sábado, 17 de junio de 2017

S´Hospitalet Vell. Periodo navetiforme.

Naveta situada mas al oeste del yacimiento de S.Hospitalet Vell. Se puede apreciar el hogar donde se realizaba el fuego. En segundo plano la segunda naveta.
S’Hospitalet Vell se encuentra muy cerca de una de las zonas más turísticas de Mallorca, Cales de Mallorca, al sur del municipio de Manacor.
Todo y esta proximidad al mencionado núcleo turístico, el yacimiento se encuentra en un espacio donde parece haberse parado el tiempo. Se encuentra rodeado de campos de cereales, algarrobos y rebaños de ovejas. 
El yacimiento comprende un extenso periodo de tiempo, distribuido en tres grandes zonas. Lo interesante de S’Hospitalet Vell es que en una misma visita podemos conocer las dos grandes épocas de la prehistoria mallorquina, la edad del Bronce con las navetas y, la edad del Hierro, con el talayote y estructuras asociadas.
La primera gran área y sobre la que versará la primera de las tres entradas dedicadas a este yacimiento, y más antigua,  la podemos situar a mediados del segundo milenio antes de la nuestra era, en plena Edad del Bronce Balear. En ella encontramos varias construcciones familiares: las navetas. Los poblados de navetas se caracterizan por ser pequeños núcleos formados por pocas familias. La actividad principal de estas fue la agricultura y la ganadería. En S’Hospitalet Vell encontramos tres de estos edificios, en forma de nave invertida, todos ellos de diferentes dimensiones. Las tres navetas tienen el ábside en la misma dirección, el oeste.

Detalle de la tercera naveta donde también se puede apreciar un hogar
La primera naveta, la situada más al oeste tiene unas dimensiones de una longitud exterior de 16,60 metros y una interior de 14,50 metros así como una anchura de 7,2 metros exterior 3,3 metros interior. La anchura de los muros oscila entre los 1,7 y 2,5 metros. Tiene una forma absidal y fue utilizada entre 1.410 a.C. y 1.315 a.C. En el centro se conserva el hogar de fuego delimitado por tres piedras abierta al dado. Se localizaron diferentes restos cerámicos y utillaje de metal, hueso y piedra.
La segunda naveta es también absidal y de dimensiones más pequeñas. Longitud exterior de 8,5 metros e interior de 6,6 metros, La anchura es de 5,4 metros en el exterior y 2,9 metros en el interior. En el interior se encuentra un hogar de fuego y los restos de un pilar.

Desde este punto de vista panorámica (y también en otra época del año) podemos apreciar la forma geminada de la tercera naveta.
La tercera de trata de una naveta geminada -dos elementos emparejados- también absidal con una longitud de 16,5 metros y una anchura de 11 metros.

Planta del navetiforme primero

Probablemente estas habitaciones naviformes continuaron siendo utilizados durante el talayótico. Ello explica que estas y otras navetas que podemos encontrar en Mallorca sean visibles sólo por las piedras que conforman su cimentación.


viernes, 9 de junio de 2017

Javier Aramburu-Zabala. “Ses Païsses i els talaiots d´Artà”



En el marco de la I Fira Artalaiòtica de Arta tuvo lugar una conferencia inaugural a cargo de Javier Aramburu-Zabala con el tema “Ses Païsses i el talaiots d´Artà”
Javier Aramburu-Zabala Higuera (Santander, 1961) es doctor en Historia, arqueólogo y director de las excavaciones en el poblado talayótico de Ses Païsses en Artâ. Especialista en arqueología espacial, ha investigado el patrón de asentamiento de la cultura talayótica de las Islas Baleares, sobre el cual ha publicado diversos libros y artículos. Como divulgador es coautor de la Guía arqueológica de Mallorca y de la página web www.arqueobalear.es

SES PAÏSSES I ELS TALAIOTS D´ARTA
Conferencia a cargo del doctor en Historia Javier Aramburu-Zabala
Arta, 26 de Mayo de 2.017

Esta conferencia es un reflejo de lo que han sido 18 años de actividad en el yacimiento de Ses Païsses pero también va a ser mi despedida, después de estos años de actividad, de una forma incomprensible he encontrado con una actitud extraña por una parte de las administraciones que hace que este año sea la primera vez que no podemos excavar, con la idea de que se abandone la actividad del yacimiento.
Para hablar de Ses Païsses nos retrotraemos a la llegada de los primeros habitantes a la isla en torno al año 2.400 aC en estos años ya estaban construidas las pirámides de Egipto y circulaba población por toda Europa desde hace milenios. Los vieron llegar los Myotragus y al poco tiempo estos animales desaparecieron seguramente por las propias enfermedades que trajeron los animales que acompañaban a los primeros pobladores.

