domingo, 9 de diciembre de 2018

Capocorb Vell. Guía interpretativa.

Columna central del talayot cuadrado primero, planta superior
Capocorb Vell es probablemente el yacimiento arqueológico de Mallorca más popular debido a su explotación turística y al haber sido excavado de forma intensiva desde hace ya muchos años.
Ampliamente conocido y divulgado y sin embargo totalmente atípico dentro de la disposición de los poblados talayóticos, difícil de explicar aún al día de hoy.
El visitante contempla sólo una parte del conjunto de monumentos que se extiende por  en los alrededores del núcleo arqueológico principal. Más al norte, por el Camí des Palmer, un bosque oculta una concentración de edificaciones talayóticas conocidas como Capocorb d´en Jaquetó. Y desde la carretera pueden contemplarse también tres monumentos más, fuera del recinto que se visita.

Talayot circular a la entrada del yacimiento
Se apunta la hipótesis de que el poblado se encontrase en realidad en el emplazamiento de la actual possessió, donde se divisan algunos restos. Lo que hoy en día podemos contemplar debía de ser un gran centro religioso o ritual, modificado a lo largo del tiempo. El conjunto carece de las típicas murallas ciclópeas, tiene en su interior dos talayots cuadrados cuando estos suelen encontrarse fuera de los poblados y su disposición no recuerda a ninguno de los otros núcleos talayóticos como podrían ser el de Son Fornés en Montuiri o el de Ses Paisses en Arta.
Las construcciones que se conservan en los terrenos de Capocorb Vell representan sólo una parte de las que existían en la antigüedad. Desde tiempos inmemoriales, los sillares talñayóticos fueron utilizados para construir las numerosas parets seques de la zona, las possessions e incluso la actual carretera. La extensión de la zona visitable alcanza casi los siete mil metros cuadrados.

Primer talayot cuadrado
Guía interpretativa

En su momento ya subí un reportaje fotográfico y una reseña en este mismo blog. Ahora queda completado con más fotografías pero sobre todo con un vídeo que puede ser seguido con el texto adjunto y un croquis detallado. Entre paréntesis hallaréis el momento exacto dentro de la filmación y la referencia en el croquis donde se pueden encontrar cada una de las edificaciones.

1. Talayot circular primero  2. Talayot circular segundo  3. Talayot cuadrado primero  4. Muralla con habitaciones adosadas  5. Talayot cuadrado segundo  6. Talayot circular tercero  7. Recinto de planta cuadrangular  8. Muralla
Al entrar  en el recinto, vemos en primer lugar un primer talayot de planta circular (0:03). Se conserva en buen estado, con portal y restos de paredes adosadas. Hacia la izquierda y después de recorrer unos cincuenta metros se contempla un segundo talayot circular (1:10), con la particularidad de que se conserva parte de las losas de cubierta del primer piso.
Llegamos así a la parte mas espectacular, formada por dos talayots cuadrados con una serie de construcciones adosadas. El primer talayot cuadrado (1:21) tiene dos plantas, comunicadas entre si a través de un angosto corredor helicoidal (1:51) que fue utilizado como lugar de enterramiento en época posterior. El portal sigue la orientación común a la mayoría de talayots de planta cuadrada: 145º sureste. En lo alto de la torre se levanta una columna central (2:12) y desde allí contemplamos una amplia panorámica de todo el conjunto con el horizonte de la Marina de Llucmajor al fondo.

Cámara en forma de "U" del segundo talayot cuadrado
Desde este talayot comienza una muralla (2:20) que lo une al segundo talayot y a partir de la cual se desarrolla el conjunto de habitaciones adosadas estas viviendas, de planta cuadrangular, fueron construidas con posterioridad a los talayots, alrededor del siglo VI a.C. Algunas poseen una especie de antecámara, y estaban cubiertas con ramas y una capa de barro. Responden a la concepción laberíntica y abigarrada de los asentamientos talayóticos.

