su propio museo ubicado en lo que fue un antiguo molino restaurado.

Localizaciones de los trabajos realizados durante la 15ª Campaña. Foto: Museu Arqueològic Son Fornés
Los trabajos de la 15ª campaña de Son Fornés se han localizado en dos zonas. La primera de ellas sería la excavación de una parte de una muralla de época postalayótica.
Tendría 2,80 metros de anchura y reforzada con pequeños muretes de sustentación. Tuvo sucesivas remodelaciones y se uso también en época clásica.
Se observa una pequeña compartimentación en la que no se ha encontrado ningún hogar por lo que se supone que su uso debía de ser similar al de una garita.
Parece que tiene una conexión con los santuarios ya excavados en campañas anteriores.

Uno de los hallazgos más sorprendentes e inesperados de esta campaña fue esta escalinata
Por la forma y la parte excavada de la muralla y la evidencia de su existencia en distintas zonas pendientes de ser escavadas podría cerrar una superficie aproximada de seis mil metros cuadrados.
Durante los trabajos realizadas se han encontrado hondas de piedra y una de plomo cuya fabricación y origen estarían ubicadas en el mismo poblado de Son Fornés. También se han encontrado diversas armas como son puntas de lanza y espadas.

Edificaciones excavadas durante 2017. En la habitación de la izquierda se puede observar donde estaba localizada la columna central. En el centro un posible almacén donde se han encontrado bastantes objetos. Al fondo a la izquierda se puede vislumbrar el talayot 3
La segunda zona excavada corresponde a unas edificaciones ubicadas entre el los talayots 2 y 3 donde, desde hace ya tiempo, ya se intuía un entramado urbanístico muy concreto formados por un gran muro no defensivo sino organizador del espacio y que ayudaba a la construcción de nuevas edificaciones.
En este contexto parece que las transformaciones radicales que sufrió el talayot 3 -la principal sería la desaparición de su columna central- podría tener relación con el hallazgo de este entramado urbano.
Si bien estas construcciones son de origen postalayótico, los objetos y utensilios encontrados son de época romana o clásica.
Nos encontramos ante un edificio con dos partes diferenciadas. La primera constaba de una columna central y una serie de paredes. En este espacio amplio se han encontrado sobre todo objeto de almacenaje como podrían ser ollas. En la segunda compartimentación similar a un pasadizo se encontraron objeto de hierro y plomo, bolas de pasta de vidrio para collares, pequeños vasos por lo que se supone que este espacio podría ser un almacén.

Edificación con la ubicación de la columna central, en segundo término el talayot 2 y al fondo el talayot 1
También se ha hallado un posible horno relacionado con la fundición de plomo al haberse encontrado escoria de este material.
Parece evidente que esta no era una zona de habitaciones al no haberse encontrado los típicos restos de hogar o proceso de alimentos.Nos encontramos en una zona fabril o de talleres.
Todo lo anteriormente descrito esta basado en una excavación muy reciente por lo que el estudio detallado de los restos y objetos encontrados podría hacer variar interpretaciones y teorías.
El potencial de futuro de Son Fornés es impresionante ya que se estima que sólo se ha sacado a luz sólo un 20% del yacimiento.

Nota: Los datos e información que os voy a dar se obtuvieron de la charla explicativa que dieron en el mismo yacimiento las arqueólogas Paula Amengual Nicolau y Lara Gelabert Batllori en el pasado mes de noviembre cuando ya había terminado la campaña de trabajos. Les pido disculpas ante cualquier inexactitud o apreciación de los datos y mi total disposición a las rectificaciones que considerasen oportunas. También agradecerles el estupendo trabajo que realizan de divulgación del yacimiento de Son Fornés.

martes, 13 de febrero de 2018

Es Turassot


Impresionante vista posterior del muro ciclópeo de la habitación del naviforme triple
El poblado de Es Turassot, en Costitx, también conocido como Talais de Can Quiam es el poblado de navetas en mejor estado de conservación de Mallorca. Ha permanecido durante años en el olvido, pero desde el año 2015 esta siendo excavado y mostrando estructuras ciclópeas que alcanzan hasta más de tres metros de altura.