Navetiformes de S´Hospitalet Vell

Los primeros habitantes construyeron sus cabañas alargadas, los llamados navetiformes, que durante 1000 años fueron las construcciones que ocuparon toda la isla, aproximadamente cada 1,5 km encontramos una aldea hasta el final de esta ocupación en torno al año 1200 aC,  ejemplos son Es Pujols y  s´Arenalet de Son Colom
Son grandes cabañas que ya anticipan lo que serán los talayots, por las piedras tan grandes con que se construyen. En torno al año 1.000 aC ya esta ocupada toda la isla. La ocupación quiere decir que el ganado de una explotación pasa al terreno del vecino;  hay problemas para el control de las fuentes; comienzan los problemas. En mi opinión este aumento de población que no tenía porque frenarse ya que la isla es rica y había comida suficientes recursos para dar de comer a todos los habitantes, que tampoco son muchos -entre 15.000 y 20.000- supone un problema de tener los vecinos demasiado cerca y a mi juicio es lo que hace que aparezca el poblado de Ses Païsses.

Para hablar de Ses Païsses nos retrotraemos a la llegada de los primeros habitantes a la isla en torno al año 2.400 aC en estos años ya estaban construidas las pirámides de Egipto y circulaba población por toda Europa desde hace milenios

Un espacio cerrado como la isla de Mallorca se satura de población y habrá que encontrar una solución a lo que es la posesión del territorio: en el continente la solución es establecer unos grados de jerarquización -reyes, reyezuelos, etc.- que van unificando territorios bajo su poder y controlando a los demás mediante la violencia y al mismo tiempo dominando a los propios. En las islas es difícil adaptar la solución continental, al final del periodo navetiforme, antes de la aparición de Ses Païsses. se adopta la solución de construir los talayots, grandes construcciones, muy típico de las islas, como los Moais en la isla de Pascua, por ejemplo.
Los habitantes se juntan y se integran en torno a los talayots,  formando poblados como el que sería el núcleo central de Ses Païsses.

Ses Llenques en Sa Canova de Arta. Talayot cuadrado
Se empiezan a hacer talayots como en Sa Canova en la Colonia de Sant Pere, aprovecho para decir que sería interesante plantearse Sa Canova como un auténtico parque arqueológico, es uno de los sitios de Mallorca donde más monumentos hay, donde más cerca están el uno del otro, donde son más visitables y donde mejor se puede explicar como funcionaba el mundo talayótico.
Toda la isla se empieza a llenar de talayots con lo que hay mucha gente viviendo en la isla y se van integrando en poblados. Hay que distinguir entre poblados y talayots
Los talayots pueden estar dentro o fuera de los poblados y hay de muchos tipos siendo su utilidad principal la de marcar el territorio.
Se tiene la creencia que los talayots eran torres de defensa, pienso que no, son como una bandera, marcan el territorio para decir esto es mio y lo marcan de distinta manera. Unos eran túmulos o plataformas escalonadas que probablemente tenían una función de tipo religioso.   Sos Sastres tiene un talayot circular fuera del poblado pero tiene la puerta orientada hacia el túmulo de Son Favar. Esto es un fenómeno que se repite mucho en Mallorca: hay un poblado talayótico con un talayot circular fuera orientado hacia un túmulo que está en lo alto de una montaña. Da la impresión de que este talayot era una especie de capilla donde hacían ceremonias que tenían que ver con el túmulo. La puerta de los talayots circulares cercanos a los poblados están orientados hacia monumentos escalonados.

Los talayots pueden estar dentro o fuera de los poblados y hay de muchos tipos siendo su utilidad principal la de marcar el territorio

Los talayots tienen una complejidad muy grande, cuando se escala un talayot se puede uno sentirse decepcionado porque era una cultura bastante pobre por decirlo de alguna manera, estamos hablando en torno a los años 1000 – 900 aC pero que en cuanto a la riqueza monumental eran espectaculares.
Se construyeron muchos monumentos porque probablemente les sobraba mucho tiempo. Era un pueblo ganadero, sacaban el ganado por las mañanas del poblado y se quedaba mucha gente sin nada que hacer por lo que tenían mucho tiempo para construir. También tenían agricultura pero principalmente eran ganaderos.

Reconstrucción ideal del poblado de Ses Païsses. Dibujo de Javier Aramburu
Ses Païsses forma parte de toda  una red de poblados que hay por todo el valle de Arta que debía formar relaciones entre ellos, como pueden ser los poblados de So sastres,  S´Heretat, etc.
No todos los talayots son circulares a pesar que llevo más de 20 años intentando convencer a la gente de esto. El talayot puede ser coronado, circular, cuadrado, túmulo, … hay muchos tipos diferentes. Los talayots cuadrados tienen una relación astronómica evidente, hay 101 en Mallorca y 99 de ellos tienen la misma orientación 145 – 147 grados que como no había brújula en aquella época tiene que ser una orientación necesariamente astronómica. Son talayots que suelen medir de lado 10,8 metros, construidos fuera del poblado y con el horizonte despejado. Estaban destinados, al igual que los circulares, a marcar el propio territorio pero le añadían un plus de significación religiosa que tenía que ver con las estrellas, esto es bastante seguro. Los talayots cuadrados tienen normalmente la puerta alta, hay que agacharse un poco mientras que en los circulares hay que agacharse del todo.

