sábado, 17 de febrero de 2018

Son Fornés. Excavación 2017

Parte de la muralla excavada durante 2.017. Se puede apreciar en las piedras del primer término la parte que sobresalía del terreno -más oscura- y la que ha sido excavada -más clara. En Primer término también se puede apreciar lo que vendría a ser la mitad de lo que sería el acceso hacia el interior. El bancal, previo a la arboleda, es de construcción reciente y probablemente condenado para excavaciones posteriores
Parece que 2017 fue un buen año de excavaciones, me constan los trabajos realizados en Es Turassot, Es Closos de Can Gaià, Es Rossells y Son Fornés. Casi siempre gracias a iniciativas locales y llevadas a cabo por grupos de jóvenes entusiastas dinámicos e imaginativos para llevar a cabo los trabajos y promocionarlos.
En esta ocasión os quiero mostrar los trabajos y descubrimientos realizados en el yacimiento de Son Fornés. Desde hace ya más de cuarenta años se viene trabajando de forma ininterrumpida tanto en excavaciones como en promoción en este poblado de origen talayótico que posee su propio museo ubicado en lo que fue un antiguo molino restaurado.

Localizaciones de los trabajos realizados durante la 15ª Campaña. Foto: Museu Arqueològic Son Fornés
Los trabajos de la 15ª campaña de Son Fornés se han localizado en dos zonas. La primera de ellas sería la excavación de una parte de una muralla de época postalayótica.
Tendría 2,80 metros de anchura y reforzada con pequeños muretes de sustentación. Tuvo sucesivas remodelaciones y se uso también en época clásica.
Se observa una pequeña compartimentación en la que no se ha encontrado ningún hogar por lo que se supone que su uso debía de ser similar al de una garita.
Parece que tiene una conexión con los santuarios ya excavados en campañas anteriores.

Uno de los hallazgos más sorprendentes e inesperados de esta campaña fue esta escalinata
Por la forma y la parte excavada de la muralla y la evidencia de su existencia en distintas zonas pendientes de ser escavadas podría cerrar una superficie aproximada de seis mil metros cuadrados.
Durante los trabajos realizadas se han encontrado hondas de piedra y una de plomo cuya fabricación y origen estarían ubicadas en el mismo poblado de Son Fornés. También se han encontrado diversas armas como son puntas de lanza y espadas.

Edificaciones excavadas durante 2017. En la habitación de la izquierda se puede observar donde estaba localizada la columna central. En el centro un posible almacén donde se han encontrado bastantes objetos. Al fondo a la izquierda se puede vislumbrar el talayot 3
La segunda zona excavada corresponde a unas edificaciones ubicadas entre el los talayots 2 y 3 donde, desde hace ya tiempo, ya se intuía un entramado urbanístico muy concreto formados por un gran muro no defensivo sino organizador del espacio y que ayudaba a la construcción de nuevas edificaciones.
En este contexto parece que las transformaciones radicales que sufrió el talayot 3 -la principal sería la desaparición de su columna central- podría tener relación con el hallazgo de este entramado urbano.
Si bien estas construcciones son de origen postalayótico, los objetos y utensilios encontrados son de época romana o clásica.
Nos encontramos ante un edificio con dos partes diferenciadas. La primera constaba de una columna central y una serie de paredes. En este espacio amplio se han encontrado sobre todo objeto de almacenaje como podrían ser ollas. En la segunda compartimentación similar a un pasadizo se encontraron objeto de hierro y plomo, bolas de pasta de vidrio para collares, pequeños vasos por lo que se supone que este espacio podría ser un almacén.

Edificación con la ubicación de la columna central, en segundo término el talayot 2 y al fondo el talayot 1
También se ha hallado un posible horno relacionado con la fundición de plomo al haberse encontrado escoria de este material.
Parece evidente que esta no era una zona de habitaciones al no haberse encontrado los típicos restos de hogar o proceso de alimentos.Nos encontramos en una zona fabril o de talleres.
Todo lo anteriormente descrito esta basado en una excavación muy reciente por lo que el estudio detallado de los restos y objetos encontrados podría hacer variar interpretaciones y teorías.
El potencial de futuro de Son Fornés es impresionante ya que se estima que sólo se ha sacado a luz sólo un 20% del yacimiento.