En primer término detalle de la muralla, detrás el segundo talayot cuadrado. Al fondo a la izquierda el tercer talayot redondo

El segundo talayot cuadrado (3:30) posee una cámara en forma de U (3:54), ya que su interior fue dividido en dos espacios. La puerta está cegada a la altura del suelo. Unos metros más hacia el este, se encuentra un tercer talayot circular (4:43) con restos de paredes adosadas.
Alejado unos metros de este conjunto, divisamos un recinto de planta rectangular (6:50) que fue ocupado durante más de quince siglos. La construcción de este edificio puede datarse entre los siglos V-IV a.C.
La difícil interpretación de Capocorb Vell obedece así a una mayor acumulación de varias etapas de ocupación respecto de otros poblados talayóticos. En un primer momento pudo tratarse de un centro religioso o ceremonial, formado por talayots y recintos aislados. Posteriormente, debió de construirse el conjunto de habitaciones, por lo que se transformó en un lugar de población.


viernes, 23 de noviembre de 2018

Ses Sínies


Naviforme Ses Sínies. El yacimiento exige una limpieza de la vegetación y una excavación para determinar exactamente su estructura.
El yacimiento de Ses Sínies esta ubicaco en el valle del Galatzó, en la parte más interior, a 275 metros de altura en dirección norte y a unos 20 metros del curso del torrente y con poca visibilidad. En el poblado puede verse un naviforme de grandes dimensiones de 17 m de longitud por 7.5 m de ancho,  parece que su función sería la de delimitar la zona del poblado y toda una serie de estructuras arquitectónicas cuya interpretación exigiría la excavación arqueológica del yacimiento. También se observa alrededor de ellas una especie de cercado y rampa de acceso.

Entrada al interior del naviforme
Debido a la vegetación, en la actualidad no puede calcularse el número de estructuras arquitectónicas existentes. Sin embargo, por los restos observados, se trataría de un poblado de grandes dimensiones cuya funcionalidad sería la de hábitat. Se han catalogado dos unidades arquitectónicas pertenecientes al conjunto: Un navetiforme y un muro de delimitación. En toda la vertiente de la montaña, alrededor de ambas unidades, se localizan estructuras murarias cubiertas por la vegetación.

El entorno paisajístico del yacimiento es incomparable

domingo, 18 de noviembre de 2018

Son Jordí. Can Ballester. Mestre Ramón


Cima del túmulo
En la parte más alta del yacimiento podremos tener una magnífica vista del paisaje que lo rodea y de los magníficos restos que forman el conjunto.

Nos encontramos ante un túmulo escalonado con muralla defensiva. El yacimiento arqueológico está situado en un enclave estratégico. A poco más de 800 metros del puerto natural, en un punto elevado que le permitiría tener un control absoluto de la zona. Hecho necesario, tanto para comunicarse con otros núcleos habitados, como para avistar posibles visitantes, que vinieran del mar. También está muy cerca de un torrente y de una llanura fértil.

Vista general del túmulo
Mestre Ramon está catalogado dentro de la categoría de yacimiento tumular o de plataforma escalonada. Estas construcciones se erigieron a finales del Periodo naviforme y a principios del Periodo talayótico. Es decir, entre los años 1.100 y 900 a.C. Por lo tanto estamos ante una estructura que se construyó en un momento importante de cambios, que se dieron en el periodo de transición entre la Edad del Bronce y la Edad del Hierro.

Cómo también sucede con la mayoría de los yacimientos isleños la ocupación del lugar perduró a lo largo de los siglos, llegando a la conquista romana de la isla.

En la cumbre del yacimicento que se situa en el centro del poblado, podremos ver los restos de una plataforma escalonada, con dos paramentos de forma más o menos cuadrangular. La parte más alta se caracteriza por ser totalmente plana, donde podemos encontrar restos de un posible enlosado.

Detalle de la muralla ciclópea. Detrás se puede observar la parte alta del túmulo
Las partes más bajas del yacimiento destacan por contar con una gran muralla ciclópea característica del Periodo balear. Esta estructura defensiva bordea buena parte del yacimiento, desde su vertiente suroeste hasta la nordeste. La zona norte se perdió debido a trabajos de extracción de piedras a lo largo del siglo XX. El acceso a esta muralla lo encontramos orientado al este. Se trata de una puerta estrechada donde hay una espacie de escondrijo, donde se podría haber situado el vigía del poblado.