Los talayots cuadrados tienen una relación astronómica evidente

En las montañas de Mallorca hay cerca de 300 monumentos escalonados bastante derruidos que tenían probablemente una función religiosa. Solo se ha excavado uno en toda Mallorca, en Alaró y lo aparecido en la excavación es muy pobre. Esta gente no tenía sacerdotes profesionales, era un pueblo muy sencillo, estaban bien con lo que tenían y no necesitaban jerarquizarse con sacerdotes, jefes, etc. por lo que cuando se excava no se encuentran estatuas u objetos ni cosas que puedas decir aquí había una religión clara pero ya por el sitio en que están te indican que lo pusieron allí porque querían resaltar algún aspecto de tipo ideológico. Suelen estar siempre justo en la mitad de dos poblados. Son monumentos en rampa.


En Ses Païsses llegaron a vivir unas 300 personas en su momento de máximo esplendor.
El talayot de Ses Païsses es el más antiguo de Mallorca, está construido en el 1000 a.C. con total seguridad. El resto de talayots de Mallorca están datados entre 100 y 150 años después, datado por radiocarbono.
Los talayots se podían agrupar fuera de los poblados en centros ceremoniales. Fuera de los poblados hay muchas veces santuarios que son ya posteriores, de la época de los honderos baleares en torno al año 500 a.C. La separación entre poblados solía ser entre 2 y tres kilómetros.
Vale la pena hacer una feria porque es un monumento extendido por toda la isla, original y que puede dar jugo en muchos aspectos: turístico, patrimonio, etc.
En cuanto a las partes excavadas en el poblado de Ses Paisses esta lo excavado por Giovanni Lilliu, lo excavado por mi equipo y una excavación realizada por otro arqueólogo de una forma incomprensible. Puedo asumir lo excavado por Lilliu lo que no entiendo es la política de meter dos equipos de investigación simultáneos en un mismo yacimiento. Lilliu publicó el equivalente a 100 páginas, de nuestra zona hemos publicado el equivalente a 3700 páginas y cada hora de excavación conllevan 10 horas de trabajo en laboratorio. Hemos realizado una labor de recuperación de las investigaciones más antiguas.

Una de las habitaciones solapadas al talayot central de Ses Païsses
En uno de los edificios excavados en Ses Païsses había un patio y detrás una zona cubierta, da la impresión de que al poco de establecerse los habitantes vivían en cabañas pero después lo hicieron en edificios grandes donde una familia grande desarrollaba toda su actividad al aire libre en la zona del patio y tenían una zona cubierta para dormir y poco más. Esta construcción medía 18 metros de largo.
El problema, la grandeza y la dificultad de Ses Païsses es que sobre esa casa se construyeron tres casas más durante 1.000 años. Primero hay que quitar una casa, luego otra y otra.
El horno más antiguo de hierro encontrado en Baleares esta en Ses Païsses, sobre el siglo V esta ya en uso. Arta es el único sitio de Mallorca donde hay una mina de hierro a cielo abierto. En Ses Païsses se han encontrado kilos de escoria de hierro.

El problema, la grandeza y la dificultad de Ses Païsses es que sobre esa casa se construyeron tres casas más durante 1.000 años. Primero hay que quitar una casa, luego otra y otra.

Los talayóticos aprovechaban las ruinas de los edificios anteriores y construían casas sobre las mismas añadiendo cercados para guardar el ganado hasta ya en época romana. 
Este es el trabajo de investigación que hemos hecho nosotros, de cada metro cuadrado del terreno ir quitando capas de cebolla, delimitando bien lo que sucedió en cada una de esas capas, así no sólo sabemos lo que paso, sino lo que sucedió en cada momento en Ses Païsses.
A lo largo de la vida, de los 1.000 años de ocupación de Ses Païsses la vegetación cambió. Empezó con una ocupación de pino y acebuche y finalmente desapareció el pino. Había encina en Mallorca pero no se utilizaba en los poblados talayóticos para ningún uso, ni como vigas ni para prender fuego, etc. parece ser que la encina era un árbol tabú, no aparece hasta época romana.