Nota: Los datos e información que os voy a dar se obtuvieron de la charla explicativa que dieron en el mismo yacimiento las arqueólogas Paula Amengual Nicolau y Lara Gelabert Batllori en el pasado mes de noviembre cuando ya había terminado la campaña de trabajos. Les pido disculpas ante cualquier inexactitud o apreciación de los datos y mi total disposición a las rectificaciones que considerasen oportunas. También agradecerles el estupendo trabajo que realizan de divulgación del yacimiento de Son Fornés.

martes, 13 de febrero de 2018

Es Turassot


Impresionante vista posterior del muro ciclópeo de la habitación del naviforme triple
El poblado de Es Turassot, en Costitx, también conocido como Talais de Can Quiam es el poblado de navetas en mejor estado de conservación de Mallorca. Ha permanecido durante años en el olvido, pero desde el año 2015 esta siendo excavado y mostrando estructuras ciclópeas que alcanzan hasta más de tres metros de altura.


Plano del naviforme triple. La habitación este es la única excavada hasta ahora
Tras una primera fase de limpieza y despedregado se ha excavado el interior de uno de los seis o siente conjuntos naviformes que se han contabilizado en la zona y que datan entorno al 1.500 a.C. Todas las navetas tienen la entrada orientada hacia el sur.
Las dimensiones de los restos son de unos 17 metros de longitud y una anchura interior de 3,65 metros en la primera de las estructuras de la naveta tripe en la que se ha trabajado.

Vista posterior de la habitación Este
Entre las estructuras que han quedado al descubierto en el interior de la primera naveta triple excavada -las hay sencillas, dobles y triples en el poblado-, se ha hallado en perfecto estado de conservación un hogar o fogata en la zona central. Una pared divide el interior en dos habitaciones con un pasaje en el lado oeste Se han encontrado también lo que aparenta ser una despensa y algunos utensilios -punzones de hueso-

Gracias al arqueólogo Marc Ferré nos podemos hacer una idea a escala de las dimensiones de la habitación este. En el lado derecho en primer término podemos apreciar lo que sería una despensa, delante de Marc estaría el hogar y detrás de él un muro que separaría las habitaciones.
Se observan dos fases de ocupación de acuerdo con el uso habitual de este tipo de poblados durante varias generaciones. En una temprana fase la naveta sería un espacio abierto lo que se reformó posteriormente añadiendo un acceso con un portal enmarcado por jambas ciclópeas.

lunes, 5 de febrero de 2018

Closos de Can Gaià



Vista frontal de la Naveta I. Totalmente excavada y restaurada
Closos de can Gaià es un antiguo poblado de navetas, muy cercano a la costa del levante mallorquín, concretamente lo encontramos en la localidad de Portocolom, Felanitx, en una zona de acebuches. Es aquí donde encontraremos este poblado de la Edad del Bronce, conocido como periodo Naviforme. Se compone de un mínimo de nueve estructuras, de las cuales se han excavado, completa o parcialmente, los conjuntos I y II
Vista posterior de la Naveta I
El poblado fue ocupado desde el 1800 antes de la nuestra era (a.n.e.) hasta el 750 a.n.e., al poco de la aparición de las comunidades talayóticas, alrededor del siglo IX. Los poblados de navetas se caracterizan por estar formatos por casas en forma de barco invertido (naves). De estas casas hay que destacar su monumentalidad, puesto que son grandes edificios con paredes de grandes bloques de piedras, algunas de varias toneladas de peso, cubiertas por un entramado de ramas de acebuches recubiertas de barro, para impermeabilizarlas.
El Conjunto I esta formado por la Naveta I, un edificio con planta en forma de herradura de 16 m. de longitud y 7 m. de ancho, construido con técnica ciclópea. Actualmente, los muros sólo conservan 1,5 m. de altura, aunque durante su período de uso pudo alcanzar los 3 m. Cada edificio acogía una familia extensa, que podría llegar a los diez miembros.
Construcciones anexas a la Naveta II, probablemente destinados a trabajo comunales o talleres