En Época romana posiblemente serían los mismos pobladores de Mestre Ramon los que controlarían toda el área hasta la costa.

Detalle de la cima del túmulo

domingo, 11 de noviembre de 2018

S'Argolla

El turriforme aprovecha la orografía del terreno para configurar un punto estratégico único
Se trata de una estructura escalonada de planta irregular y alzado escalonado de época talatótica ubicada sobre una colina de difícil acceso con diversas hileras de muros concéntricos de grandes piedras de tipo ciclópeo que se adaptan al terreno.
La vertiente norte de la colina está cortada por un acantilado de unos 40 metros de altura. En la parte superior es donde se observan más claramente los diferentes ámbitos, muros escalonados y posibles rampas de acceso

Levemente, se pueden apreciar los círculos concéntricos del turriforme
Su funcionalidad sería la de control del territorio. El yacimiento está ubicado sobre una colina, lo que le confiere un gran dominio visual sobre el territorio circundante. Al ubicarse en un lugar estratégico seguirá utilizándose durante la época romana y medieval.

La vertiente norte goza de unas vistas espectaculares

miércoles, 7 de noviembre de 2018

Son Cabrer

En Primer término el Santuario. Al fondo se puede ver la hoy abandonada posesión de Son Cabrer a pesar de ser un bien patrimonial catalogado
Al lado de las instalaciones hospitalarias de Son Espases pero perteneciendo la antigua posesión de Son Cabrer  nos encontramos con este posible santuario de época Postalayótica. 
Hay evidencias de que al parecer en la zona existió un poblado talayótico. Serían precisas investigaciones arqueológicas pero la cuestión es difícil: la titularidad privada de los terrenos circundantes en los que se han vertido escombros durante mucho tiempo y la existencia misma del hospital dificultan la exploración e investigación que tienen una gran potencial arqueológico.
También sería preciso una adecuada limpieza periódica del terreno donde se haya ubicado el santuario y una correcta señalización para una mejor conservación para que no caiga en el olvido.


sábado, 27 de octubre de 2018

Patrimonio en precario: II Lo que podriamos dejar de ver

El yacimiento de Son Matge quedó destruido en un 75 % tras el derrumbe del abrigo
En la anterior entrada comente sobre aquellos yacimientos o monumentos de la prehistoria que ya no podremos ver. En esta ocasión haré mención de aquellos monumentos que si bien han estado amenazados han conseguido seguir en pie aunque en ocasiones el precio pagado ha sido muy alto. Esta es la relación:

Son Matge. Este importante yacimiento, uno de los fundamentales de la arqueología mallorquina, al conservar una completa secuencia estratigráfica desde los primeros poblamientos hasta los tiempos romanos quedo prácticamente destruido en febrero de 2.005 después de que una avalancha de toneladas de piedra, provocada, al parecer, por el efecto de las lluvias y el frío, lo arrasara y sepultara. Aún así es todavía visitable lo poco que se ha conservado y el enclave paisajístico donde se encuentra permite hacerse una idea de como debía ser la vida de los primeros moradores de la isla.

Illot des Porros.  En el invierno de 2.003, la necrópolis postalayótica ubicada en el Illot des Porros fue destruida, casi en su totalidad, por el oleaje de un temporal virulento. El abandono absoluto al que está sometido el patrimonio histórico antiguo en las Islas Baleares está degenerando en una rápida destrucción. No basta con desenterrar e investigar, también hay que preservar los nuevos hallazgos.

Son Real. Hasta los años ochenta del pasado siglo la necrópolis vecina del Illot des Porros estuvo expuesta al deterioro y al vandalismo por la ausencia total de protección y vigilancia, llegando incluso a practicarse motocross entre las tumbas. Su integración dentro de la finca pública de Son Real ha permitido un mejor control sobre el resurgimiento del yacimiento con nuevas excavaciones periódicas.