Plano del naviforme triple. La habitación este es la única excavada hasta ahora
Tras una primera fase de limpieza y despedregado se ha excavado el interior de uno de los seis o siente conjuntos naviformes que se han contabilizado en la zona y que datan entorno al 1.500 a.C. Todas las navetas tienen la entrada orientada hacia el sur.
Las dimensiones de los restos son de unos 17 metros de longitud y una anchura interior de 3,65 metros en la primera de las estructuras de la naveta tripe en la que se ha trabajado.

Vista posterior de la habitación Este
Entre las estructuras que han quedado al descubierto en el interior de la primera naveta triple excavada -las hay sencillas, dobles y triples en el poblado-, se ha hallado en perfecto estado de conservación un hogar o fogata en la zona central. Una pared divide el interior en dos habitaciones con un pasaje en el lado oeste Se han encontrado también lo que aparenta ser una despensa y algunos utensilios -punzones de hueso-

Gracias al arqueólogo Marc Ferré nos podemos hacer una idea a escala de las dimensiones de la habitación este. En el lado derecho en primer término podemos apreciar lo que sería una despensa, delante de Marc estaría el hogar y detrás de él un muro que separaría las habitaciones.
Se observan dos fases de ocupación de acuerdo con el uso habitual de este tipo de poblados durante varias generaciones. En una temprana fase la naveta sería un espacio abierto lo que se reformó posteriormente añadiendo un acceso con un portal enmarcado por jambas ciclópeas.

lunes, 5 de febrero de 2018

Closos de Can Gaià



Vista frontal de la Naveta I. Totalmente excavada y restaurada
Closos de can Gaià es un antiguo poblado de navetas, muy cercano a la costa del levante mallorquín, concretamente lo encontramos en la localidad de Portocolom, Felanitx, en una zona de acebuches. Es aquí donde encontraremos este poblado de la Edad del Bronce, conocido como periodo Naviforme. Se compone de un mínimo de nueve estructuras, de las cuales se han excavado, completa o parcialmente, los conjuntos I y II
Vista posterior de la Naveta I
El poblado fue ocupado desde el 1800 antes de la nuestra era (a.n.e.) hasta el 750 a.n.e., al poco de la aparición de las comunidades talayóticas, alrededor del siglo IX. Los poblados de navetas se caracterizan por estar formatos por casas en forma de barco invertido (naves). De estas casas hay que destacar su monumentalidad, puesto que son grandes edificios con paredes de grandes bloques de piedras, algunas de varias toneladas de peso, cubiertas por un entramado de ramas de acebuches recubiertas de barro, para impermeabilizarlas.
El Conjunto I esta formado por la Naveta I, un edificio con planta en forma de herradura de 16 m. de longitud y 7 m. de ancho, construido con técnica ciclópea. Actualmente, los muros sólo conservan 1,5 m. de altura, aunque durante su período de uso pudo alcanzar los 3 m. Cada edificio acogía una familia extensa, que podría llegar a los diez miembros.
Construcciones anexas a la Naveta II, probablemente destinados a trabajo comunales o talleres

El Conjunto II está formado por la Naveta II, en proceso de excavación, y por una serie de estructuras de diferentes técnicas constructivas que podrían haber funcionado como edificios de trabajo comunal o talleres.
El Conjunto III está formado por una naveta doble. El Conjunto IV consiste en una naveta de planta sencilla y el Conjunto V formado por una naveta de planta doble. Todas estas estructuras sin excavar.
Reconstrucción probable del poblado navetiforme
Las casas de este yacimiento arqueológico en Felanitx constan de dos espacios: uno privado, de uso familiar, y uno de uso común. Este último, situado en la entrada del edificio, era donde se reunirían los diferentes miembros de la casa con otras personas de la comunidad. Aquí se podrían haber debatido aspectos cotidianos, o negociado, valorado y planificado acciones comunes, como la edificación de una nueva vivienda. Este hecho implicaba a toda la comunidad y era una acción colectiva, que no sólo daba cabida a la formación de un grupo familiar nuevo, sino al refuerzo de los lazos establecidos entre los diferentes miembros del poblado mediante el trabajo y el apoyo mutuo.