Molino de rotación. Museo de Arta
Hay un edificio comunitario donde se reunían los talayóticos para procesar el pan, tardaban horas y horas en moler. Por cierto tenían los dientes hechos polvo porque como molían con granos de piedra, los granitos de piedra se mezclaban con la harina y cada vez que comían pan crujían los dientes.
Había hoquedades dentro de los edificios donde hacían fuego o los destinaban al almacenaje, eran sus neveras.
Da la impresión de que eran gente feliz, tenían de todo: cable, cerdos, vacas, ovejas, leche, comían cereales, tortas de pan, trigo y cebada. Por los esqueletos encontrados se deduce que eran robustos. La cerámica era sencilla.
Durante bastante tiempo vivieron con un cierto equilibrio en relación con las posibilidades que tenía la isla.  Sólo tenían un problema, eran tan felices que se reproducían con facilidad y esa fue su perdición.
Al excavar hemos procurado hacer barrios enteros para tener idea como vivían en toda una manzana. Siempre se reproduce el mismo sistema: un gran edificio talayótico antiguo luego se destruye y se quema y da lugar a casas más pequeñas.
Ses Païsses ha dado el nombre de los ciudadanos de Baleares más antiguos que se conocen. Aparecieron dos sellos de Ibiza del siglo IV a.C. con nombres de dos comerciantes: Bodmilgart y Aris.
Debe haber en todo el orbe cinco sellos sobre ánfora, cinco marcas del siglo IV a.C. de Ibiza. Ibiza era una megalópolis al estilo Nueva York en la actualidad. En aquella época  vendían miles y miles de ánforas con vino por todo el Mediterráneo de las cinco ánforas que tienen sello, tres están en Ses Païsses.
Sala hipóstila, se puede observar la apertura que conduce al talayot central del poblado de Ses Païsses
El vino les encantaba a los talayóticos. Tenían cerveza pero cuando descubrieron el vino aquello ya no tenía color. Era un vino terrible que se mezclaba con agua de mar para su conservación. Nos subimos a cualquier montaña, a cualquier yacimiento y encontraremos ánforas. Subían a donde fuera y se llevaban el vino en las ánforas.
A partir del siglo IV aC aparece uva silvestre, probablemente empezaron hacer experimentos con el cultivo de la uva en esta época.

Ses Païsses ha dado el nombre de los ciudadanos de Baleares más antiguos que se conocen. Aparecieron dos sellos de Ibiza del siglo IV a.C. con nombres de dos comerciantes: Bodmilgart y Aris.

El poblado de Ses Païsses se fue haciendo cada vez más grande y los poblados vecinos cada vez estaban más cerca y entonces el mundo talayótico se hundió, se colapsó. Porque todos los poblados y todos los talayots están quemados en la misma época, parece que es una destrucción simultánea. Parecido lo que paso con los mayas.
Los que vinieron después eran la misma población pero viviendo con otra estructura y de otra manera diferente. Esto se ve claramente en el poblado: sobre la capa de incendio del mundo talayótico se edifican nuevas viviendas. Estos hombres baleares estaban más abiertos al mundo exterior.
Luego llegaron los romanos y se acabó. Conquistaron la isla, Ses Païsses debió de ser uno de los poblados que más caña dieron, los romanos cuando conquistaban un sitio diezmaban la población o los lugares, uno de cada diez poblados los destruían, los demás lo veían y se atenían a las consecuencias. En la época en que llegaron los romanos se ve claramente como todo el poblado esta destruido y se encuentra como lo dejaron el último día, es un nivel muy interesante porque esta intacto, las piedras se encuentran tal como quedaron el día que terminó la vida en Ses Païsses. Los romanos lo destruyeron porque probablemente era el poblado más importante de la zona, el centro de la comarca.

En la época en que llegaron los romanos se ve claramente como todo el poblado esta destruido y se encuentra como lo dejaron el último día, es un nivel muy interesante porque esta intacto, las piedras se encuentran tal como quedaron el día que terminó la vida en Ses Païsses

Ses Païsses quedó desocupada durante un tiempo, posteriormente llegaron nuevos pobladores pero con usos y costumbres de estilo romano: talayóticos o baleares pero con costumbres romanas durante 100 – 200 años para luego marcharse y comenzar la ocupación del pueblo de Artà mientras que el poblado de Ses Païsses quedó olvidado.

Detalle de parte de la muralla derruida



viernes, 2 de junio de 2017

Sa Gruta

Vista panorámica del túmulo
Al igual que con S´Arenalet de Son Colom, una vez más, os pido que creáis, en esta ocasión os mostraré y os hablaré del túmulo de Sa Gruta.
Si alguna vez os preguntáis porque el talayótico de Menorca es candidato a patrimonio de la humanidad y no lo es el de Mallorca este es un claro ejemplo: ausencia de indicaciones y nulas facilidades de para la visita, es más te quedas con la sensación de cierto furtivismo a la hora de intentar acceder como es en este caso a los restos de nuestros ancestros.
El túmulo se encuentra en la misma intersección de la carretera que va de Portocristo a Cala Millor con el desvío hacia Cala Morlanda. Puede atisbarse la gran mole del monumento desde la carretera, en un sembrado a la derecha de la misma.