Bocchoris. La que fue la única población nativa de Mallorca que se federó con Roma subsiste en el más total de los olvidos. El yacimiento situado cerca de Cala Bóquer esta totalmente expuesto al vandalismo, la presión humana y vencida por una burocracia insufrible. La basura se extiende por la zona, la maleza se ha comido la mayoría de las estructuras. Urge una delimitación correcta del yacimiento, como mínimo una buena limpieza y su correspondiente señalización.

Restos de la muralla de Cas Quitxero encajonada entre construcciones recientes. Urge un desbroce del terreno.
Cas Quitxero. El descubrimiento del resto de un muralla talayótica cercano a Palma mientras se estaba realizando una limpieza del terreno para una futura construcción de adosados estuvo rodeado de polémica. Finalmente se ha podido preservar, encajonado entre construcciones recientes. Es lógico pensar que en la zona y debajo de muchas construcciones hay todavía muchos restos y vestigios que consciente o inconscientemente han quedado enterradas.

Ets Antigors. En este yacimiento de Ses Salines se encontraban las ruinas del santuario, llamado "habitación romana" por Colominas y que fueron cubiertas de nuevo tras las excavaciones por condición expresada en el momento de las excavaciones por el dueño en aquel entonces de los terrenos ¿Quizás esta decisión ayudo a preservar el monumento aunque no sea visible?  Otro elemento desaparecido, este de forma definitiva, fueron unas cámaras hipogeas al pie de un talayot, que se destruyeron en el momento de las excavaciones para utilizar su piedra en el trazado del tren de Santanyí.

Excepto por el caso de Son Matge los otros casos se deben a la acción directa o indirecta del hombre: quizás el efecto de "desenterrar y abandonar" sea la causa más habitual del deterioro de los yacimientos. Se ha destruido más en los últimos ciento veinte años que en los dos mil anteriores.

domingo, 21 de octubre de 2018

Patrimonio en precario: I Lo que ya no veremos

Maqueta de un talayot del complejo de Son Oms expuesto en el museo del Castillo de Bellver. La construcción de la segunda pista del Aeropuesto de Palma destruyo lo que parecía ser el mayor complejo talayótico de la época.
Los monumentos arqueológicos destruidos en Baleares es notable. Así como en Menorca muchas construcciones se salvaron al no ser la tierra aprovechable agrícolamente, además de una política conservacionista contundente, en Mallorca muchos talayots fueron desmontados para eliminar el obstáculo que suponían. Canteras, hornos de cal y más recientemente las urbanizaciones; acompañado en muchos casos también de buenas dosis de ignorancia; han sido los peores enemigos de la arqueología insular. Lo peor es que sigue la destrucción y el deterioro hasta el día de hoy aunque sea en menor medida.
De la larga lista de monumentos de la prehistoria y la protohistoria desaparecidos podemos enumerar los siguientes:
-Seis talayots en Es Mirabons (Campos). Hay referencias de destrucciones ocurridas en 1.879 y a principios de siglo, aunque los daños se produjeron en un amplio período de tiempo. Sólo se conserva una fotografía del más importante y un plano del conjunto.
- En S'Alqueria Fosca (Camps), el año 1.912 desaparecía el último de una serie de talayots, en el lugar conocido como Ses Talaies.
- Con motivo  de las obras de construcción de una escuela, se derruyó uno de los dos talayots de Ca N´Estela (Campos), y el otro tampoco ha llegado hasta nuestros días. Sólo se conservan algunos datos sobre ellos.
- Sa Talaia de Son Catlar Nou (Campos), acabo convertido en gravilla durante los años sesenta del pasado siglo. Tenía más de 50 metros de largo, por 33 de ancho. Se conserva una foto y el plano.
- El poblado de Son Julià (Llucmajor) fue totalmente demolido al construirse el ferrocarril a Santanyí. En 1.920, todavía quedaba un resto de muralla, dos navetiformes y otros restos que fueron excavados, conservándose planos y fotografías.
- El talayot cuadrado de Rafal Cargolles (Manacor) fue demolido hacia 1.929. Pudo ser excavado y fotografiado previamente. En el lugar donde se levantaba todavía se recogen fragmentos de cerámica.
- En Can Xanet (Alcudia), de un talayot circular no queda más que un dibujo.