El Conjunto II está formado por la Naveta II, en proceso de excavación, y por una serie de estructuras de diferentes técnicas constructivas que podrían haber funcionado como edificios de trabajo comunal o talleres.
El Conjunto III está formado por una naveta doble. El Conjunto IV consiste en una naveta de planta sencilla y el Conjunto V formado por una naveta de planta doble. Todas estas estructuras sin excavar.
Reconstrucción probable del poblado navetiforme
Las casas de este yacimiento arqueológico en Felanitx constan de dos espacios: uno privado, de uso familiar, y uno de uso común. Este último, situado en la entrada del edificio, era donde se reunirían los diferentes miembros de la casa con otras personas de la comunidad. Aquí se podrían haber debatido aspectos cotidianos, o negociado, valorado y planificado acciones comunes, como la edificación de una nueva vivienda. Este hecho implicaba a toda la comunidad y era una acción colectiva, que no sólo daba cabida a la formación de un grupo familiar nuevo, sino al refuerzo de los lazos establecidos entre los diferentes miembros del poblado mediante el trabajo y el apoyo mutuo.

domingo, 28 de enero de 2018

Cala Sant Vicenç

Vista de las cuevas 6 y 7 donde se puede apreciar los restos de un patio
Las cuevas de la Cala de Sant Vicenç constituyen el conjunto funerario pretalayótico más importante de Mallorca. Estas cavidades han sido expoliadas desde antiguo y tenían un carácter funerario. 
Así pues, nos encontramos ante una necrópolis del Bronce Medio ubicada en un entorno que debía tener un valor sacro. El lugar donde se haya la necrópolis constituye un banco de sedimento cuaternario de fácil excavación por contra del resto del territorio.


A lo largo del tiempo se han llegado a contabilizar un total de trece cuevas, de las que cinco han sido destruidas. A lo largo de un sendero se pueden visitar las seis más espectaculares. La primera es la conocida como cueva 6. Su vestíbulo y corredor han desaparecido, pero conserva una hornacina en el ábside.
Cueva 7. Vista de la antecámara
La cueva 7. Estaba precedida por un patio del que quedan restos. Su portal apenas supera el metro de altura y tras él se abren la antecámara y la cámara. En el acceso a la cámara se ven todavía unas canales que servían para colocar una losa de cierre. El espacio interior tiene unos doce metros como la mayoría de estas cavidades. Conserva el banco lateral donde se colocaban los enterramiento, y hornacinas tanto en el ábisde como a los lados.
La cueva 8 tiene una profundidad de 10 m, banco central y tres hornacinas. Siguiendo el camino pasamos por dos pequeños nichos tallados en la roca, probablemente de época paleocristiana.

Restos de nichos tallados en la roca de época paleocristina situados entre las cuevas 8 y 9
La cueva 9 también tiene su antecámara, cámara, tres hornacinas y un cubículo en el ábside.
La cueva 10 es de planta circular, con una especie de repisa tallada en la pared. En el techo se divisa un orificio, que debió de estar cubierto por una losa de cierre.

Cueva 9. En la imagen de la izquierda la entrada a la cueva, se puede apreciar la antecámara. En la imagen de la derecha se puede apreciar al fondo a ambos lados sendas hornacinas así como el cubículo del ábside
Al otro lado del camino que vemos a la derecha, y a la altura aproximadamente de la cuarta cavidad, se halla la séptima cueva, muy cerca de la pared de piedra. Su estado de conservación es malo, tiene forma irregular y una sola estancia.

sábado, 20 de enero de 2018

Gabellí


Vista desde el interior
El talayot de Gabellí se encuentra en el gran encinar del que surgen las llamadas Fonts Ufanes. Se trata de un talayot de planta cuadrada. Conserva una altura de algo más de un metro, y tiene las medidas habituales en los talayots cuadrados: alrededor de 10,80 metros por lado. Posee el portal entero incluyendo el dintel, orientado a 150 grados, otra constante en las edificaciones de planta cuadrada. Parece que hay una relación entre estas construcciones y los manantiales de agua.

El entorno es un encinar de gran belleza. Vista desde los restos esparcidos del talayot
El talayot no tiene un buen estado de conservación pero su entorno, situado en un espléndido encinar y al lado de las Fonts Ufanes le dota de caracteres mágicos y de una gran majestuosidad.