Pequeño detalle de la pared cuadrangular en lo más alto del túmulo, cubierto casi en su totalidad por la vegetación
El monumento, de significado ritual, tiene unos 13 metros de alto, por una base que alcanza los 17 de ancho. En la parte más elevada se levanta una pared cuadrangular de un diámetro de 12 por 14 metros por lo que se debía parecer a una pirámide maya. Las piedras están colocadas de forma escalonada, con un escalón que la vuelta a toda la pared. Los bloques aparecen poco trabajados, y dispuestos de forma irregular. Estoy seguro que todo esto luciría de una forma espectacular si se excavase  y la tupida vegetación no ocultara esta maravilla.
En sus inmediaciones se aprecian restos de habitaciones adosadas, así como una mancha bastante extensa de cerámica.
Hay que relacionarlo con el Poblado de S´Illot. Seguramente era un límite territorial de éste, enmascarado con funciones religiosas y tal vez funerarias. De hecho, en sus alrededores existe una cueva de enterramiento pretalayótica.

domingo, 28 de mayo de 2017

S'Arenalet de Son Colom

Vista general de lo que queda del navetiforme de s´Arenalet
En ocasiones el aficionado o interesado en cuestiones de arqueología o prehistoria tiene que hacer actos de fé y creer lo que dicen los especialistas en la materia, es el caso de s´Arenalet de Son Colom. Podríamos estar de pie encima de las piedras que lo conforman sin darnos cuenta de que ya hemos llegado al lugar. 
El navetiforme de s'Arenalet de Son Colom, en la costa de la Colònia de Sant Pere (Arta) es el edificio más antiguo que se conoce en Mallorca. Su excavación permitió demostrar que los orígenes de la arquitectura ciclópea eran más antiguos de los que se había pensado hasta entonces.

Representación en planta y en sección de la estructura arquitectónica de s´Arenalet de Son Colom después de su excavación en 2.004
El edificio de s´Arenalet está formado por dos fragmentos de muro de pared seca dispuestos paralelamente de norte a sur. Son de técnica ciclópea, con una anchura de 1.5 metros y 5 metros de largo y delimitan una habitación de 4 metros de ancho. La parte conservada corresponde a la zona central del edificio. El extremo norte ha desaparecido por la erosión marina y el extremo sur por los cultivos.

Representación de los principales fragmentos cerámicos con decoración incisa procedentes de s´Arenalet de Son Colom
Las dataciones de radiocarbono y las cerámicas halladas de estilo campaniforme permiten datar este edificio en torno al año 2.000 a.C. Los materiales encontrados tanto de cerámica como de metal y la tipología del edificio indican que los primeros colonizadores de Mallorca podrían ser originarios de la región del Midí de Francia.También, que este edificio pertenece a la etapa de colonización, cuando todavía no se había desarrollado una cultura propia ajena a las influencias de la cultura original. Se puede deducir que se trataba de un edificio de una habitación donde se hacían actividades metalúrgicas y también sacrificios de animales. Por los restos encontrados podemos decir que la base de la alimentación de los habitantes de s´Arenalet eran las cabras y los moluscos, y en menor proporción los cerdos y los bóvidos. Curiosamente el pescado no formaba parte de su alimentación a pesar de estar tan cerca del mar.
S´Arenalet fue excavado en 2.004 y a pesar de que estaba previsto una adecuación del lugar por parte del Ayuntamiento de Arta y el Consell Insular de Mallorca para julio de 2.012 nada se hizo, mientras tanto la falta de indicaciones y una correcta delimitación provocan una degradación que podría ser irreversible. El coste de conservación no debería ser muy alto.




domingo, 21 de mayo de 2017

Son Fornés. Talayot 3



El talayot 3 se encuentra situado en el extremo sudeste del yacimiento de Son Fornés, a una distancia aproximada de noventa metros respecto del Talayot 1 y a sesenta metros del Talayot 2; los tres edificios turriformes conforman una alineación en sentido nordoeste/sudeste. A diferencia de los dos primeros, este talayot fue reutilizado y su sufrió importantes remodelaciones durante el período postalayótico y en época clásica. Su construcción se remonta posiblemente al principios del siglo IX a.C.
Es un recinto de planta circular y construcción ciclópea, De los tres, es el que poseía la cámara más espaciosa con 6,7 metros de diámetro aunque el diámetro exterior el el más reducido con 12 metros. No se han conservado estructuras interiores del momento inicial de ocupación, ni tan solo la columna central, ya que presumiblemente sus restos fueron extraídos con motivo de la remodelación que experimentó el edificio en época postalayótica.


Resulta muy difícil sugerir la funcionalidad original del talayot  3, las dimensiones de la cámara y la posible ausencia de compartimentaciones del espacio indicarían un tipo de prácticas el el que coincidirían un considerable número de personas y/o bienes.
La ausencia de estructuras de mantenimiento como los hogares de fuego, banquetas, cisternas o mesas, características de las casas postalayoticas de Son Fornés, combinado con la singularidad de las estructuras encontradas y la monumentalidad del edificio, refuerzan la hipótesis de que se podría tratar de un recinto con una función supradoméstica. El estudio y análisis todavía se encuentra en curso.