El desaparecido talayot de Can Xanet, según dibujo de Costa i Llobera

- La destrucción parcial a finales del pasado siglo del poblado de Sos Sastres (Capdepera).
- El Talayot de S´Avancar en el año 2.010 debido a un error de catalogación por parte de la administración y el obrar inconsciente por parte de la propiedad de los terrenos donde se hallaba ubicado el monumento.
- El conjunto de Son Oms (Palma), destruido para construir la segunda pista del aeropuerto y de los que sólo se salvo el santuario al ser trasladado: la fatiga del material hacia que la piedra se descompusiese al ser movida. Con el tiempo el santuario quedo enclavado en medio de un espacio de acceso de la autovía de Llucmajor imposible de visitar. Del conjunto completo se puede observar una maqueta en el Museo de la Ciudad de Palma -Castillo de Bellver-
- También en Palma desaparecieron un poblado en Son Sant Joan, y los talayots de S´Aranjassa, Cas Francès y Es Cutilar.
Es exigible una correcta catalogación del patrimonio cultural y sobre todo una buena señalización del mismo para evitar, en la medida de lo posible, su desaparición .

sábado, 13 de octubre de 2018

Cometa des Morts

Entrada a la Cueva I
La Cueva I de la Cometa del Morts es uo de los yacimientos funerarios clásicos de Mallorca. La cueva se introduce en el subsuelo, bajo un umbral cubierto de sombras y vegetación. El descenso se realiza entre paredes elevadas sombrías.
El corredor tiene 41 metros de longitud, y baja en trechos escalonados hasta llegar un rellano, tras el cual se accede a una sala de unos 130 metros cuadrados. Desde allí parte una galería de 17 metros, en dirección sudeste y separada de la sala por un muro ciclópeo.

Esquema de la Cueva I
Hay dos fases de enterramiento. La primera corresponde a la Edad del Bronce, y los enterramientos se encontraban en la cámara final. En la fase final del talayótico, ya dentro de la Edad del Hierro, se practicaron inhumaciones en cal, aprovechando para ello la parte central de la cueva. Allí aparecieron varios tintinábulos, figuras de bronce, un disco decorado con racimos de uvas y otro con motivos geométricos, representaciones de gallos, una doble hacha, fíbulas, varias espadas, diademas y collares.
Réplica de disco decorado encontrado en la Cueva I (Museo de Lluc)
La Cueva II de la Cometa des Morts dista menos de 70 metros de la primera pero es difícil de localizar. Su acceso es un hoyo de menos de dos metros de altura, al pie de una roca, por el que se penetra en un angosto pasadizo. La cueva consisten en una larga galería inclinada, de 19 metros de largo por 1,50 de ancho y una altura de 1,50 aproximadamente, que termina en una dolina o socavón.
En la cueva se descubrieron seis ataudes, colocados contra las paredes. Algunos, en buen estado de conservación y otros totalmente podridos. No tenían tapa, pero sí cuatro orificios para encajar las clavijas de algún tipo de cubierta. La madera es de pino, y miden unos 130 cms de largo por 50 de ancho. En su interior aparecieron restos humanos. Estos enterramientos corresponden a la época final del Talayótico final. 
Se recomienda la visita al cercano museo del monasterio de Lluc para contemplar los hallazgos de este yacimiento.