Entrada del talayot con su acceso con dintel

Vista de una de las esquinas posteriores de este talayot de planta cuadrada



viernes, 12 de enero de 2018

Alemàny. Navetiforme

Vista general desde el acceso principal al navetiforme
Probablemente este el navetiforme más interesante de los descubiertos en Mallorca. Conserva integra su planta, distinguiéndose perfectamente el abside y la fachada con el hueco de la entrada. Además, por el momento es el único que ha suministrado materiales solamente pretalayóticos, dado que3 en los otros casos los hallazgos correspondían ya a la época talayótica, en la que siguieron utilizándose estas construcciones de habitación.

Vista desde la zona absidal. A pesar de su importancia dentro de la prehistoria balear, el entorno no es muy amable con su visualización general, ya que su hallazgo fue debido a la construcción de una carretera.
Esta estructura está realizada siguiendo el sistema de la técnica de construcción ciclópea, propia de la era, de base naviforme y con forma absidal. Aunque las paredes apenas sobrepasan el metro de altura, vemos perfectamente el corredor de entrada y la gran cámara absidal de 19 m. de longitud por 4 m de anchura, donde vivió un grupo familiar de una veintena de personas.




Los muros están formados por un doble paramento de piedras, relleno con piezas más pequeñas y tierra. La cubierta debió de estar formada por troncos, ramas y una capa de barro. En el centro de la cámara se hallaron huellas de un hogar.
Durante la excavación aparecieron un cuchillo de sílex, placas de piedra, punzones, una espátula de hueso, molinos de mano, un ídolo de piedra, cerámica y un puñal de cobre.

Al tratarse de una estructura de grandes dimensiones, se necesita una gran organización para realizarla, lo que hace suponer que la jerarquía de la Mallorca prehistórica estaba bien consolidada.
Se supone que tuvo una función de explotación ( recolección de alimentos y preparativos de la carne de caza) y de habitáculo. Por su cercanía al mar, probablemente mantuvo contacto con embarcaciones que llegaron de la costa realizando intercambios y relacionándose con estas.

viernes, 5 de enero de 2018

Son Matge

Vista del abrigo en su parte oriental tal como lo podemos observar hoy en día. Obsérvese al fondo parte del derrumbe ocurrido en 1.994. Los restos actuales de la fogata parece trasladarnos a los tiempos prehistóricos. El muro de la izquierda es actual
Son Matge es uno de los yacimientos fundamentales de la arqueología mallorquina, ya que conservaba una completa secuencia estratigráfica desde el poblamiento inicial hasta los tiempos romanos. Gracias a su investigación desde su descubrimiento en 1.968, los orígenes de la presencia humana en Mallorca -que hasta entonces se cifraba en unos tres mil años antes de cristo- retrocedían hasta el quinto milenio.

Vista panorámica del abrigo desde el paso de S´Estret, justo cuando empieza la subida hacia el valle de Valldemossa
El abrigo se encuentra en una paisaje que recuerda la Mallorca prehistórica, cuando la mayor parte de la isla estaba cubierta por densos encinares. Bajo la gran pared rocosa se advierten algunos muros ciclópeos de época talayótica. Las excavaciones han vaciado el sustrato acumulado durante siglos, de modo que contemplamos la zona tal como debió de estar en las épocas más remotas.

Croquis estratigráfico de corte frontal
El abrigo de Son Matge fue utilizado en un primer momento como lugar esporádico de ocupación , de acuerdo a los asentamientos estacionales de los grupos de cazadores-recolectores. Los restos más antiguos consistieron en un núcleo de xílex y restos de myotragus con signos de haber sido descarnados, así como cráneos de este animal con los cuernos seccionados en forma de V.  Se atribuyen a un horizonte cronológico del V milenio (4.730 a.C.), en una fase neolóitica local en la que no había aparecido todavía la cerámica.

Myotragus, según la estupenda recreación de la dibujante Hannah Bonner
La segunda fase corresponde ya a una fase neolítica que comienza en el III milenio a.C. con restos de cerámicas lisas. Siguen apareciendo restos de myotragus consumidos, así como cuernos seccionados en V. La ocupación perdura hasta finales del II milenio a.C., y a ese momento final corresponde la figurilla denominada la Dama de Son Matge. Se trata de un ídolo de rasgos muy esquemáticos.