La última fase de ocupación del Talayot 3 se produjo alrededor de los siglos II y I a.C. consistiendo en el reaprovechamiento de algunos elementos de estructuras previas. Con posterioridad  a su abandono definitivo, este sitio fue frecuentado ocasionalmente hasta principios del sigo II d.C. 

viernes, 5 de mayo de 2017

Son Fornés. Talayot 2


El talayot 2 de Son Fornés es bastante diferente del talayot 1. Es mucho más pequeño, con un diámetro máximo de 12 metros. Aunque también tenía dos pisos, carecía de puerta lateral. Por este motivo, para acceder al interior había que subir a la azotea desde el exterior y descender por una escalera helicoidal cuyos peldaños monolíticos estaban empotrados en el paramento interno del muro que delimita la cámara. Este peculiar acceso se debe a una profunda remodelación arquitectónica que había de paliar serias deficiencias de la construcción inicial. Estos fallos estructurales todavía son visibles en la fachada norte, donde se detectan derrumbes antiguos precariamente reparados.

En esta vista se puede apreciar en el lado derecho la escalera helicoidal que partía del techo
Para corregir los problemas de estabilidad del edificio hubo que tapiar la puerta original, forrar la estancia interior con un nuevo muro y, finalmente idear el acceso por la azotea. Carecía de dependencias secundarias y la superficie hábil era de tan sólo unos 9 metros cuadrados.
Carecía de vestigios de fogatas y de evidencias de descuartizamiento de animales. Tampoco disponía de vasijas para almacenar o cocinar alimentos, ni de cualquier otro instrumento relacionable con tareas productivas. Los únicos hallazgos relevantes son varios recipientes de cerámica, algunos de ellos muy poco comunes. Cabe imaginar que en la oscuridad de la pequeña cámara del Talayot 2 se realizaban reuniones, quizás de contenido ritual o político, que involucraban a un reducido número de individuos y durante los cuales se consumían bebidas sin identificar.

lunes, 1 de mayo de 2017

Son Fornés. Talayot 1


Vista desde la parte superior del talayot 1. En un segundo plano se puede vislumbrar el talayot 2
El edificio de mayor envergadura del poblado de Son Fornés es el Talayot 1. Con 17 metros de diámetro y casi 3,5 de altura, es el más grande de tos cuantos se conocen en Mallorca. El bloque de mayores dimensiones pesa casi nueve toneladas y se ha calculado que el volumen total de piedra empleada en su construcción rodaba la dos mil toneladas, extraídas de unos afloramientos rocosos cercanos al lugar donde se erigió el talayot.

Vista general. Se puede observar la entrada al corredor de cinco metros de lago que da acceso al interior del talayot
Poseía originalmente un piso superior, a modo de azotea, de unos 170 metros cuadrados, y otro inferior al que se accedía a través de un corredor practicado en su potente muro de más de 5 metros de espesor. La cámara de la planta baja, con un espacio hábil de 31,5 metros cuadrados, es de trazado circular y desde ella se accede a una pequeña estancia secundaria, empotrada en el aparejo murario, en la que apenas puede permanecerse en pie.

Vista del interior del talayot. En Primer plano la columna central
Al parecer, el acceso al piso superior se realizaba mediante algún tipo de escala que no se ha conservado. Una vez arriba, este espacio al aire libre garantizaba un amplio control visual del territorio y, muy posiblemente, cumplía dos funciones: vigilancia del entorno del poblado y comunicación mediante señales con otros talayots y núcleos habitados. El suelo de este segundo piso constituía el techo de la planta inferior. Gracias a los restos encontrados durante las excavaciones, sabemos que estaba formado por vigas de madera de acebuche (olivo silvestre) dispuestas de forma radial a partir de la piedra superior de la gran columna erigida en el centro de la planta baja. Las vigas sostenían a su vez una cubierta compuesta por ramas y barro mezclado con piedras pequeñas. El suelo de la estancia inferior, al igual que el de todas las viviendas del poblado, se consiguió regularizando la superficie de la roca natural del terreno.

Interior del corredor de acceso al interior del talayot
Se ha estimado que la fuerza de trabajo necesaria para la construcción del talayot 1 equivalió al trabajo continuado de cincuenta individuos a lo largo de unos dos meses en jornadas de sol a sol (12 horas). Esta considerable inversión de mano de obra exigía, por tanto, la participación de buena parte de los miembros de la comunidad; es decir, la cooperación de las diferentes unidades domésticas.