Se puede apreciar la bajada angosta y la verticalidad de la cueva en su recorrido


domingo, 7 de octubre de 2018

Almallutx

Los santuarios tal como se ven desde desde el otro lado del embalse del Gorg Blau
El poblado de Almallutx es uno de los casos más peculiaresy enigmáticos de la arqueología de las Baleares, a causa de las altas columnas de más de tres metros de altura que centraban los tres santuarios construidos en este lugar de montaña tal vez sólo comparable pero levemente al santuario de Son Corro en Costix y lejos de la Serra de Tramuntana.
El yacimiento se encuentra en el mismo embalse del Gorg Blau cerca del Puig Major y rodeado de las mayores elevaciones de la isla. El acceso, a no ser que haya una gran escasez de lluvias, es difícil y complicado. Sin embargo, todo el conjunto se contempla desde la carretera desde el lado opuesto del embalse por donde transcurre la carretera. Ante la inminencia de las obras del embalse se procedió a una excavación entre los años 1969 y 1970. En total se estudiaron once edificos.
El yacimiento esta dividido en dos grupos. En la ladera noroeste se encuentra un santuario cubierto por las aguas y cuya columna es la que levanta al borde de la carretera. Al otro lado del embalse vemos un conjunto formado por restos de un poblado y otros dos santuarios con sendas columnas políticas.

Los santuarios de Almallutx según dibujo de Ensenyat
El núcleo más importante, que se levanta sobre la ladera conocida como es Castellot, estaba cerrado por una muralla. La mayor de edificios del poblado son cabañas muy rústicas construidas con piedra pequeña y sin trabajar. Los niveles iban desde la época talayótica (VII a.C.) hasta los tiempos romanos y medievales.
Los elementos más interesantes son los dos santuarios situados en esta zona. El santuario 1, en la parte inferior, tiene planta cuadrangular con las esquinas redondeadas. Mide 7 por 6,6 m y su puerta está orientada al suroeste. Las paredes están formadas por hiladas de piedras regulares de tamaño considerable. Durante la excavación aparecieron los esqueletos de dos hombres de un hombres cubiertos por losas.
El santuario 2, a un nivel superior, es idéntico al primero. Mide 6,6 por 7,3 m y también cuenta con una columna de 3,7 m de altura. En el que aparecieron algunos vasos que contenían restos de animales.

Santuario 3. Traslado al lado de la carretera cuando se construyo el embalse
El santuario 3, en el lado de la carretera, sigue el mismo patrón. De la planta cuadrada, mide 6,5 m por 6,35 m y la columna que estaba en su interior, de casi cuatro metros.
Hay que destacar las dificultades de acceso y subsistencia en este lugar de la sierra, cubierto a menudo por la nieve en los meses de invierto y con una gran escasez de medios de subsistencia. Esto lleva a pensar en la posibilidad de que los santuarios de Almallutx fueran uno de los centros religiosos de toda la isla. Al ubicar estas construcciones en el talayótico final la influencia púnica debe ser evidente.
Nota: en lo que respecta a la realización fotográfica la toma general del santuario se ha realizado con una Nikon D7000 con un objetivo Tokina 80-200 2.8 con duplicador Soligor.

domingo, 19 de agosto de 2018

Necrópolis Son Real. Excavaciones 2018

Detalle de una de las exhumaciones. En este caso se trata de un enterramiento colectivo de tres individuos
Los arqueólogos y antropólogos que han trabajado este verano en la necrópolis de Son Real han exhumado restos humanos de la época talayótica, es decir, de unos 2.500 años de antigüedad que han aparecido en el sector norte de la Punta dels Fenicis más cercana al mar.
Se han localizado seis restos humanos enterrados en cuatro tumbas diferentes. En un yacimiento que se creía que estaba casi por completo excavado por lo que los hallazgos son toda una sorpresa y no se descarta que se pueda localizar algún enterramiento más.

Enterramiento colectivo de tres individuos. Todos ellos de edad adulta, los dos de la derecha corresponderían a dos hombres y el de la izquierda a una mujer
Este yacimiento es único en todo el Mediterráneo occidental ya que no se encuentra otra necrópolis similar de la misma época, ya que los pueblos realizaban los enterramientos en cuevas naturales o en hipogeos -cuevas artificiales- pero no en cementerios con la monumentalidad de la necrópolis de Son Real.
Antropóloga trabajando sobre los restos de un único individuo encontrado en una de las tumbas
Durante las excavaciones se detectaron algunos indicios que muestran expolios. El problema del yacimiento es que es accesible durante todo el año y que, a excepción de la época de excavaciones, no esta vigilado. Existió un cerramiento perimetral que fue destruido por temporal hace 17 años que también se llevo por delante los enterramientos de cercano illot des Porros. 
La necrópolis de Son Real es un yacimiento único que tiene una fecha de caducidad muy próxima si las administraciones no se ponen de acuerdo y lo protegen de la acción del mar y los expolios.