El abrigo se halla rodeado de un espeso encinar.
Vista occidental
El tercer horizonte corresponde a los tiempos talayóticos. Hasta el 800 a.C. aproximadamente sigue utilizándose como lugar de hábitat. Pero hay un momento en que, tal vez a causa de unos desprendimientos, se convierte en cementerio. Los primeros enterramientos se llevaron a cabo en la parte más oriental  y, cuando la zona estuvo ya ocupada, se construyo un recinto en la zona occidental, denominado por los arqueólogos capilla, por su probable función cultural. Los restos son datados alrededor del 1.250 a.C.
Dama de Son Matge. Se trata de un ídolo de rasgos muy esquemáticos que tiene marcados los huecos de los ojos y unos orificios en la base, quizás para colocar ramas a guisa de falda. Datada a finales del II milenio a.C. (Dibujo: Vicenç Sastre)
En el periodo talayótico final, cambia el rito funerario. Los enterramientos se realizan en cal, formando un magma blanquecino de huesos y mineral que todavía se contempla en algunos rincones.
En 2.004 tras una tormenta invernal se desprendió un gran bloque de piedra del abrigo destruyendo gran parte del yacimiento por lo que hoy en día sólo podemos apreciar parte del trabajo arqueológico realizado.
Es recomendable visitar el Museo arqueológico de Deià fundado por  Willian Waldren, descubridor del yacimiento para tener una visión de conjunto de este importante lugar de la prehistoria mallorquina.

viernes, 29 de diciembre de 2017

Son Serra de Marina o Cova de Sa Nineta

Cova de Sa Nineta con su portal orientado al sureste como la mayoría de los talayots cuadrados
Este talayot cuadrado, tambien llamado "Cova de sa Nineta" responde en sus medidas y la orientación de su puerta hacia el sureste y sus cerca de once metros de largo a lo que es habitual en estos monumentos que tenían un carácter cercano a lo astrofísico o de carácter ceremonial. Algunas de sus piedras sorprenden porque están perfectamente escuadradas, pero eso se debe a que el monumento fue restaurado a finales de los años 60 y se tuvo que recurrir a insertar algunas piedras modernas para poder encajarlo todo.

Vista posterior del talayot
Otra circunstancia relacionada con la restauración es que en uno de los lados de la puerta hay una losa vertical en lugar de varias losas puestas una sobre otra. Las pilastras verticales en los portales pueden darse en las murallas, pero no se dan en las puertas de los talayots. Hacia el Norte de este talayot hay algunos restos muy estropeados y cubiertos de vegetación. Durante la construcción de una carretera se destruyó el recinto de un probable santuario, cuyas grandes lajas se pueden ver todavía en el arcén.

viernes, 22 de diciembre de 2017

Cap de Barbarìa


Barbaria II
El cap de Barbarìa contiene el conjunto prehistórico más importante de Formentera, con un total de 21 yacimientos, de los cuales tres han sido excavados y pueden visitarse. No son restos espectaculares, ya que se encentran muy arrasados y resultan difíciles interpretar. Sin embargo, su presencia en la zona más árida de las Islas Baleares les otorga una magia especial.
La población que habitaba esta zona tenía unas características similares a la del periodo pretalayótico de Mallorca y Menorca. Grupos familiares dedicados a la agricultura y la ganadería que levantaron conjuntos de construcciones  a base de paredes con grandes losas rellenas de cascajo. A veces tienen planta circular, aunque en otras ocasiones se asemejan a los navetiformes. El horizonte cronológico de todo el conjunto de Barbaria se situa -al igual que en el caso de Ca na Costa- entre el Calcolítico y el Bronce antiguo (del 2000 a.C. al 1600 a.C.).

Barbaria II
El yacimiento de Barbarìa II responde al modelo de planta compleja. Contemplamos un extenso conjunto formado por nueve ámbitos, de plantas diversas. Llegando desde el camino vemos en primer término una estancia navetirome, que termina en un espacio oval. Al lado, y ocupando la mayor extensión de terreno, un gran espacio comunal, que tiene forma de elipse y probablemente estuvo cubierto.