Con toda probabilidad se trataba de un centro de manipulación y distribución de carne. Dibujo: Varela S.L.
Se trataba de un centro de manipulación y distribución de carne, sobre todo de cerdo. Se descuartizaron cerdos y bóvidos, pero solamente una pequeña parte se consumió allí mismo, probablemente en el marco de fiestas periódicas en las que se reafirmaba la cohesión de la comunidad y, por tanto, con un marcado contenido político. Los restos de fogatas detectados en el piso inferior, así como la composición de la vajilla conservada, indican que la comida consumida en estas fiestas pudo prepararse allí mismo. No obstante, la mayor parte de las porciones cárnicas se repartía entre los miembros de la comunidad y, fruto de este acto de distribución, iban a parar a las casas, donde se ha hallado parte de estas porciones.


viernes, 21 de abril de 2017

Son Fornés. Poblado


Visión general de Son Fornés desde el Talayot 2


Son Fornés era un poblado talayótico genuino a través del cual podemos tener una visión clara de como era la vida y la sociedad de aquellos tiempos y su posterior transformación a medida que fue influenciada por culturas externas. Se trata de una yacimiento con varias fases que comprende desde el periodo talayótico hasta el clásico-romano. También se han documentado restos medievales e islámicos pero de carácter aislado.
Se encuentra al nordeste del término municipal de Montuiri, al lado del kilómetro cuatro de la carretera que une Montuiri y Pina, en una pequeña elevación del Pla de Mallorca. 
Son Fornés estaba constituido por tres talayots en torno a los cuales se encuentran varias habitaciones. Todo el conjunto se encuentra rodeado por una muralla.



Esta sociedad estaba caracterizada por su alto grado de igualitarismo y autosuficiencia. La vida y la interacción social giraban en torno a los Talayots. Tenían una fuerte economía ganadera complementada por  por el cultivo de cereales y leguminosas. La actividad agropecuaria se podría haber complementado con la recolección estacional de todo tipo de plantas que se encontraban alrededor del yacimiento. La comunidad talayótica que vivió en Son Fornés mantenía una economía de subsistencia.
La comunidad participaba colectivamente en la construcción de obras públicas y también utilizaba de forma comunitaria los talayots como centros de distribución y consumo de carne, sobre todo de cerdo y de vacuno, animales que todas las familias ayudaban a criar.


Las decisiones políticas y la actividad ritual, enmarcadas igualmente en los talayots, no debieron ser prerrogativa de un jefe o líder, sino más bien de un Consejo formado por varias personas, tal vez representantes de las familias de la comunidad. Es de prever que las decisiones tomadas en Son Fornés tuvieron bastante peso en el marco de la sociedad talayótica de Es Pla. Son Fornés era un poblado importante, incluido en el grupo de los llamados "centrales", del cual dependían otros núcleos cercanos más pequeños.
Aunque los edificios talayóticos transmiten una sensación de estabilidad, la sociedad que los construyó entró en crisis unos dos siglos después de haberlos construido. Al parecer surgieron sectores sociales con la capacidad de desmarcarse de las tradicionales relaciones de solidaridad económica y de segmentar o privatizar cada vez más la riqueza social. Parece como si el ordenamiento cívico-político y colectivizante representado en el mundo talayótico perdiera terreno frente a formas organizativas más proclives a la fragmentación del cuerpo social.

Vista desde el Talayot 1
Como consecuencia de esta crisis, hacia el 550 a.C. el poblado fue pasto de las llamas y la antigua población dejó de habitar en él. Se abría entonces una época de incertidumbres que supuso la plena implantación de la sociedad postalayótica.
Son Fornes volvió a ser habitado a inicios del siglo V a.C., años después del abandono catastrófico del poblado talayótico. El resultado fue un nuevo poblado totalmente distinto al anterior. Los cambios más llamativos se refieren a la ordenación urbanística. En el postalayótico las viviendas se distribuyeron de manera aleatoria, abriéndose entre ellas amplios espacios al aire libre. Cuando fue posible se reaprovecharon muros y bloques de piedra talayóticos en la construcción de las nuevas habitaciones.
En cuanto a la subsistencia nos encontramos ante un panorama marcado por una combinación entre una ganadería diversificada y un componente agrícola basado en los cereales.



Hacia la primera mitad del siglo II a.C. se produce un fuerte cambio socio-económico, que termina con la romanización. Aumenta el comercio, con gran cantidad de ánforas para el transporte de vino y aceite. Algunas viviendas son abandonadas, mientras que otras perviven hasta el sigo IV de nuestra era.
A mediados del siglo I de nuestra era Son Fornés entró en crisis, el número de habitantes cayó en picado y permaneció casi deshabitado durante más de tres siglos.

viernes, 14 de abril de 2017

Es Rafal


No siempre la localización o la visita de los restos prehistóricos resulta fácil, una veces por la dificultad del terreno y otras por encontrarse en fincas privadas dificultan la visión del interesado. Este es el caso de Es Rafal, en el municipio de Palma. Al encontrarse en terrenos de de una finca no pública siempre se presenta la duda de la no legalidad de pasar por unos terrenos no públicos para poder acceder a un patrimonio público. Será necesario indagar algo más sobre la cuestión.
Los restos consisten en un doble navetiforme, orientado hacia el Sur. El más occidental tiene en su ábside una cueva de tres cámaras, actualmente cegada. Estos monumentos  corresponden a los tiempos pretalayóticos aunque siguieron utilizándose en períodos posteriores. Para imaginar la envergadura de estas grandes construcciones de piedra, pueden contemplarse los muros ligeramente curvos que, conforme iban adquiriendo altura, se cerraban en forma de nave invertida. Las construcciones miden unos 13 metros de largo por 3 de ancho.
No son unos restos espectaculares para su visita, quizás una excavación en profundidad y la facilidad de las visitas con un control adecuado que equilibre el interés público con el privado podría dar una mayor entidad a estos restos. Al parecer queda mucho por descubrir en el subsuelo.