Vista de la Bahía de Alcudia desde la Punta dels Fenicis, También se puede observar el Illot des Porros otro lugar de enterramiento de la época postalayótica. 

domingo, 17 de junio de 2018

Canova d´en Morell


Este talayot conserva su portal orientado hacia la dirección habitual en estas edificaciones: SE. El interior está cegado por el derrumbe de su techo. Alcanza una altura de unos dos metros, y en su parte superior podemos apreciar, entre los matorrales y las piedras que lo ciegan, lo que debe ser uno de los tambores de su columna central, aunque la única forma que tenemos de intuir esto es que es una gran piedra, situada más o menos en el centro del talayot.
El solar donde está esta construcción, se llama Ses Llenques y debió tener en tiempos un enorme poblado con su centro ceremonial. Ahora, apenas queda algo más que tierra de labranza, pero algunos restos disgregados nos dan constancia de lo grande que debió ser el lugar. Así, a unos cien metros de el talayot cuadrado quedan las hiladas inferiores de un posible santuario; a unos 300 m. al norte nos encontramos con el famoso talayot circular "Sa Clova d'es Xot, así como algunos restos más, ahora irreconocibles. Además, en el mismo terreno quedan restos de una posible habitación, y el el otro lado de la carretera hay restos de otro talayot cuadrado casi desaparecido, una cantera antigua y un torrente que tiene cuevas, posiblemente utilizadas para enterramientos, las "Coves Bartolines."


viernes, 8 de junio de 2018

Myotragus Balearicus

Craneo y huesos de Myotragus encontrados en la Cova des Moro. Museo de Manacor
El Myotragus balearicus (en griego, "cabra-rata de las Baleares") es una especie extinta de mamífero que habitaba en las islas de Mallorca, Menorca, Cabrera y Sa Dragonera hasta su extinción hace unos 5000 años. Se trata de un bóvido aunque los últimos análisis de ADN indican que se encuentra cerca del grupo de las ovejas (ovinos). Una cuestión importante es la del momento de la llegada del antepasado del Myotragus a las islas que se debió producir durante una fase de desecación del Mediterráneo. El aislamiento del linaje del Myotragus en las Baleares comenzó en el Plistoceno cuando la cuenca se volvió a llenar de agua y estos animales se quedaron aislados.

Idealización del Myotragus. Dibujo: J.P.Brinkerink
El Myotragus es un buen ejemplo de la adptación genética que puede experimentar un animal a causa del aislamiento. Como en las Islas Baleares no había depredadores carnívoros (excepto las rapaces), este animal no tenía enemigos naturales. La agilidad de movimientos y la visión periférica ya eran necesarios para sobrevivir. Así que los ojos se fueron moviendo hacia una posición frontal dando al animal una visión estereoscópica mucho más favorable en la región montañosa de Mallorca. El acortamiento de las extremidades y la fusión de los huesos del tarso hicieron que el animal fuese más bajo y con menos movilidad pero le dio mejor estabilidad para moverse por las vertientes y las paredes de roca de las montañas.