Hipotética reconstrucción de Barbaria II -dibujo V.Sastre-
Las escavaciones han revelado que dos de las estancias fueron empleadas como hábitat, mientras las restantes eran almacenes o estables. Aparecieron resto de cerámica, huesos ovicápidos y un fragmento de cobre que revela la práctica local de la metalurgia, así como la importación de este metal.

Barbaria III
El yacimiento conocido como Barbarìa III se encuentra muy destruido. Se distinguen los muros de varias construciones. Sólo una es perceptible, levantada a base de ortostatos verticales rellenos de piedra menuda. Por uno de sus lados se adosa al ábside lo que debió de ser una estructura navetiorme. Aunque a simple vista parecer circular, la planta tiene forma cuadrangular con las esquinas redondeadas. Probablemente fuera un lugar que sirviera para actividades agropecuarias.

Barbaria I
Finalmente, Barbarìa I es una construcción de planta circular, de unos 13 metros de diámetro. En su interior se distinguen dos compartimentaciones hechas con piedra más pequeña. Las excavaciones también indicaron que no se utilizó como vivienda, sino que se trataba de una estructura secundaria cuya función se desconoce.


domingo, 17 de diciembre de 2017

Es Rossells

Acceso noreste. En primer termino se puede apreciar un gran bloque de piedra que debió ser el dintel de la entrada
Nos encontramos ante un poblado talayótico en el que al día de hoy lo que más destaca son sus imponentes murallas de distinta técnica constructiva. Un poblado de un potencial indiscutible de cara al futuro y que merece su atención por administraciones y entidades.
Situado a las afueras de Cas Concos -Felanitx-, se trata de espacio rocoso, con mucha vegetación. Tiene más de 300 metros lineales de muro que debía medir más de cuatro metros de altura y casi 7.000 m2 de superficie.

Acceso al poblado por la parte oeste. Cegado por las piedras pero claramente visible

Por los restos de cerámica y de otra índole ya estaba habitado desde tiempos del bronce -VII a.C.- A medida que se levantaba el poblado se fue construyendo la muralla que recuerda a la del poblado cercano de Ses Talaies de Ca´n Jordi. Según las cerámicas encontradas el poblado debió abandonarse en torno el siglo IV d.C. Se han hallado cerámicas de Ibiza, África, Italia y árabes.

Plano del poblado. Se pueden apreciar los accesos en el oeste y el noreste
Vista aérea de la ubicación del poblado
Construir la muralla supuso un gran esfuerzo en cuanto suponía mover grandes bloques de piedra. Teniendo en cuenta una población estimada de 230 habitantes de los que sólo 118 estarían en condiciones de realizar esta tarea llevaría más de treinta años levantar esta construcción.

Detalle de la muralla en la parte sur
Como ya he comentado, la muralla es la parte más visible, el interior del poblado es una sucesión de piedras esparcidas y agrupadas que requieren una actuación arqueológica de muchos años. En muchos casos sólo cabe especular sobre la presencia de talayots,  habitaciones diversas e incluso un santuario con forma de herradura. El trabajo a realizar es ingente pero apasionante.

Detalle de la muralla en la parte noreste


sábado, 9 de diciembre de 2017

Es Fornets y otros restos del Puig de Sa Morisca


Uno de los pocos restos más o menos bien conservados de Es Fornets

Dentro del ámbito del yacimiento del Puig de Sa Morisca en Santa Ponsa hay varios restos talayóticos que siendo de interés su atractivo es menor por diversas circunstancias: 

Es Fornets. Entre vegetación y a un kilómetro más o menos del Puig de Sa Morisca saliendo de un sendereo que delimita un campo de golf encontramos algunos bloques de piedra, que corresponden a los muros de un santuarrio. Detrás, se extiende todo un conjunto de habitaciones que llega hasta un acantilado aunque muy destruidas. 
El santuario es el elemento más interesante. Conserva la planta en forma de herradura , con una longitud total de 8,20 metros por 9 de anchura en la fachada, y 6 en su parte posterior. El interior se encuentra cubierto por escombros, y sólo se conservan en buen estado unos pocos fragmentos del muro. La esquina, que era la parte más entera y reconocible, fue abatida por una excavadora  mientras se realizaban las obras del golf.