viernes, 7 de abril de 2017

Es Figueral de Son Real

Vista general desde lo alto del túmulo
Muy cerca de las casas de Son Real y de la carretera que comunica Artá con Can Picafort nos encontramos con este yacimiento muy afectado en su fisonomía por la construcción los elementos comentados anteriormente: por las casas que debieron utilizar las piedras del yacimiento y por la construcción de la carretera que arrasó y partió lo que debió ser un santuario postalayótico.
Como en otros yacimientos de Mallorca y Menorca, en este podemos observar testimonios de diferentes pueblos que ocuparon la zona a lo largo del tiempo y que fueron modificando el entorno.
Actualmente se conservan los restos de un túmulo escalonado, las de diversas navetas y otros restos de edificaciones y muros maltratados por el paso del tiempo.

Vista del navetiforme, único por estar excavado en la roca. De origen incierto
El conjunto consta de una construcción central, edificada encima de un montículo de arenisca, con otras construcciones de forma "arriñonada" adosadas a ambos lados. Justo en el lado norte de el grupo hay una navetiforme cuya base fue excavada en la roca, en lugar de construida desde su base con el aparejo ciclópeo habitual. Es un caso único en las dos islas. Los adosamientos han permitido establecer la cronología relativa de las construcciones: el monumento central es el más antiguo, y las otras estructuras se apoyan en él; sin embargo, la naviforme excavada en la roca no ha podido fecharse de ninguna manera.


Las excavaciones aportaron bastante información acerca de los hábitos alimenticios de la época gracias a un "basurero" de restos al lado de una de las construcciones. Sin embargo, el abandono inicial antes de ser reocupado por los talayóticos fue pacífico, por lo que se llevaron casi todos sus enseres y nos han llegado pocos utensilios.


viernes, 31 de marzo de 2017

Son Real. Hipogeo


Se encuentra a tan sólo 40 metros de la línea de costa, muy cerca de la necrópolis y el dolmen de Son Real. Este hipogeo o cueva artificial tiene una única cámara de morfología circula, a la cual se accede por una entrada rectangular orientada al nordeste. La entrada dispone de un umbral y un pequeño corredor enlosado con piedras planas, del que se conservan las paredes limítrofes, hasta un máximo de dos filas. Esta estructura funeraria no es única en la zona, ya que muy cerca de ella hay restos de dos cuevas.
Aunque no se puede datar. sí que recuerda morfológicamente algunos de los hipogeos documentados en Menorca, como el caso de Cala Morell y Sant Tomàs, todos ellos datados entre el bronce inicial y mediano, es decir, en la primera mitad del segundo milenio a.C.
La reutilización continuada y la ausencia de materiales no permiten establecer una cronología exacta de su uso y abandono.
Como sucede con otras tumbas colectivas del mismo tipo, estas cuevas artificiales se abandonaron el periodo talayótico para ser utilizadas en el periodo balear, de nuevo como espacios de enterramiento.
Fue a partir de la conquista romana que se dejaron de utilizar para las inhumaciones y su correspondiente uso que fue cambiando a lo largo del tiempo.

viernes, 24 de marzo de 2017

Son Real. Dolmen

Dolmen de Son Real visto desde la parte posterior y torre de enfilamiento de época reciente en segundo plano
Se encuentra ubicado en el límite que separa el sistema dunar del pinar de Son Real de la primera línea de costa, en una área de extracción de losas de marés, material con el que se realizó la construcción funeraria.
Los resultados de la excavación concluyeron que se trataba  de una estructura de enterramiento sin finalizar. Se identificó parte de la cámara, de tipología rectangular pero inacabada. De esta incipiente cámara se conserva una gran losa vertical, situada al norte, y dos laterales, adosadas a la primera. Esta rodeada por un enlosado de piedras planas que dan estabilidad a la estructura central.
Es probable que el dolmen fuese derruido ya en época talayótica para reutilizar sus materiales en la construcción de la necrópolis o en la construcción del poblado talayótico no localizado y que se supone fue construido en la zona.

Vista desde la entrada al dolmen
Las similitudes que se han establecido entre los grupos que enterraban a sus muertos en las Islas Gimnesias y otras áreas continentales, tanto por lo que hace referencia a la morfología de las tumbas como al ajuar cerámico, permiten afirmar que posiblemente se trataba de las mismas sociedades, que se establecieron en zonas  diferentes en este lado de la costa mediterránea.



En el Mapa podéis observar la cercanía entre la necrópolis y el dolmen de Son Real