Una articulación parcial de Myotragus procedente de la Cueva de Muleta. Datado alrededor del 20.000 a.C. Museo arqueológico de Deià
La mandíbula y los dientes sufrieron considerables  modificaciones. En lugar de tener tres parejas de incisivos en la mandíbula, el animal teneia solamente un granb gran y robusto incisivo de crecimiento continuo. Estos cambios estaban indudablemente relacionados con las condiciones especiales en que el animal tenía que encontrar la comida. La mandíbula robusta y el incisivo de crecimiento continuo eran muy eficientes para desenterrar racies de plantas y para pastar brotes de árboles y arbustos. El aislamiento y la adaptación a un medio nuevo también causaron una reducción del cerebro y de órganos sensoriales. Vivían dos veces más que sus homólogos continentales. La longevidad y un retardo de la senectud son una consecuencia de vivir en un entorno con pocos elementos externos que le pudieran causar la muerte (como podrían ser los depredadores).
El Myotragus balearicus es la última y más evolucionada forma de una serie evolutiva de antepasados que se adaptaron a la vida en aislamiento de las islas. Finalmente surgió un animal que pesaba unos 50 kg, llegaba a los 45 o 50 cm de alzada, se movía de una manera lenta y poco elegante, y tenía un cuerpo rechoncho y pesado.

Esquema de la cueva de Muleta. Se pueden apreciar las chimeneas por donde caían los animales, mayoritariamente Myotragus. Museo arqueológico de Deià
El conocimiento de este animal proviene de los restos encontrados en diferentes cuevas como la Cova Estreta (Pollençca) y la Cova des Moro (Manacor) y la Cova de Muleta (Soller). Esta última se compone de dos niveles horizontales conectados por una chimenea vertical que funcionó como trampa para animales. Los ojos del animal no se adaptaban a la oscuridad cuando entraban en la cueva y caían por la chimenea. Durante miles de años los sedimentos y los restos de animales se acumularon en este punto.
Las diversas dataciones indican que los tres mamíferos terrestres nativos de Mallorca (Myotragus, Hypnomys y la musaraña gigante Nesiotites) desaparecieron en un mismo periodo de tiempo muy corto, durante el tercer milenio a.C. o poco antes. Durante años se ha desarrollado un cierto enfrentamiento entre los científicos que defienden que estas extinciones fueron producto de un cambio climático, y los partidarios de que fueron exterminados por los primeros pobladores humanos de las Islas Baleares. Cada poco tiempo aparecen pistas que apuntan en uno y otro sentido, por lo que la cuestión no puede darse todavía por resuelta completamente.

Hymnomys, un lirón también extinguido en la misma épcoa que el Myotragus. Museo arqueológico de Deià
La tesis mayoritaria es la que apunta a una extinción por causas antrópicas. Tradicionalmente se había fechado la primera colonización humana de Baleares hacia el 5000 a. C. o incluso antes, pero la revisión de los yacimientos con métodos de datación modernos indican claramente que no hubo presencia humana anterior al 3000 a. C., por lo que los primeros baleares serían los portadores de la cultura pre-talayótica (3000-1400 a. C.). La fecha es, desde luego, realmente sospechosa, pues se solapa muy estrechamente con la rápida decadencia de las tres especies.

Craneo con columna vertebral y craneos de Myotragus. Museo arqueológico de Deià

Los primeros baleares tenían una cultura neolítica, aunque seguían viviendo en cuevas. En éstas se han encontrado enormes cantidades de restos óseos de animales, especialmente Myotragus, con señales evidentes de haber sido descuartizados y consumidos por humanos. Lo más sorprendente es que no todos los Myotragus llegaron muertos a las cuevas, sino que hay indicios de que muchos de ellos fueron mantenidos durante un tiempo allí, y también muchos de ellos tienen los cuernos recortados y cicatrizados después: Un indicio claro de que estaban siendo objeto de un intento de domesticación. El por qué del fracaso de éste se debió probablemente a que los Myotragus no se reproducían en cautividad o al menos a una velocidad adecuada, pues en las cuevas sólo hay restos de ejemplares adultos.

Reconstrucción idealizada de un grupo de Myotragus
La caza, el fracaso de la domesticación y la introducción de animales domésticos como cabras (que competían con el Myotragus por el mismo alimento), vacas y ovejas (y en consecuencia, la aclaración de los bosques para darles lugares donde pastar) y perros y cerdos (que pudieron depredar sobre el Myotragus en caso de asilvestrarse) fueron las causas que llevaron probablemente a este animal a la extinción.