Santa Ponsa 5
Santa Ponsa 5. Situado en la vertiente de una colina localizada a un centenar de metros del Puig de Sa Morisca. Esta constituido por una estructura constrouida con técnica ciclopea y con piedras de mediano tamaño, que conforman diferentes espacios que se adosan un os a tors y aprovechan las rocas naturales para acabar de formar las estructuras. Hay documentados al menos tres recintos.
Parece que su funcionalidad era la de habitat.

Santa Ponsa 20

Santa Ponsa 20.
 Se halla ubicado sobre una colina en medio del bosque, en la vertiente este del Puig de Sa Morisca. Su situación hace que domine visualmente toda la zona de Santa Ponsa hasta el Puig de Saragossa.
Esta formado por un monumento aislado de planta circular, de 9,5 metros de diámetro, con una pequeña construcción adosada en su vertiente sur, construida empleando la técnica ciclópea, a base de piedras de grandes dimensiones clavadas en el suelo.

Los tres yacimientos apenas están excavados y trabajar sobre ellos podría aportar gran valor cultural a ese gran espacio que es el Parque Arqueológico del Puig de Sa Morisca que parece que se quiere volver a impulsar con fondos provenientes de la ecotasa Balear.



viernes, 1 de diciembre de 2017

Son Ferrer. Túmulo escalonado

Turriforme escalonado de Son Ferrer desde la vertiente en la que se tiene acceso al hipogeo
 El turriforme de Son Ferrer, se encuentra localizado en la urbanización de Son Ferrer, dentro de la península de Calviá, en medio de una llanura fértil, donde el túmulo se encuentra en la parte más elevada, favoreciendo las funciones de control visual del territorio.

Se localiza en medio de una zona de chalés. Estos han afectado gravemente el poblado original. Hoy en día sólo se puede observar el túmulo y los restos de algunas estructuras asociadas.

Hay que destacar, pero, que el yacimiento en Calviá alcanza un largo periodo de tiempo, con estructuras construcciones previas y posteriores al túmulo, que irían desde el Bronce Antiguo (1800 a.C.) hasta muy entrado el siglo III de nuestra era.

Este edificio ciclópeo se levantó encima de los restos de un hipogeo o cueva artificial de entierro de la Edad del Bronce. En su interior encontramos unos bancos, donde se depositaron los restos de los muertos, seguramente de algún poblado cercano. El hipogeo presenta tres cámaras. En la central se localizan dos bancos adosados y una plataforma dispuesta en una altura superior. Se accede por un pequeño agujero situado en la base del turriforme.

Desde la parte superior se puede apreciar el escalonamiento
Cuando hablamos de túmulo tenemos que pensar en una plataforma escalonada. En este caso, el túmulo de Son Ferrer, fue construido en la fase inicial del Periodo Talayótico, sobre el 900 a.C., y perduró a lo largo del tiempo cumpliendo unas funciones totalmente diferentes por las que fue levantado.

El túmulo de Son Ferrer se caracteriza por su escalonamiento, formado por paramentos ciclópeos rellenos de piedras de menor tamaño y tierra.

Esquema cenital del túmulo
Posiblemente el túmulo fue utilizado para celebrar encuentros colectivos, alrededor de ceremonias políticas o religiosas a lo largo del periodo talayótico.

Una vez finalizado este periodo, alrededor del siglo V a.C., hubo cambios en la manera de interpretar el mundo. En este contexto, el edificio adquirió nuevos usos, recuperando el funerario. Se reutilizó el interior del hipogeo, donde se han documentado más de 100 individuos y observado diferentes tipos de rituales. Estos se relacionan con las ofrendas florales, fuegos, ajuar cerámico, y un tratamiento de los neonatos y de los bebés muertos, enterrados dentro de urnas cerámicas. A partir del 70-50 a.C. se utiliza las vertientes del túmulo para continuar con las deposiciones funerarias, pero en este momento sólo se documentan entierros infantiles.

Aposentos adosados al túmulo interrumpidos por uno de los chales. Probablemente el yacimiento debió de ser bastante extenso
En este periodo se tiene constancia de la existencia de diferentes aposentos adosados al túmulo, que desgraciadamente se pierden en dirección a los chalés. Se puede apreciar claramente en el mapa.